ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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1/4/13

LA GRAN GENERACIÓN












      Se ha establecido la costumbre de menospreciar todo lo importante que ha hecho la mejor generación española del siglo XX y hasta ahora, y de loar la miseria. En esa relación se condensa cierta abyección de la España actual.
      En USA suelen llamar Gran Generación a la que protagonizó la Guerra Mundial, y quizá no fue tan “grande”. ¿Podríamos encontrar en España una Gran Generación? Creo que sí, ya lo he dicho otras veces: la que encaró y venció a la revolución en 1936-39 y siguió superando desafíos extremadamente graves durante diez años más.
       Generalmente no se ven las cosas de este modo, sino que se insiste en los aspectos más lúgubres, como si no hubiera otros o fueran excepcionales en Europa o en el Mundo. Pero sobre todo se habla de un “fracaso social” plasmado en la Guerra Civil, de la que se culpa por las buenas a uno y a otro bando o, más frecuentemente, al bando que derrotó a una revolución totalitaria, salvando la unidad de la Nación y su cultura cristiana. Esto último solo resalta la abyección en que ha caído la sociedad y no vale la pena insistir en ello. Pero lo del “fracaso y culpa de unos y otros” no es menos indecente. Como el vanidoso tontín que se siente moralmente superior porque, cuando ve una pelea, dice “¡Qué escándalo, qué gente tan violenta!” sin preocuparse de quién es el agredido y quién el agresor, de las circunstancias y motivos que han llevado a la pelea. Pocos refranes hay más tontos que “dos no riñen si uno no quiere”. Actitud tan necia como extendida.
18 de Julio 1.936 – 1 de Abríl 1.939.
Claro está que en aquella difícil época no hubo una, sino dos generaciones enfrentadas. Una de ellas pretendía liquidar la herencia cristiana, las tradiciones hispanas, imponer en su lugar alguna ideología brutal, y disgregar el país o tolerar su disgregación. Este tipo de gente vuelve hoy a sentirse fuerte y de nuevo llena de espacio público con sus venenosas falsedades.  

Cierto, llegar a la guerra supuso un fracaso social porque una parte de aquella generación no supo contener a la otra, que deseó, alabó y planeó la Guerra Civil. Si la parte belicista de la población no se recataba en amenazar constantemente con la guerra y en organizarla, fue porque se creía en vísperas de un triunfo absoluto. Y lo que le daba esperanzas de vencer era, precisamente, la escasa energía y divisiones internas del bando deseoso de paz y de construir sobre el legado de los antepasados, en lugar de destruirlo para imponer un sueño trivial y brutal. Nadie mejor que Azaña, a quien tanto he citado, para describir aquella de chifladura, corrupción intelectual, odio reconcentrado y espíritu “tabernario, sin ninguna idea alta” que desembocó en el Frente Popular y la contienda. Por lo demás, he recuperado en varios libros los documentos que prueban inequívocamente el designio y el carácter guerracivilista de aquella gente, que hizo inevitable el choque armado.

Voluntarios españoles de la División Azul parten hacia Alemania
Y fue cuando llegó el choque cuando se manifestó el valor de aquella Gran Generación. Todos los actos bélicos de heroísmo le correspondieron, repetidos después en la División Azul, y también en la reconstrucción del país y en la resistencia a unas condiciones muy duras, impuestas en gran medida desde el exterior; en la decisión y capacidad para progresar y prosperar a pesar de todo, como he mostrado en “Años de hierro” y en artículos que rescatan estudios y datos estadísticos ocultados por los actuales hooligans del Frente Popular.

    Sin embargo tenemos otro aspecto desconcertante: cómo la generación siguiente se caracterizaría por una acentuada cobardía moral y voluntad de olvido de lo que realmente se había hecho de grande en los tiempos duros. ¿Cómo puede oscilar tanto el espíritu de las generaciones, pese a salir de un mismo pueblo? La victoria del 39 fue tan completa que luego no resultó demasiado difícil mantener a raya, durante varias décadas, a quienes se identificaban (nos identificábamos) con el Frente Popular, tan completa que hasta quienes más tarde se volvieron más o menos “rojos” también provenían, generalmente, de las familias de los vencedores. Entre ellos los hijos de los protagonistas, que no recibieron la menor formación ni siquiera información histórica de sus padres. Quienes cosecharon los frutos de los sacrificios de la guerra y posguerra, dieron el paso acertado de democratizar el país “de la ley a la ley”; y entonces todo empezó a fallar. Incapaces de sacar las consecuencias de la etapa anterior, de construir sobre ella y de teorizar políticamente, los herederos de la Gran Generación han facilitado la vuelta de los viejos demonios familiares que nos han llevado a la crisis actual. La demolición moral e intelectual ha sido de tal calibre que hoy por hoy no se vislumbra una reacción capaz de afrontar los nuevos y en gran parte antiguos retos.


     Mi padre, como muchos de los vuestros, incluyendo familiares, pertenece a esa GRAN GENERACIÓN.

     GENERACIÓN, que primero, expuso o entregó sus vidas en favor de la Fe cristiana y de la Libertad en contra del totalitarismo revolucionario Marxista, y después, vivió años extremadamente duros por el bien de su Patria.

     Por esa GRAN GENERACIÓN que en la actualidad, es despreciada por unos y no siempre apreciada suficientemente por otros, quiero romper una lanza en su favor, agradeciendo a todos y especialmente a mi padre (que sigue todavía perteneciendo a esa Generación), el legado que nos han dejado con su ejemplo de vida cristiana, profesional y patriótica.



 
Francisco Javier de la Uz Jiménez

6 comentarios:

Geppetto dijo...

Esa generacion es la que nos dio el futuro que hemos tenido hasta hace unos años
Gracias al sacrificio de una generacion entera de españoles decentes que se jugaron la vida por la libertad de los españoles y la continuidad de España como nación aun existimos como tal.
Jóvenes y no tan jóvenes que prefirieron defender su vida, su hacienda y el futuro de todos con un arma en la mano a ser asesinados vilmente contra una tapia.
La generación que venció en la Guerra Civil al marxismo revolucionario es un recuerdo imborrable de generosidad y abnegación, quiza por ello ahora sea tan vilipendiada, porque su solo recuerdo deja a la España actual a la altura del betun.
Y eso no gusta.
http://lapoliticadegeppetto.blogspot.com.es/

Javier de la Uz dijo...

A cerca del 1 de Abril,
Pío Moa.-
http://www.intereconomia.com/blog/quienes-perdieron-1-abril-1939-violencia-politica-actual-20130401

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Sin duda alguna fue esa generación quien luchó por la verdadera libertad, hoy tan manoseada y prostituida.
Y la ganó para los españoles a pesar de los ímprobos y espúreos esfuerzos del marxismo de entregarnos al rodillo soviético.

José Antonio dijo...

Aunque con cierto retraso –motivado por circunstancias personales que me impiden estar todo lo enteramente disponible en este mi puesto de centinela, todo lo enteramente disponible que yo quisiera–, me he solazado gratamente con ese tan interesante artículo que, sobre la Gran Generación española que salvó la vida y la unidad, la grandeza y la libertad de España, cuando entre los años 1931-1939 el imperialismo totalitario globalizador inane se dispuso a rematar a nuestra entrañable nación y patria, nos es presentado (el artículo) por nuestro querido infatigable e infalible compañero centinela Tte. Col. Gran Jefe de nuestro legendario Cuerpo de Poetas Muertos, Francisco Javier de la Uz Jiménez.

Francisco Javier pone el epílogo, al artículo, y lo hace con todo el tacto necesario para no predeterminar el juicio que aquél le merezca al lector. Lo hace con primordial brevedad, pero con exacto reconocimiento homenaje hacia los méritos contraídos por los españoles integrantes de aquella gran generación, y rompe una lanza en honor de todos aquellos beneméritos españoles; y tiene él la fortuna de convivir todavía con uno de aquellos tan dignos españoles: Su Señor padre. A quien envío aquí mi más respetuoso saludo y mi debido reconocimiento por cuanto yo he resultado beneficiado comúnmente por aquella gesta suya.

Personalmente, y aparte de mis propios familiares también conocí en la paz de posguerra a muchos de los componentes de aquella gran generación que cumplieron su sagrada misión ganando la guerra civil, y a muchos de los componentes de la misma generación que tuvieron la desgracia de verse integrando el bando marioneta (el rojo republicano marxista) con el que el imperialismo antiespañol quería rematar a España. Mi conclusión final sobre todos ellos, fue que, cuando tuvieron un Jefe del Estado digno, justo, honrado y patriota (Francisco Franco), todos ellos unieron sus fuerzas para sacar España de la ruina material y moral a que secularmente estaba condenada por el enemigo imperialista y por los demonios internos, y todos aquéllos trabajaron incondicionalmente para que el pueblo español conociese su más grandiosa época de toda su historia.

Conocí a muchos que habiendo cumplido su servicio militar en el ejército rojo, al llegar la paz hubieron de cumplir su servicio militar en el Ejército nacional; y al tener que mantener movilizados dos reemplazos por causa de las amenazas de invasión de los contendientes en la II Guerra Mundial, muchos de aquellos españoles fueron militares durante más de setenta meses. No podrá extrañar, pues, la decisiva capacidad de aquella Gran Generación de españoles, para en ahora inimaginables condiciones de vida, de austeridad y sacrificio personal y familiar, hacer realidad lo que se llamó “el milagro español”, superando el cerco y el aislamiento que el imperialismo globalizador promovió contra el pueblo español. Así se explica el que las actuales fuerzas antiespañolas hayan tenido que esperar a que desapareciese de la vida activa aquella gran generación, para ponerse otra vez a la obra servil de tratar de rematar a España. Pero, ¡El pueblo español tiene la última palabra sobre lo que haya de pasar…!

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción AGM

Javier de la Uz dijo...

Tendrá el inglés o el americano todo el derecho que quiera a opinar sobre lo que ha pasado y debe pasar en España, pero ese derecho es una injusticia si no acepta la obligación correspondiente: la de estar bien informado sobre la realidad de la Guerra Civil española, cuyo primero y más sustancial capítulo es su origen, las causa que la han producido.

JOSÉ ORTEGA Y GASSET

Isaías Calvo dijo...

Me parece un tema muy complejo y que todavía no somos capaces de aproximar sin pasión, pero el artículo me ha entusiasmado.