ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
INICIO

19/3/13

MIS "INCUNABLES" DE LA MILICIA





 
 
El presente artículo no tiene otro objeto que el de rendir mi modesto homenaje de gratitud y respeto a los autores de seis libros, dedicados todos ellos a temas de milicia, y en cuyas páginas aprendí, por encima de cualquier otra cosa, la asignatura sublime del amor a España.

 

El calificativo de “incunables” con el que los denomino, no responde obviamente a la acepción que de dicha palabra nos da el Diccionario de la Real Academia de la Lengua (desgraciadamente, y bien que me gustaría, no tengo ningún incunable en mi biblioteca), pero con esta noble palabra lo único que pretendo expresar es el gran amor que a los mismos le tengo. En cada uno de ellos, aprendí materias distintas, tales como: Moral Militar y Ordenanzas, Contabilidad, Topografía y Tiro, Armamento, etc. Disciplinas todas que enriquecieron mi formación cultural y militar y que hoy, al recordarlas, con mi agradecimiento profundo a sus autores, hacen que dichos libros me evoquen una muy profunda nostalgia que se traduce en el hecho de que ocupen un lugar destacado en los anaqueles de mi modesta biblioteca.  

Por supuesto, que además de estos seis libros que saco hoy a la luz, muchos más comparten con ellos los honores de “incunables”, pero al no ser posible materialmente relacionarlos a todos, reciban al menos, en esta modesta representación de seis de sus compañeros, el sentido homenaje al que se hicieron acreedores todos los demás. 
 
 

Y ya sin mas dilación comienzo resaltando que, entre los libros cuya lectura ha dejado una mas profunda huella en mi interior, ha sido, sin ningún género de dudas el “Mosaico Militar” del General Don Luis Bermúdez de Castro y Tomás. El propio autor lo subtitula como libro de “Historias, historietas, anécdotas, episodios, alegorías, tipos y costumbres de la vida militar de antaño”. Y la verdad es que todo su contenido responde muy cumplidamente a tan sugestivo subtítulo.  La edición que poseo, y que guardo como oro en paño, está fechada en Madrid en 1951 (cuando aún vivía casi nonagenario el General Bermúdez de Castro) y de su lectura y su enunciado se puede dar una idea bastante acertada de su contenido. Sus páginas son un dechado de amenidad, de cultura, de gracejo, de bellísima literatura, que nos hace trasladarnos, siquiera sea con la imaginación, a otras épocas y a otros escenarios de nuestra Historia.  Creo sinceramente que al General Bermúdez de Castro –como a tantos otros- no se le ha hecho justicia en cuanto a su valía literaria. Su nombre debe ir unido indefectiblemente a los del : Marqués de Santa Cruz de Marcenado, Almirante, Villamartín, Muñiz y Terrones, Melitón González (cuyo verdadero nombre era Pablo Parellada), Barado, Gómez de Arteche y un largo etcétera de escritores militares célebres que harían interminable la relación de esta distinguida nómina literaria. Bermúdez de Castro estuvo a la altura literaria de cualquiera de ellos, dejándonos su “Mosaico Militar” como la prueba más fehaciente de su magnífica prosa y de su amplia cultura profesional y científica, no reñida con la gran amenidad que hace gala en sus escritos.
 

 

Al “Mosaico Militar” le sigue en este orden afectivo que he trazado  (aunque lo cierto  es que a todos los aprecio por igual) el libro del Comandante de Infantería Juan Eusebio García Rodríguez “Topografía Militar elemental y sus Problemas”. Texto de obligada consulta en las Academias Regimentales de nuestros Cuerpos y Dependencias y utilísimo a profesores y alumnos por la claridad de sus conceptos y la precisión de su contenido. En sus páginas se reflejaba con diáfana claridad la resolución de los mas complejos problemas de Rumbos, Azimuts, Convergencias, Declinaciones, Nortes Lambert y Magnético, etc. que tanta lata nos dieron (a mi por ejemplo, muchísima) en nuestras largas horas de aprendizaje y estudio de la noble ciencia de la Topografía. El Comandante Eusebio (como cariñosamente se le conocía) nos dejó plasmados en su inimitable “Topografía”en forma y manera magistrales, los métodos para resolver de una manera fácil y sencilla “que nos entraba por los ojos”, los problemas más arduos y las cuestiones topográficas mas inentendibles, pero de tan alta utilidad para la profesión militar, pues el adentrarnos en su conocimiento nos iba a servir, nada menos, que para saber movernos con precisión en el campo de batalla, observar, informar al mando, conducir una patrulla de reconocimiento, levantar un itinerario, leer en un plano, etc. Todo ello y mucho mas se encerraba en las páginas acogedoras y eminentemente didácticas de la “Topografía Militar “ del Comandante Eusebio.

 

El tercero de mis “incunables” era – y es- un libro singular. Singular por su método y singular por sus características. Sus medidas de doce por seis centímetros, lo hacían perfectamente acoplable al bolsillo superior de nuestra guerrera o sahariana. Su nombre “ESPADÍN”. Sus autores: los capitanes José Garrido Garrido y Sebastián Hazañas Volpini, infante el primero y artillero el segundo. Y si como digo, singulares eran sus medidas (por lo pequeñas) no menos singular por lo atractivo y conciso era su método. No es posible condensar en mejor forma, en sus 341 paginitas de papel biblia, los mas variados y dispares temas de la ciencia y arte de la milicia.  “Espadín”, subtitulado por sus autores como “Prontuario de Milicia y datos de interés general”, constaba de XIV Capítulos. Por ellos, iban desfilando (nunca mejor dicho) con marcial armonía y alta precisión la Táctica, el Tiro, las Transmisiones, el Régimen Interior de los Cuerpos, el Protocolo y los escritos militares, el Reglamento para el Detall y la Contabilidad Militar, la Justicia Militar etc., así como una serie de tablas y resúmenes como colofón, que hacían de este pequeño librito un compañeros insustituible y valiosísimo para todos aquellos que nos honramos en profesar la noble carrera de las armas. Como decía, guardo como oro en paño un ejemplar de “Espadín” (edición 1961), que tantas veces llevé conmigo en mis múltiples salidas al campo y que tan útil me fue cuando ejercí el profesorado, primero en los antiguos Campamentos de la Milicia Universitaria y después en la prestigiosa Academia de Infantería de Toledo.
 

El cuarto de mis “incunables” es un texto al que, por motivos obvios, le tengo especial cariño. Se titula “El Oficial de Complemento del Ejército Español” y está escrito en el año 1929 por los Capitanes Don Félix Ocaña Torrado ( de Artillería) y Don Baltasar Gil Marcos ( de Caballería) . Se imprimió en Junio de dicho año en la Imprenta del Colegio Santiago de Valladolid. Dedican los autores su texto al Excmo. Sr. General de División Don Rafael Pérez Moreno “Porque bajo sus órdenes como Profesores del Curso para Oficiales de Complemento, nació la idea de este modesto libro, que nos permitimos dedicar a V.E. con sumo agrado y profundo respeto”, según tenor literal de la expresiva dedicatoria.  Indican los autores en el “Prólogo”, que la obra representa: “Una Orientación y Guía para la Formación de Oficiales de Complemento en nuestro Ejército”. El contenido de la obra (de 269 páginas) está dividido en tres partes: La primera está dedicada a la “Educación Moral”, la segunda a la “Formación Militar”, y la tercera a la “Instrucción Técnico-Táctica “.  En resumen, excelente obra ésta de nuestros compañeros Ocaña y Gil Marcos, que vino a llenar en su día – últimos años de la Monarquía de Don Alfonso XIII y durante la II República-  una importante laguna en lo referente a la enseñanza y planes de estudio, para los jóvenes españoles que deseasen alcanzar la honrosa condición de Oficiales de Complemento. La importancia del texto lo demuestra la concesión de la CRUZ de 1ª Clase del Mérito Militar con Distintivo Blanco, con que fueron recompensados sus autores.
 

El quinto de estos textos a los que profeso especial cariño y que he dado en llamar “Incunables” está escrito por un compañero “por partida doble”, toda vez , que conciliaba en su persona la carrera militar junto a la carrera mercantil.  Su título no deja lugar a dudas en cuanto a su temática “Contabilidad Interior de los Cuerpos y Nociones de Contabilidad General”.  Impreso en Madrid el año 1959 y escrito por el Capitán de Intendencia y Profesor Mercantil José María Arderius y Varela de Seijas, con prólogo del General Intendente de Ejército Don Luis González Mariscal.  Divide Arderius su libro en dos grandes partes o tratados: en la Primera, nos describe los fundamentos y principios de la “Partida Doble”, método contable éste que, desde el año 1494 en que lo divulgó su descubridor Fray Lucca Paccioli, viene constituyendo la base y el fundamento de la Contabilidad Financiera y la Teneduría de Libros. La segunda parte de su obra la dedica íntegramente Don José Maria a la Contabilidad Militar o Contabilidad Interior de los Cuerpos del Ejército. En sus XI Capítulos de que consta, va desgranando el autor conceptos de tan alto contenido económico-castrense como los fondos y cuentas, la reclamación y el pago de haberes, el canje de distribuciones, la Caja Central Militar, el arqueo mensual de caja, el cierre y apertura de cuentas, y en suma cuantas operaciones son necesarias para llevar a cabo la reclamación, el percibo, la distribución y el pago de haberes. Libro éste imprescindible en la mesa de despacho de cajeros, depositarios de fondos, habilitados, capitanes de cocina y de compañía, auxiliares de Mayoría, Jefes del Detall etc., así como de todos aquellos oficiales y suboficiales que estuviesen llamados a desempeñar cargos de responsabilidad económico-administrativa en los distintos Cuerpos y Dependencias Militares.

 

El sexto y último de mis “Incunables” es un libro, que en un principio me enseñó muchísimo en todo lo concerniente a la “vida militar” y posteriormente, ya como Oficial de Complemento, fue para mí un valioso e insustituible apoyo para toda clase de teóricas a la tropa, en las distintas Unidades en que presté servicio activo. Su nombre ¡VENCER! lo dice todo. Su autor: el Capitán de Infantería (luego Comandante, Teniente Coronel y Coronel):  Don Sinforiano Morón Izquierdo.  Nacido en 1916, Sinforiano Morón ingresa en el Ejército nada más dar inicio nuestra Guerra Civil, el 19 de Julio de 1936, donde al poco, y tras realizar el curso reglamentario es promovido a Alférez Provisional de Infantería. Durante la campaña asciende a Teniente Provisional y finalizada la misma, y superado el curso de transformación es promovido a Capitán  de Infantería (Escala Activa) con antigüedad de 31 de Marzo de 1942. Voluntario a la División Azul, el capitán Morón Izquierdo pasa la frontera de Irún el 30 de Agosto de 1943, y ya en campaña, pasa a mandar la 9ª Compañía, del III Batallón del 269 Regimiento. Al repatriarse la División Española de Voluntarios (finales de 1943), el Capitán Morón decide seguir combatiendo en Rusia pasando a integrarse en la famosa y legendaria “Legión Azul”, donde permanece prestando servicios de campaña, hasta que una vez disuelta la citada Legión, regresa a la Patria el día 4 de Abril de 1944. Por sus méritos en la Campaña de Rusia, fue recompensado con la Cruz de Hierro de 2ª Clase, la Cruz de Guerra de 1ª Clase con espadas, alemana  y  la Medalla de la División Azul. En 1952, y todavía con el empleo de Capitán, publica la primera edición, de la que sin lugar a dudas, sería su obra fundamental y por la que es conocido en todo el Ejército español: el ¡VENCER!. Denominado el “Libro de las teóricas”, estaba dedicado al soldado español en general “bigornia de la raza” y en sus páginas abarcaba toda una serie de conocimientos militares que iban desde la vida diaria en las Unidades al combate de noche y  la lucha en pueblos y caseríos, junto a nociones de Tiro, Topografía, Moral Militar, Ordenanzas, Régimen Interior de los Cuerpos; descripción de las distintas armas que usaba la Infantería, junto a  unas  nociones básicas de fortificación y hasta una pequeña, pero muy elaborada, síntesis de las armas atómicas, bacteriológicas y químicas. Especial atención dedica Don Sinforiano al combate y al combatiente. Su lema de “Ver sin ser visto” se hizo peculiar en la instrucción del soldado de Infantería. En una Revista Militar en la que se anunciaba el ¡VENCER! a mediados del año 1953, se definía, en su más concisa acepción terminológica, como : El Tratado más completo, ordenado, ameno y sugestivo para la instrucción del combatiente, huyendo de  lo accesorio y atendiendo a lo fundamentalmente práctico, vivificado por cientos y cientos de gráficos que actualizan en el instructor infinidad de sugerencias y hacen penetrar insensiblemente en el soldado la esencia de la doctrina militar”. Libro importantísimo en suma, que ocupa también un lugar de honor en mi modesta biblioteca militar. A esta primera edición de 1952, sucedieron otras y otras, hasta el punto de ser uno de los libros  militares de mayor difusión en los acuartelamientos y bibliotecas militares. Por Orden Circular de 17 de Marzo de 1953, fue declarado “De Utilidad” para el Ejército de Tierra, y por otra Disposición de igual rango normativo del Ministerio de Marina de 22 de Marzo de 1954, fue declarado “de utilidad” para la Infantería de Marina.
 

Seis “Incunables” de la Milicia, elegidos por mi entre otros muchos que, como decía al principio, también podían haber salido a la luz con iguales o parecidos méritos. En el “Mosaico Militar” de Bermúdez de Castro; la “Topografía Militar” del Comandante Eusebio;  el “Espadín”de Garrido y Hazañas, el “Oficial de Complemento del Ejército Español” de Ocaña y Gil Marcos , la “Contabilidad” de Arderius, y  el ¡VENCER! de Sinforiano Morón, he querido rendir mi modesto homenaje de respeto y gratitud hacia sus autores y lo hago con un bello párrafo tomado del prólogo del libro del Comandante Juan Eusebio García Rodríguez :”Gracias porque me enseñasteis a enseñar, haciendo posible que mi experiencia didáctica cristalizara con la lectura y el estudios de vuestras obras. Gracias, porque influisteis decisivamente en mi formación, sembrando en  mi la ilusión por los ideales y a los que recogieron estos ideales que por mi fueron sembrados, y que con fe y entusiasmo habéis transmitido a otros”. Gracias de todo corazón compañeros.

                                      _________________________                         

                                  Sevilla, Marzo de 2013
 
BIBLIOGRAFÍA 

·         ARDERIUS VARELA DE SEIJAS.-José María. “Contabilidad Interior de los Cuerpos del Ejército y Nociones de Contabilidad General” (Madrid, 1959)

·         BERMÚDEZ DE CASTRO Y TOMÁS.-Luis. “Mosaico Militar”.- Artes Gráficas Aldus, S.A.  (Madrid, 1951)

·         GARCÍA RODRÍGUEZ.- Juan Eusebio.- “Topografía Militar Elemental y sus Problemas”. Compañía Bibliográfica  Española, S.A. (Madrid, 1952)

·         GARRIDO GARRIDO, José y HAZAÑAS VOLPINI.-Sebastián.  “Espadín”.- Artes Gráficas Minerva (Madrid, 1961)

·         GIL MARCOS, Baltasar y OCAÑA TORRADO, Félix. “ El Oficial de Complemento del Ejército Español”.- Imprenta del Colegio Santiago.-(Valladolid, 1929)

·         MORÓN IZQUIERDO, Sinforiano.- ¡VENCER!  Ediciones Gráficas Ramón Sopena, S.A. (Barcelona, 1952)

  

                                      Por el Comandante de Infantería

FRANCISCO ÁNGEL CAÑETE PÁEZ
Licenciado en Ciencias Económicas y
Profesor Mercantil

11 comentarios:

BELLA dijo...

UNA VEZ MÁS D. FRANCISCO CAÑETE NOS DELEITA CON UN MAGNIFICO, AMENO Y BIEN DOCUMENTADO ARTICULO.
LEERLE ES SIEMPRE UN PLACER Y ESPERO SEGUIR HACIENDOLO TANTO EN SUS ESTUPENDOS LIBROS COMO EN SUS PATRIOTICOS ARTICULOS.
UNA VEZ MÁS ENHORABUNA Y UN CORDIAL SALUDO¡
BELLA DEL RIO

Anónimo dijo...

La fecha correcta del artículo es: Sevilla,2006.

Juan Garrido dijo...

Mi querido amigo y Respetado Comandante, la calidad humana y literaria que posee queda reflejada como nos tiene acostumbrados en sus anteriores artículos por medio de nuestro Blog.
Nos ha relatado el contenido de “Mis incunables” como usted los ha calificado de una manera muy clara y detallada como buen escritor que es y nos ha hecho una narración del porqué de ese calificativo de esos seis libros que le han servido para rendirles ese homenaje de respeto, gratitud y admiración a sus autores y compañeros de armas y de cuyos libros les ha servido para adquirir conocimientos en cultura militar, su vocación de toda la vida.
Mi querido amigo, yo tuve el honor de haber sido subordinado suyo y de cuyas agradables y provechosas teóricas adquirí una buena enseñanza, le animo que siga deleitándonos con sus queridos y entrañables artículos. Un abrazo y un respetuoso saludo, su amigo Juan Garrido.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Fantástica exposición de esos seis imprescindibles "incunables". Yo, mi Comandante, añadiría uno que guardo como una joya y que, de vez en cuando, todavía consulto: El prontuario de Educación Militar.
Un abrazo, y enhorabuena.

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

Muchas gracias, mi teniente coronel por tu cariñoso Comentario. Me encantaría conseguir un ejemplar de "El Prontuario de Educación Militar". ¿ Sabes si lo podría conseguir por alguna librería de libros antiguos?
Un fuerte abrazo y quedo a tus órdenes. Francisco Ángel.

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

Respuesta a Doña Bella del Río, autora del primer Comentario.

Estimada y respetada Doña Bella: Leo su comentario con mucho agrado
y quiero agradecerle muy sinceramente el afecto que refleja en sus líneas. No tenía idea, mi desconocida amiga, que fuese usted asidua lectora no solo de mis libros sino también de mis artículos, así como que su lectura le agrade. A este tenor quiero decirle, que mientras el Director de este prestigioso Blog del "Club de los Poetas Muertos" me siga dispensando su benevolencia al publicar mis artículos, me podrá Vd. seguir leyéndo en esta misma tribuna. Reiterándole mi agradecimiento por sus cariñosas frases vertidas en su Comentario, me despido besando su mano con el mayor respeto. Fdº Francisco Ángel Cañete ( XVII Promoción de la Milicia Universitaria I.P.S.)

Anónimo dijo...

Mi siempre querido amigo y respetado Comandante:
En primer lugar quiero decirte, como vamos a sentir tu ausencia el próximo día 31 de Mayo...
Dicho esto, una vez más mi aplauso sonoro a tu quehacer diario y continuado, con la repetida enseñanza a todos los que te leemos en estas páginas tan repletas de sabiduría,y ejemplo de milicia imborrable, grabada a fuego en los corazón, desde nuestra época militar y que aún mantenemos con orgullo el haber formado parte de tan honroso Ejército. Recuerdo uno de aquellos problemas, examen de los sábados por la mañana, bajo las encinas del campamento, Ronda, (Montejaque)...se trataba de calcular un punto entre dos curvas de nivel...¡¡que tiempos aquellos...los de letras iban de "culo", y los que éramos de ciencias nos alegraba poder conocer algo más los temas propios en el cálculo topográfico...¡¡ cuantas anécdotas. y quién volviera!! ...

Un fuerte abrazo.
Salvador Soria. Alférez de Infantería.IPS.
Legionario de Honor.

José Antonio dijo...

Con la finalidad de justificar mi retraso en acudir a las convocatorias que en esta afamada palestra –virtual campo del honor en el que son dirimidas las más diversas y apremiantes cuestiones en defensa de la verdad de la Historia –pasada, presente y futura– de España y de sus Instituciones fundamentales, en especial de las cuestiones de carácter militar–, convocatorias a las que por obvias razones de compañerismo y afectividad me siento insoslayablemente llamado, he de decir que insuperables limitaciones de tiempo disponible me imponen en la actualidad el mostrarme tan impuntual y a veces ligero en mis intervenciones solidarias. Sé que vuestra proverbial generosidad me asegura vuestra más satisfactoria disculpa por tales fallos míos, ¡Muchas gracias, mis queridos compañeros poetas!

Francisco Ángel, mi Teniente Coronel Gran Jefe y amigo compañero poeta: De nuevo has desplegado tu ensoñadora “alfombra mágica literaria”, mediante la cual nos permites periódicamente, a tus cada vez más numerosos y entusiastas fans, el poder remontarnos hasta las quiméricas regiones celestes –antiguamente reservadas en exclusiva para los pícaros mitológicos dioses hijos de Zeus–, regiones de paz y serenidad en las que siempre es posible disfrutar de la balsámica y placentera calma y serenidad que, lejos del mundanal alboroto demagógico que los actuales infames (más que pícaros) hijos del todopoderoso Zeus –ahora democrático globalizador masificador inane– alboroto que totalitariamente nos imponen sufrira los pequeñines más de siete mil millones de “ciudadanos planetarios”, que haya de hacernos posible (esa dicha calma y serenidad) el participar de la “evocadora nostalgia” que tú puedes ya alcanzar y disfrutar, rodeado de todos tus atesorados “incunables” que beneméritos militares escritores iban dejando como imperecedera huella que en la posteridad nos facilitase a los habríamos de sucederles el aprendizaje de la “sublime asignatura del amor a España”. ¡Que Dios se lo recompense a ellos con creces, por ese su previsor generoso desvelo, y a ti también te lo premie, por hacernos tan gratamente partícipes del mismo!

El nombre del General Bermúdez de Castro, que tú citas, me ha hecho recordar aquel tan duro trance de su vida, cuando en 05-06-1913 y con el grado de teniente coronel mandaba él la columna volante radicada en Arcila (de la Comandancia General de Larache) y, al acudir en socorro de la guarnición del Zoco el Tenín, tuvo la debilidad paterna de acceder a la petición su hijo, jovencísimo teniente, de ir agregado a la sección de Caballería de la columna, ya que en aquel día estaba libre de servicio. Pues ese jovencísimo y heroico teniente fue la única baja mortal que tuvo ese día aquella sección…

Debo, en representación de nuestro Presidente del Club y del blog, y General en Jefe de la Fortaleza Cajón de Sastre, Gran Jefe Chevi, y de todos los demás poetas, enviar mi más cordial saludo de bienvenida a tus nuevos últimos fans incorporados: Santos Martínez Valledor y la desconocida persona que firma como Bella del Río.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción AGM

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

Querido José Antonio¡ Mi Coronel! Una vez más he de decirte que mis modestos artículos publicados en esta sin par "Fortaleza del Cajón de Sastre", como con singular acierto la defines, no serían nada si les faltaran ese ropaje épico-lírico con el que tu los revistes y complementas a través de tus brillantes y muy esperados Comentarios. En esta ocasión, tu Comentario, por motivos más que justificados se ha hecho esperar, pero esa espera, si bien se mira, se ha traducido en una especie de "espera-esperanzadora" en la llegada del mismo, acrecentada con la alegría de verlo ya transcrito y acompañando, a la par que arropándolo, a mi referido artículo. Muchas gracias, mi Coronel. Espero y deseo que nunca me falten tus Comentarios, a las modestas líneas, que la benevolencia de su Director, me permita publicar en tan egregia tribuna. Un fuerte abrazo y siempre a tus órdenes. Francisco Ángel.

Aurora dijo...

Jose Antonio,,,,

Soy hija de José Mª Arderius Varela de Seijas y no sabe la emoción que he sentido al leer el reconocimiento que hace a los autores de los libros imprescindibles en la carrera militar y el hecho de que entre ellos se encuentre mi padre, autor del libro Contabilidad Interior de los Cuerpos y Nociones de Contabilidad General; cuando se publicó, yo apenas era una niña, pero me acuerdo del desfile de militares que pasaban por casa solicitando un ejemplar. Desgraciadamente mi padre falleció hace ya tiempo, este año cumpliría 100 años, pero repito agradezco su mención y su recuerdo. Un saludo cordial. Aurora Arderius

Rodrigo García Puig dijo...

Estimado Comandante: soy hijo del comandante Juan Eusebio García Rodríguez.

En primer lugar, en nombre de mis hermanos y en el mío, quiero agradecerle la distinción y el cariño que expresa hacia nuestro padre como autor del libro Topografía Elemental... En mi casa guardo como oro en paño el manuscrito del mismo, que para mí es un tesoro emocional.

Mi padre falleció el 26 de diciembre de 2010 y estaría encantado de haber leído su artículo y, sobre todo, de haber dejado una huella de afecto como la usted demuestra.

Con toda mi gratitud, reciba un cordial saludo.

Rodrigo García Puig.