ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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14/1/13

Último Caballero Legionario Laureado













La Legión restituye la estatua del último Caballero laureado





http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/politica/legion-restituye-estatua-ultimo-caballero-laureado-20130113

Rafael Dávila.-

El General Rafael Dávila fue Jefe de La Legión española.




El Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga era un hombre sencillo, de una familia humilde de Bilbao; tenía 21 años cuando murió.

El año 1957 las agresiones armadas del Ejército de Liberación, brazo armado del Partido Nacionalista marroquí Istiqlal, se suceden por el Sáhara Occidental español. En Diciembre de ese año es atacado El Aaiún. El mando decide iniciar una serie de acciones ofensivas de corto radio de acción para obtener información de contacto. En El Aaiún las más importantes se realizan sobre el oasis del Messeied y Edchera, los días 22 de Diciembre y 13 de Enero de 1958.

El 13 de enero a las 7 de la mañana salía la XIII Bandera de la Legión de El Aaiún en dirección a Edchera para reconocer y obtener información de contacto. Al llegar a Edchera se encuentra con un enemigo perfectamente organizado y protegido al borde de la Saguia que abre un compacto y eficaz fuego contra los legionarios. Inicia la maniobra de envolvimiento la Compañía del Capitán Jáuregui, que va en vanguardia, llegando hasta el fondo de la Saguia con la Sección que manda el Brigada Legionario Fadrique. Allí son envueltos y atacados por el frente y los flancos, acabando en el combate cuerpo a cuerpo. Al morir el Capitán Jáuregui, el Brigada Fadrique, al mando de la Sección, ordena a sus hombres replegarse, quedándose él y el Legionario Juan Maderal Oleaga enfrentándose al enemigo para proteger el repliegue de sus hombres. El 13 de febrero de 1962 se concede la Cruz Laureada de San Fernando al Brigada Legionario Francisco Fadrique Castromonte y el 8 de enero de 1966 al Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga. Es el último soldado español al que se le ha concedido la Laureada de San Fernando, un legionario, condecoración que es sin duda la que requiere más requisitos y exigencias para su concesión en cualquier ejército del mundo.

El Caballero Legionario Juan Maderal Oleaga era un hombre sencillo, de una familia humilde de Bilbao; tenía 21 años cuando murió. Cuenta su padre que Jontxu, como le llamaban en casa, era bajito pero grande de corazón. En 1956 decidió alistarse en la Legión; su hermano José María había sido legionario y él quería serlo. El uniforme era para él lo más importante. Jontxu era feliz, contaba su padre, iba a venir de permiso cuando pasó “aquello”, decía, y aquello era… “Reciba usted mi pésame como padre de un muchacho, casi un niño, y mi enhorabuena como padre de un soldado. Su hijo ha muerto como un héroe”, le dijo el Coronel.

Luego llegaron los homenajes en su barrio, Erandio, el nombre de una plaza y la estatua que le erigieron. Y también apareció la repugnante alimaña vomitando sus entrañas de odio, ETA, amenazando por el homenaje a Juan Maderal acusándole de haber participado en la Guerra Civil cuando por entonces ni había nacido. Aprovechando una manifestación arrancaron de cuajo el monumento erigido en su nombre arrojándolo al Nervión. No descansaba la fiera y el 17 de Marzo de 1979 tres cobardes encapuchados acribillaron a balazos, cuando se dirigía a su trabajo, a José María Maderal Oleaga presidente de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios de Vizcaya. Era hermano del Laureado Juan, el hermano que había despertado la vocación legionaria del héroe. Siete impactos de tres alimañas etarras acabaron con su vida.

Desde el Sáhara, desde la Saguia el Hamra en el Aaiún, hay una larga distancia hasta la calle Bilbao la Vieja, una larga distancia unida para siempre en el recuerdo de dos hermanos legionarios que amaban a España y a la Legión. Por España han vertido su sangre y ser legionarios les costó a los dos la vida. Pero la vida se da por una causa, por un ideal, por un compañero. Juan Maderal Oleaga murió frente al enemigo por salvar a sus compañeros. A José María se la arrebataron por ser legionario, pero no fue el enemigo quien lo hizo, no fue en ningún combate frente a frente. Fue la cobardía de tres repugnantes personajes, que simplemente al oír la palabra Legión tiemblan y se esconden. Tenían que ser tres o la banda entera para poder acabar con la vida de un legionario y necesitaron siete balazos por la espalda porque tiemblan sólo ante la mirada.

Hoy se ha recuperado la estatua de Juan que se encuentra en la Brigada de la Legión en Almería. Está mutilada porque así salió del fondo del Nervión y ahora es ejemplo para todos los que vestimos el uniforme legionario. Sólo pedimos que España y los españoles no olviden hechos como los aquí descritos. La Legión siempre recuerda y rinde honor a sus muertos. A Juan y José María Maderal Oleaga, al Capitán Jáuregui, al Brigada Fadrique y a todos los caídos rendimos homenaje.

 

Chevi Jr., como muy bien sabes, la Caballería no reconoce  obstáculos. Aquí podremos ver la estatua del Caballero Legionario D. Juan Maderal Oleaga en su nuevo emplazamiento en la Base de "Álvarez de Sotomayor", Viator (Almería)
Estatua del Caballero  Legionario D. Juan Maderal Oleaga

El 12 de Enero de éste año, en un acto celebrado para commemorar la Acción de Edchera. Casi 200 Civiles han Jurado Bandera en la sede de la Brigada de la Legión (BRILEG) "Rey Alfonso XIII", en Viator (Almería).

La formación tuvo lugar en el patio de armas de la Base "Álvarez de Sotomayor", donde también se dieron cita veteranos procedentes de las hermandades de antiguos Caballeros Legionarios de todo el país (en esta jornada, además, se celebraba el Día del Antiguo Caballero Legionario), miembros de cofradías almerienses, así como amigos y familiares de los componentes de la Unidad.


Homenaje ante la estatua del Caballero  Legionario D. Juan Maderal Oleaga




Francisco Javier de la Uz Jiménez

8 comentarios:

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

Impresionante y emotivo Francisco Javier, tu recuerdo a los héroes legionarios caídos bajo el sol ardiente del Sahara, en el 55º Aniversario del combate de Edchera( 13 de enero de 1958) Honor y gloria a todos ellos , en especial a los dos laureados : Brigada Fadrique y Legionario Maderal. ¡Viva España! y ¡Viva La Legión! Un abrazo.- Francisco Ángel Cañete Páez. Comandante y Legionario de Honor.

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

La "Laureada" concedida al heroico legionario Maderal Oleaga Por O.C. de 5 de Enero de 1966 (Diario Oficial Nº5), es la última otorgada cronológicamente en cuanto a Contienda armada se refiere (Campaña de Ifni-Sahara); sin embargo la última Laureada Individual concedida hasta hoy, le fue otorgada al Teniente de Caballería JAIME GALIANA GARMILLA en 1973 (O.C. de 5 de Diciembre de 1973 (D.O. Nº277), por su heroica actuación en la Campaña de Rusia. En su virtud, y en puridad ,el Teniente Galiana es, hoy por hoy, el último Laureado . Francisco Ángel.

Javier de la Uz dijo...

Aunque el artículo ponga que fue el último soldado español al que se le ha concedido la LAUREADA DE SAN FERNANDO. Como muy bien comenta y deja claro Francisco Ángel; la última LAUREADA INDIVIDUAL DE SAN FERNANDO concedida hasta hoy, le fue otorgada al Teniente de Caballería D. JAIME GALIANA GARMILLA en 1.973.
Quisiera puntualizar, que el título del artículo es: “Último Caballero Legionario” Laureado, (concedida al Caballero Legionario D. Juan Maderal Oleaga), no al “último Soldado español” Laureado.

Muchas gracias y recibe un fuerte abrazo.

José Antonio dijo...

La vida forma parte del plan creador de Dios. Luego la vida tiene que ser perfecta; aunque a los débiles humanos no nos lo parezca tanto. ¡Hay que ver cómo se mezclan y se relacionan unas cosas con otras a lo largo de los tiempos! En aquel enero de 1958, estaba yo en el primer curso de la AGM, hacía apenas un mes que la XII Promoción había recibido los despachos de tenientes y un buen número de estos habían sido destinados a los territorios de Ifni-Sahara. Así que, cuando tuvimos conocimiento de los incidentes bélicos, ya sabíamos que conocíamos personalmente a algunos de sus protagonistas. Y los cadetes de primer curso sacábamos pecho como si los protagonistas lo fuésemos nosotros.

Cinco años después, primavera de 1963, estando yo destinado en Smara fui designado juez instructor para instruir un procedimiento con motivo de la muerte de un soldado; los trámites forenses y el sepelio se realizaban en el cementerio del Aaiún, Aquello me permitió visitar el cementerio y encontrar la zona en donde se hallaban situados los nichos de los caídos en Edchera. De ese modo, sé que estuve frente a frente con este heroico legionario que forma parte de la Historia Grande de la Legión –Juan Maderal Oleaga–.

Volvieron a pasar los años –medio siglo–, y en estos actuales días me encuentro reunido con este leal grupo de soldados que rinden un homenaje de compañerismo para con el legionario Juan Maderal y para con su hermano José María (que también había sido legionario y fue asesinado por haberlo sido). ¡Emociones! ¡Sentimientos! ¡Anhelos!..., que constituyen el eterno caudal que atesoran las almas que dedican su vida a servir el bien común en nombre de Dios y de la Patria.

Repito, la vida (como plan de Dios) tiene que ser perfecta. Pero yo no concibo cómo podré encontrarme, sin rencor, con los asesinos de José María y con los destructores de la estatua de Juan, cuando estemos reunidos Allá Arriba. ¡Pero sé muy bien Quien me lo puede explicar…!

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M

José Antonio dijo...

En el comentario precedente, he hecho referencia a que “fui designado juez instructor”. Y no me considero satisfecho si no cito a la Autoridad que me designó: el Tte. Col. Víctor Lago Román, que era el Jefe del Subsector Norte del Sahara; pues además me acabo de dar cuenta de que ya se han cumplido treinta años desde que él hizo entrega de sus responsabilidades castrenses terrenales y pasó a ocupar el puesto que Dios le tenía asignado en las filas castrenses celestiales. Fue asesinado por el terrorismo globalizador, cuando ya General se hallaba D. Víctor al Mando de la División Acorazada “Brunete” nº 1.

Le conocí cuando contaba él cuarenta y dos años de edad (yo veinticuatro), era Medalla Militar Individual ganada en la División Azul, tenía un estilo militar, legionario, una capacidad de mando y un prestigio que hacían sentirse orgulloso de ser mandado por él a cualquier subordinado suyo. ¿Humano? –Pues era padre de ocho hijos; y tan sólo en Smara mandaba más de dos mil hombres. Estoy seguro de que no había ni un solo legionario raso que no se hubiese jugado todo lo que hiciera falta, con tal de que su Tte. Col., cuando le hablaba (aunque fuera para reprenderle), le mirase de frente a la cara y le llamase por su nombre (y siempre que podía, lo hacía así).

Mi último servicio a sus órdenes, fue en 1979, en unas maniobras en San Gregorio. Había tenido que pasar él dos veces por el quirófano, y ya se hallaba algo mermado físicamente. Pero su alma estaba en lo mejor de su vida…

¡A tus órdenes, mi Teniente Coronel! Y si no aprendí más de ti, la culpa tan sólo es mía…

Chevi Jr. dijo...

Sería posible conseguir una foto de la estatua. Me gusta ver este tipo de cosas, concretamente cuando era cadete de 2º y supe de la historia del Cabo Noval, me enteré que había una estatua en Madrid en su honor y la verdad que aprovechando un permiso fui a verla. Almería me queda más lejos de momento.

Chevi Jr. dijo...

Corrijo, ¿sería posible conseguir una foto de la estatua?

José Antonio dijo...

Hacerse Hombre:

Es un honrado proyecto que toda la vida perdura,
desde la materna cuna hasta la funeraria sepultura.
- -

Hacerse Soldado de la Patria:

Es una honrada ambición que la Gloria les asegura
a quienes desde su cuna aprenden a querer a la Madre Patria
y, en servicio de ella, no le tienen temor a la sepultura prematura.
- -

Y hacerse Soldado heroico, benemérito, inmortal:

Es la recompensa que la Patria, amorosa, les asegura
a quienes ya son hombres desde su materna cuna y no necesitan de reposo en la funeraria sepultura.