ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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3/12/12

HISTORIA DE LA LOTERÍA DEL NIÑO




(Publicado en Yahoo mail, noticias, en el día de hoy. La objetividad y respetuosa forma en que se cita a Francisco Franco, en un medio masivo y patrióticamente “light”, entiendo que es una noticia que merece aparecer reproducida en esta página; además de por la actualidad e interés cultural del tema tratado)
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Un astuto plan para sacar a España de la miseria de la posguerra. El primer premio equivaldría hoy en día a 300 euros.

Al igual que sucediera con la instauración de otros sorteos, la Lotería del Niño llegó por un afán recaudatorio por parte del Gobierno de Francisco Franco, quien tras haber salido de la terrible Guerra Civil decidió poner en marcha una nueva lotería con la esperanza de recoger más dinero destinado a las arcas del Estado.

Como fecha de celebración de ese nuevo sorteo se pensó en la simbólica fecha del Día de Reyes, para que fuera el primero que se realizase recién inaugurado el año nuevo. Al tratarse de un día festivo se escogió el día previo (5 de enero) ya que por aquel entonces en los días marcados como fiesta religiosa (como era el caso) no se permitía ningún tipo de evento especial ni celebración que no fuese estrictamente de carácter religioso. No fue hasta el año 2000 en el que se trasladó el sorteo al día 6, tal y como viene celebrándose desde entonces.

La popularidad que por entonces ya tenía la Lotería de Navidad y la esperanza de todos los españoles en que les tocase el premio ‘Gordo’ propició que todos aquellos que no fueron agraciados en ese sorteo se volcasen a jugar en siguiente que se celebraría dos semanas después y que inauguraba el año.

El primer sorteo de la Lotería del Niño se celebró el 5 de enero de 1941 y éste fue en un principio instaurado como ‘sorteo ordinario’, al igual de los que se realizaban durante el resto del año, a excepción del de Navidad. El precio de cada décimo fue de 15 pesetas (0,09 céntimos actuales) y el primer premio fue de 50.000 pesetas al décimo (300 euros actuales). El número agraciado del primer Sorteo del Niño fue el 23.594 y fue a parar a la provincia de Sevilla. Hoy en día, siete décadas después cada décimo cuesta 20 euros y el premio gordo está dotado con la friolera de 200.000 euros.

La compra masiva de lotería, por parte de los españoles ansiosos por tener una segunda oportunidad de ganar un buen pellizco y así encauzar bien la dura cuesta de enero, hizo recaudar al heraldo público la importante cantidad, neta y tras el pago de premios, de 7.700.300 pesetas (46.279,74 euros actuales) replanteándose el cambio de modalidad y convirtiéndolo al año siguiente en un ‘sorteo extraordinario’ asignándole un premio de mayor cuantía.



1942 fue el primer año en el que se le dio carácter de extraordinario al sorteo, convirtiéndose en esa segunda oportunidad para miles de personas que depositaban sus sueños y esperanzas de salir de la pobreza tan presente durante los duros años de la postguerra. En esta nueva modalidad de sorteo el décimo adquirió un precio de 25 pesetas (0,15 céntimos).

El sistema de sorteo en sus inicios se realizaba con dos bombos, del mismo modo que se hace en el de Navidad (un bombo con todos los números en juego y otro con los premios a repartir). Pero a partir de 1962 se cambió al método moderno o de bombos múltiples, tal y como se ha conservado hasta la actualidad.

En el primer Sorteo del Niño no existía la modalidad de reintegro (al igual que en ningún otro sorteo tanto ordinario como extraordinario) pero fue en septiembre de aquel mismo año (1941) cuando se estableció esta opción, haciendo que la medida fuese todo un éxito y aumentase la participación y la venta de décimos. Cinco años después (1946) se aplicó el premio a la terminación.

Todas esta medidas fueron animando aún más a los jugadores de lotería que con el tiempo lo convirtieron en el segundo más importante del año tras del de Navidad. El gran artífice e impulsor de lo que hoy en día conocemos como Lotería del Niño se debe al empeño del General Fernando Roldán y Díaz de Arcaya quien ocupó el cargo de Director General de Timbre y Monopolios desde el 11 de noviembre de 1939 hasta el 13 de mayo de 1957.

Durante los años de la postguerra civil, el Estado aprovechaba todo el beneficio de la venta de la lotería para invertirlo en la creación de hospitales, centros escolares y nuevas infraestructuras, muy necesarios en aquella época.

En la actualidad, el dinero de la venta de lotería que no está destinado al pago de premios va a parar en su mayoría al Tesoro Público, como medio para inflar, en la medida de lo posible, las arcas del Estado.



 Al contrario de cómo se realizaba hace unos años en los que se destinaba la mayoría de lo recaudado a la construcción de infraestructuras necesarias, hoy en día parte de ese dinero se destina para subvencionar a la Liga Nacional de Fútbol Profesional, el Consejo Superior de Deportes o las Comunidades Autónomas.

Remitido por,
José Antonio Chamorro Manzano

2 comentarios:

José Antonio dijo...

El casual encuentro de la noticia reproducida, me ha incitado luego a curiosear los comentarios consiguientes; ya me imaginaba, los habría a favor del estadista presidente del Gobierno promotor del nuevo sorteo de lotería, y los habría en grosera e insultante contra del mismo. Y así es y puede ser comprobado entrando en Yahoo España.

Hacía mucho tiempo que no entraba yo a curiosear los debates ajenos, me parecían monótonos y repetitivos; siempre centrados ellos entre firmes y a veces muy bien razonadas defensas propatrióticas y en burdos y falsarios ataques groseros e insultantes, antipatrióticos. La tipología de los más radicales de los burdos falsarios, había llegado a convencerme de su unidad de procedencia; su estilo y argumentación se repetían sin apenas variación; llegué a presentir que había alguna organización profesional encargada de corromper los debates públicos, para impedir que saliese airosa cualquier verdad propatriótica. Y un día, hace algunos años, escuche una noticia que decía que la Presidencia del Gobierno (Rodríguez Zapatero) tenía una plantilla de consejeros que superaba la cantidad de setecientos de ellos. Lo cual me sorprendió, pues no me imaginaba una cantidad a mi entender tan numerosa de consejeros; así que al final mi mala cabeza hubo de llegar a la conclusión –no sé si acertada o falsa– de que la mayoría de los aludidos consejeros tenían la misión de, en compañía de los tontos útiles, corromper los debates que se producían en los medios más difundidos y degradar antipatrióticamente las mentes más indefensas.

Pero el caso es que, habiendo ahora nuevo Presidente del Gobierno (Rajoy), me ha parecido encontrar demasiada coincidencia de estilo personal en algunos de los más radicales de los burdos y falsarios comentarios de los corruptores del debate sobre la lotería del Niño, con los que leí cuando el anterior Presidente del Gobierno. Y mi insensata cabeza se ha empeñado en tratar de convencerme de que la plantilla de consejeros en la Presidencia del Gobierno sigue siendo la misma, cualquiera que sea el titular que la presida.

A ver cómo consigo yo convencer a mi insensata cabeza de que ¡nada de lo que he dicho no puede ser verdad!

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

REMITIDO POR JAVIER DE LA UZ
¿De dónde se han sacado lo que han dicho y escrito a bombo y platillo?

Esto es lo que realmente ha dicho el Papa sobre el Buey y la mula... Nada que ver con lo que se inventan los medios de comunicación:

“Como se ha dicho, el pesebre hace pensar en los animales, pues es allí donde comen. En el Evangelio no se habla en este caso de animales. Pero la meditación guiada por la fe, leyendo el Antiguo y Nuevo Testamento relacionados entre si, ha colmado muy pronto esta laguna, remitiéndose a Isaías 1, 3: “El buey conoce a su amo, y el asno el pesebre de su dueño; Israel no me conoce, mi pueblo no comprende.”
Peter Stuhlmacher hace notar que probablemente también tuvo un cierto influjo la versión griega de Habacuc 3, 2: “En medio de dos seres vivientes… serás conocido; cuando haya llegado el tiempo aparecerás”. Con los dos seres vivientes se da a entender claramente a los dos querubines sobre la cubierta del Arca de la Alianza que, según el Éxodo (25, 18-20), indican y esconden a la vez la misteriosa presencia de Dios. Así, el pesebre sería de algún modo el Arca de la Alianza, en la que Dios, misteriosamente custodiado, está entre los hombres, y ante la cual ha llegado la hora del conocimiento de Dios para “el buey y el asno”, para la humanidad, compuesta por judíos y gentiles.
En la singular conexión entre Isaías 1,3, Habacuc 3, 2, Éxodo 15, 18-20 y el pesebre, aparecen por tanto los dos animales como un representación de la humanidad, de por sí desprovista de entendimiento, pero que ante el Niño, ante la humilde aparición de Dios en el establo, llega al conocimiento y, en la pobreza de este nacimiento, recibe la epifanía, que ahora enseña a todos a ver. La iconografía cristiana ha captado ya muy pronto este motivo. Ninguna representación del nacimiento renunciará al buey y al asno” (págs. 76 y 77 de "La Infancia e Jesús").


Como se ve el pensamiento del Papa no da pie a nada de lo que ahora se está escribiendo, más bien lo contrario...