ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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3/11/12

TENGO 76 AÑOS Y ESTOY CANSADO


 
 
 
 
Gran Jefe Loren Cavanillas manda esta reflexión aprovechando la coincidencia en la edad.
 
"Tengo 76 y estoy cansado"  

Tengo 76. Excepto por un breve período
en los años 50, cuando yo estaba haciendo mi Servicio Nacional,  he trabajado duro desde que tenía 17.
A excepción de algunos graves problemas de salud, trabaje semanas de 50 horas,  y no llame  a nadie para decir que estaba enfermo en casi 40 años. Hice un salario razonable,  pero no heredé mi trabajo o mis ingresos,  y he trabajado muy duro para llegar a donde estoy.
Y teniendo en cuenta el desastre de la economía, parece que haber ahorrado para mi  jubilación no fue mala idea.
 
y estoy cansado. Muy cansado.

Estoy cansado de que me digan que tengo que "repartir la riqueza"
a las personas que no tienen mi ética de trabajo.

Estoy cansado de escuchar
que el gobierno tomará el dinero que ganaba, por la fuerza si es necesario,
y dárselo a la gente demasiado perezosa para ganarlo.


Estoy cansado de que me digan
que debo bajar mi nivel de vida para luchar contra el calentamiento global,
a pesar que a nadie se le permitió debatir .


Estoy cansado de que me digan
que los adictos a las drogas tienen una enfermedad, y que yo debo ayudar a
apoyarlos y tratarlos, pagar por el daño que hacen. ¿Fue esto causado por un germen gigante que salio corriendo de un callejón oscuro, y los agarró, y les hizo meter ese polvo blanco  dentro de sus narices o introducirse una aguja en su brazo, mientras trataban de combatir al germen?


Estoy cansado de escuchar
ricos deportistas, artistas y políticos de todas partes hablando de errores inocentes, errores estúpidos o errores
juveniles, cuando todos sabemos
que piensan que su único error fue ser atrapado.

Estoy realmente cansado que la gente
  no tome responsabilidad por sus vidas y sus acciones.

También estoy cansado y harto de ver
a los hombres y mujeres jóvenes en
la adolescencia y a principios de los 20 llenarse   de tatuajes en la cara y rellenarse de hierros, 
 
  logrando ellos mismos de esta forma, quedarse sin un empleo, para luego reclamarle
mi dinero de impuestos al Gobierno por estar desempleados.

Sí, estoy malditamente cansado.
Pero, también estoy contento de tener 76,
  Porque, mayormente, no voy a tener que ver el mundo que estas personas están haciendo.
Sinceramente lo lamento por mis nietos y sus hijos.
Gracias a Dios que estoy en el camino de salida y no en el camino entrada.



Chevi Sr.

1 comentario:

José Antonio dijo...

Me complace el poder ofrecer mi atento acuse de recibo a Gran Jefe Lorenzo Cavanillas, por su envío de esas reflexiones que, aunque de origen motivador personal particular, en la práctica han de ser tomadas como de interés universal. Creo que pocas personas habrá que tras su lectura no se sientan víctimas también de un propio cansancio psíquico, por causav de los mismos o diferentes motivos que los expuestos.

Según mi improvisada opinión, el cansancio psíquico constituye un síntoma de hallarse la persona ante un exceso de carga de responsabilidad o ante falta de recursos adecuados para la necesaria acción o, quizá lo más corriente cuando la edad empieza a darnos vértigo de altura, el cansancio psíquico constituye un síntoma de frustración ante la comparación o balance del monto del esfuerzo general realizado a lo largo de la vida y la escasez de proporcionales resultados satisfactorios visibles. La Humanidad se encuentra en una encrucijada decisiva: Agotada ideológicamente; sin dirigentes capaces de iluminarle el camino en la dirección acertada; con una población que supera ya los siete mil millones de personas, decepcionadas por la falta de proyectos naturales de futuro, y en lucha irracional contra los sentimientos innatos de origen divino que bullen en la intimidad de cada alma impulsando a participar en la vida y a practicar la afectividad y la acción sociable.

Se oyen débiles voces que viene reclamando, desde hace siglos, Auténtica Teología y Auténtica Filosofía y Auténtica Ideología. Pero, ¿Dónde están los verdaderos teólogos y los filósofos y los ideólogos? ¿Acaso han sido perseguidos hasta su extinción total? –Al menos, así lo parece. Y ya sólo queda la individualidad para procurar acercarse a Dios, en la medida en que a cada quien le es posible. –Pues no es, ésa, tarea pequeña; y si tenemos conciencia de que la procuramos con todas nuestras fuerzas, entonces notaremos un apreciable alivio en nuestro cansancio psíquico.

El problema para los españoles de ahora, es que hasta hace poco más de un tercio de siglo gobernaba la nave de la nación un verdadero estadista, Francisco Franco, y entonces –libres de política suicida y de partidismos y de la amenaza imperialista totalitaria– veíamos con satisfacción los espléndidos resultados colectivos conseguidos por los españoles unidos –¡España es diferente!, solía decirse ante los desmadres que se producían en el extranjero–, resultados colectivos que nos alejaban del cansancio psíquico individual; pero ahora, ante la miseria de los resultados colectivos trascendentes que generamos (ya estamos globalizados y masificados en la nadería existencial), hemos de aferrarnos a los resultados individuales propios y, como Dios nos predispone también para la universal sociabilidad fraterna, todo lo que sea de simple alcance individual nos parece poco y solemos caer en ese temido cansancio psíquico.

La Auténtica Teología nos dice que cada individuo va acumulando en su alma y con todo detalle la visión de su recorrido por la vida terrena; y así se presenta y es reconocida cada alma por toda la eternidad venidera. Allí comprobaremos si fuimos vencidos por el cansancio psíquico o, por el contrario, si fuimos capaces de imponernos a ese cansancio. Allí comprobaremos si nuestra vida terrena fue meritoria o si fue un fracaso, desde el punto de vista de lo que Dios esperaba de cada uno de nosotros.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción AGM