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15/10/12

LA INGRATITUD DE LOS SEPARATISTAS




ESCRITO DE SANTIAGO RAMON Y CAJAL DE 1934, DE CLAMOROSA ACTUALIDAD. HOY SERIA TRATADO DE FASCISTA

MEMORIA HISTORICA.- DON SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL: LA INGRATITUD DE LOS SEPARATISTAS VASCOS Y CATALANES.

  Don Santiago Ramón y Cajal, gloria de la ciencia española y Premio Nobel de Medicina en 1906:


"...No soy adversario, en principio, de la concesión de privilegios regionales, pero a condición de que no rocen en lo más mínimo el sagrado principio de la Unidad Nacional..."




Palabras de Don Santiago Ramón y Cajal
(El Mundo a los Ochenta Años. Parte II». Madrid 1934)
«Deprime y entristece el ánimo, el considerar la ingratitud de los vascos, cuya gran mayoría desea separarse de la Patria común. Hasta en la noble Navarra existe un partido separatista o nacionalista, robusto y bien organizado, junto con el Tradicionalista que enarbola todavía la vieja bandera de Dios, Patria y Rey.
En la Facultad de Medicina de Barcelona, todos los profesores, menos dos, son catalanes nacionalistas; por donde se explica la emigración de catedráticos y de estudiantes, que no llega hoy, según mis informes, al tercio de los matriculados en años anteriores. Casi todos los maestros dan la enseñanza en catalán con acuerdo y consejo tácitos del consabido Patronato, empeñado en catalanizar a todo trance una institución costeada por el Estado.
A guisa de explicaciones del desvío actual de las regiones periféricas, se han imaginado varias hipótesis, algunas con ínfulas filosóficas. No nos hagamos ilusiones. La causa real carece de idealidad y es puramente económica. El movimiento desintegrador surgió en 1900, y tuvo por causa principal, aunque no exclusiva, con relación a Cataluña, la pérdida irreparable del espléndido mercado colonial. En cuanto a los vascos, proceden por imitación gregaria. Resignémonos los idealistas impenitentes a soslayar raíces raciales o incompatibilidades ideológicas profundas, para contraernos a motivos prosaicos y circunstanciales. «
¡Pobre Madrid, la supuesta aborrecida sede del imperialismo castellano! ¡Y pobre Castilla, la eterna abandonada por reyes y gobiernos! Ella, despojada primeramente de sus libertades, bajo el odioso despotismo de Carlos V, ayudado por los vascos, sufre ahora la amargura de ver cómo las provincias más vivas, mimadas y privilegiadas por el Estado, le echan en cara su centralismo avasallador.
No me explico este desafecto a España de Cataluña y Vasconia. Si recordaran la Historia y juzgaran imparcialmente a los castellanos, caerían en la cuenta de que su despego carece de fundamento moral, ni cabe explicarlo por móviles utilitarios. A este respecto, la amnesia de los vizcaitarras es algo incomprensible. Los cacareados Fueros, cuyo fundamento histórico es harto problemático, fueron ratificados por Carlos V en pago de la ayuda que le habían prestado los vizcaínos en Villalar, ¡estrangulando las libertades castellanas! ¡Cuánta ingratitud tendenciosa alberga el alma primitiva y sugestionable de los secuaces del vacuo y jactancioso Sabino Arana y del descomedido hermano que lo representa!.
La lista interminable de subvenciones generosamente otorgadas a las provincias vascas constituye algo indignante. Las cifras globales son aterradoras. Y todo para congraciarse con una raza (sic) que corresponde a la magnanimidad castellana (los despreciables «maketos») con la más negra ingratitud.
A pesar de todo lo dicho, esperamos que en las regiones favorecidas por los Estatutos, prevalezca el buen sentido, sin llegar a situaciones de violencia y desmembraciones fatales para todos. Estamos convencidos de la sensatez catalana, aunque no se nos oculte que en los pueblos envenenados sistemáticamente durante más de tres decenios por la pasión o prejuicios seculares, son difíciles las actitudes ecuánimes y serenas.
No soy adversario, en principio, de la concesión de privilegios regionales, pero a condición de que no rocen en lo más mínimo el sagrado principio de la Unidad Nacional. Sean autónomas las regiones, mas sin comprometer la Hacienda del Estado. Sufráguese el costo de los servicios cedidos, sin menoscabo de un excedente razonable para los inexcusables gastos de soberanía.
La sinceridad me obliga a confesar que este movimiento centrífugo es peligroso, más que en sí mismo, en relación con la especial psicología de los pueblos hispanos. Preciso es recordar –así lo proclama toda nuestra Historia– que somos incoherentes, indisciplinados, apasionadamente localistas, amén de tornadizos e imprevisores. El todo o nada es nuestra divisa. Nos falta el culto de la Patria Grande. Si España estuviera poblada de franceses e italianos, alemanes o británicos, mis alarmas por el futuro de España se disiparían. Porque estos pueblos sensatos saben sacrificar sus pequeñas querellas de campanario en aras de la concordia y del provecho común.
Santiago Ramón y Cajal. El Mundo a los Ochenta Años. Parte II». Madrid 1934.
Sin comentarios a éstas palabras de uno de los españoles más grandes de los siglos XIX y XX.

                                                                               Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda


3 comentarios:

José Antonio dijo...

Este comentario me va a resultar doloroso llevarlo a cabo. Me veo en la necesidad de devolver a Don Santiago a la realidad. Estoy seguro que desde el más Allá él me lo agradecerá, pues era un gran amante de España y tan sólo puede querer él que resplandezca la verdad de España. Vamos a ello.

Don Santiago fue un español eminente que hizo rayar a gran altura la capacidad científica de nuestros investigadores. Eso le fue reconocido mundialmente cuando le fue justamente concedido el Premio Nobel, en 1906. Pero Don Santiago era humano, como lo somos todos, y al final cayó en la tentación de ser “hombre masa” y publicó su autobiografía en la que nos habla gratuitamente de los separatismos españoles. Por mi parte, queda disculpado él, porque sus errores mundanos no pueden empequeñecer el gran prestigio que ha dado a España y a la Ciencia; sobre todo, queda disculpado si sabemos entenderle y reconocer que en su tiempo no se sabían muchas cosas sobre los hilos que mueven este mundo y, en especial, de los que mueven los separatismos regionales y la corrupción individual, familiar y social con afanes globalizadores masificadores ateos y laicistas, etc., y con fines de dominio imperialista totalitario inane.

Por su parte, Don José Ortega y Gaset definió al “hombre masa” principal, el más abundante y dañino: Aquel que, teniendo un gran conocimiento acerca de una determinada parcela de su especialidad, ya se considera competente para opinar sentencioso sobre todo lo opinable en cualquier ámbito humano. Aunque, luego, el mismo Don José también fue “hombre masa” cuando avaló y apoyó la traída de la llamada II República; de la que acabó separándose pronto y huyendo para salvar su vida.

Pero de vuelta a lo de Don Santiago. No se puede magnificar ni generalizar entre toda la población vascongada o catalana el sentimiento separatista; ello no era ni es real; vayamos por las calles, entremos en los establecimientos de negocio popular, pidamos una ayuda o un favor a alguna persona, y anotemos cuántos separatistas antiespañoles encontramos. Precisamente, basta con que adviertan nuestra procedencia de otra región, para que la inmensa mayoría de nuestros interlocutores regionalparlantes se expresen con toda cortesía y agrado en el lenguaje común español. Eso sí, podremos encontrarnos algún inmaduro estudiante aspirante a hacer carrera en la política antinacional o ingenuo descarriado o tonto útil (generalmente de raíz familiar autóctona de alguna otra región española); o podremos encontrarnos algún decrépito profesor de universidad que o está pillado en la masonería o cobardea y se deja llevar por la corriente, que es lo más cómodo para ganarse el sueldo tranquilo; y también podremos encontrarnos algún militar que esté en cualesquiera de las circunstancias dichas (a alguno que si no le han sacado ya en la tele y los periódicos, en cualquier momento lo sacarán).

El tema es largo y yo he consumido por hoy mi ración de sentada ante el pc. Mañana seguiré, porque hay que señalar a los foráneos inventores de los separatismos antiespañoles, que perviven gracias a la tele y la propaganda antinacional institucionalizada.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción AGM

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

La Cataluña independiente de Mas no tendría Ejército, lo 'subcontrataría'
EL PRESIDENTE DE LA GENERALITAT RECONOCE EN 'SALVADOS' (LA SEXTA') QUE EN CASO DE LOGRAR EL ESTADO PROPIO "NO TODO SERÍA DE COLOR DE ROSA"

Madrid.- El programa ‘Salvados’ (La Sexta) emitió este domingo una amplia entrevista al presidente de la Generalitat, Artur Mas, que fue grabada el pasado 12 de octubre, día de la Fiesta Nacional, en Vilasar de Mar (Barcelona), la residencia familiar del 'president'. Durante la larga conversación con Jordi Évole por las calles de esta localidad, en un bar o sentados en el sofá de su casa, Mas habló largo y tendido de su objetivo de lograr la secesión de Cataluña.
Ese nuevo Estado catalán que se imagina el presidente de la Generalitat no tendría Ejército. Así lo aseguró Mas, que explicó que se garantizaría la defensa de Cataluña llegando a acuerdos puntuales en caso de que fuera necesario con España o Europa, es decir, como una especie de subcontrata. Además, la bandera seguiría siendo la actual y el castellano se mantendría como idioma oficial junto al catalán.
Mas señaló que no quiere un divorcio con España, sino una “emancipación”. “Ha llegado un momento en que Cataluña quiere emanciparse, y tener su piso, porque la libertad es muy importante. Llevamos 30 años intentando reconciliarnos”, indicó Mas, que no obstante aseguró que “si Cataluña llega a tener Estado propio, no todo sería de color de rosa”. “La gente lo sabe, no es ingenua”, remachó.

"EL REFERÉNDUM SE HARÁ CUANDO MÁS ME CONVENGA"
En cuanto al referéndum para decidir si Cataluña se separa de España que pretende realizar en la próxima legislatura, Mas expuso su hoja de ruta. “Espero que en la próxima legislatura haya referéndum. Si tengo la mayoría, lo haré. Pero hay que ajustarse al marco legal, por lo que habrá que pedir autorización al Gobierno o cambiar el marco legal. Si nos dicen que ‘no’, intentaremos que se apruebe una ley, y con ella organizaremos, no un referéndum, sino una consulta, que no tendrá el mismo valor jurídico, pero sí la misma legitimidad”, comentó.
No obstante, Mas, que desveló que la pregunta en esa consulta sería “¿Quiere usted que Cataluña sea un nuevo estado de la Unión Europea?”, considera que hay “muchas cosas que hacer antes que el referéndum”, como conseguir la mayor mayoría posible a favor del ‘sí’, por lo que concluye que “el referéndum se hará cuando más me convenga”.

"CATALUÑA TIENE MÁS PROYECTO QUE ESPAÑA"
El jefe del Ejecutivo catalán también afirmó que “en estos momentos Cataluña tiene más proyecto que España” y, preguntado por qué la independencia es una palabra tabú para él, dijo que no lo utiliza porque, en cualquier caso, Cataluña seguiría “dependiendo del contexto europeo”. “Yo me identifico con la palabra independencia, pero yo soy el presidente de un país y debo explicar las cosas distinto de como se habla en la calle”, subrayó.
En un momento de la entrevista, Jordi Évole y Artur Mas siguen el desfile de las Fuerzas Armadas en una televisión de un bar y, tras ver a Rajoy y al Rey hablando entre ellos, el líder catalán asegura que no estarán hablando de él porque si fuera así “no sonreirían”. “Es un tipo de fiesta que no me pone, no me siento identificado con ella”, comentó sobre el día de la Fiesta Nacional, indicando que hizo la mili y juró bandera.
Mas también afirmó “no habría convocado elecciones si Rajoy hubiese aceptado el pacto fiscal”. Y es que, según dijo, la reacción del presidente del Gobierno a su propuesta soberanista fue toda una sorpresa: “Conociendo al presidente Rajoy, no me esperaba esa respuesta porque es un hombre dialogante”, explicó Mas, que pidió al líder del ejecutivo que “escuche a los catalanes”, y se fije en lo que “los británicos han hecho con los escoceses”.

Anónimo dijo...

Para @José Antonio.

En ningún momento se generaliza ni se comenta nada de ser antiespañol. Al menos en ese texto no.

Lo único que dice, es lo que está ocurriendo, el temor a que por favorecer a ciertas zonas durante tanto tiempo, se les olvide lo que eran y lo que son y pongan en peligro la unidad nacional. Sinceramente, parece que tuviera una bola de cristal en la cual estuviera viendo el futuro. Porque lo ha calcado.

Yo he estado en Cataluña, y para lo poco que estuve, sí tengo que decir que choqué con esos "decrépitos, descarriados o tontos" que comentas. Sabiendo que les hablaba en castellano, me respondían en catalán. Me parece de muy mala educación. A unos familiares que también fueron, les ocurrió lo mismo y se fueron de la tienda sin comprar nada ya que sólo hablaban en catalán.

Después he hablado con amigos y conocidos y me dicen que por lo general eso no pasa. Que ocurre más en ciertas zonas que son más cerrados, etc. Pero claro, uno escucha en comentarios o en la tv que eso no pasa nunca y como que no cuela... porque lo he vivido y lo he visto. Cosa que por cierto no me ha ocurrido en Valencia. Daba gloria entrar en los sitios, escuchar cómo hablaban valenciano y al preguntar algo hablarte en castellano.

Históricamente, Cataluña al menos, tiene precedentes de estar muy a buenas con España mientras todo le beneficiaba y sacaban su parte de pastel, y movimientos separatistas cuando debían pagar más impuestos o ya no tenían el dinero que les gustaba tener.

A lo largo de los siglos, en España ha habido muchas zonas y ciudades que han tirado del carro. Galicia, Valencia, País Vasco, Cataluña, Sevilla, Valladolid, Castilla, Aragón... ¿Qué habría pasado si cuando Sevilla tenía todo hubiese dicho de separarse?, ¿o Galicia?, ¿o Valencia y su siglo de oro?. Que habríamos sido nada en la historia. No habríamos tenido imperio, ni conquistado América, ni habríamos vencido a los ingleses, ni nada.

Pensar ahora, que porque te vaya bien, -ya que han invertido en ti, han confiado en ti para que muevas y tires de un país-, en separarte, demuestra única y exclusivamente que se es bastante miserable y codicioso. El resto de España no ha tenido la oportunidad de País Vasco y Cataluña en los últimos 50 años. No se invirtió ni se hizo nada para demostrar si a día de hoy estarían igual que los vascos y catalanes. A lo mejor de haber invertido en Galicia, quizá hubieran hecho mejor trabajo que Cataluña y estarían (estaríamos todos) mejor. Pero eso es algo que nunca podremos saber.

Y yo creo, que a todo esto se estaba refiriendo el texto. Ese miedo y temor a no tener en consideración las cosas y que cada cual barra para su casa, sin pensar en absolutamente nada más. Es muy triste, porque uno ve la historia de España, lo que fue, lo que consiguió, el sentimiento de unidad que había y ve en lo que se ha convertido hoy... Es una pena.