ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
INICIO

23/10/12

ALFÉREZ LAUREADO LÓPEZ HIDALGO


Alférez de Infantería
Manuel López Hidalgo
Caballero Laureado y Héroe de La Legión 

 

PROEMIO.-  Alférez es palabra de aire blasónico. Etimológicamente tiene algo de muchos idiomas, viajó siempre al son de tambores y clarines y fue trasladándose de continente a continente, formando parte de oleadas civilizadoras. En todo caso su Patria ha sido siempre la guerra. En realidad, Alférez es el padre de todos los cargos y grados de la milicia. No había generales, ni coroneles, ni capitanes, ni tenientes, cuando el Alférez puso a la gloria por timbre de su empleo. Había un Señor: El Rey, y después estaba él, como Alférez Mayor del Reino. Y esto ya es un mérito porque la antigüedad en la milicia cría grados como las buenas soleras. Es distinguido hasta ser sólo atributo de Reyes, y es ,por encima de todo, símbolo del valor y del arrojo en cuyas cosas imita al águila. Y ahora, casi en nuestro tiempo, Alférez fue en suma el sudario con que se enterraron los mejores y el manto que vistieron en la guerra los que sin morir, inspiraban valor, poesías y canciones, como las figuras legendarias del Cid y de Pelayo. Que es símbolo del valor y del arrojo nos lo muestra su vieja prosapia que se pierde entre los incrédulos guerreros mitológicos. El fue como primogénito de la guerra, el que hizo que al viento tremolasen las banderas, porque antes que él las banderas no existían. El Cónsul Mario, no quiso nada con los animales terrestres. Fiero es el león y el jabalí, pero su fiereza no surca los mares y su poder está sólo en la tierra. Por eso Mario, siendo Cónsul en las legiones romanas, ordenó a sus legionarios, que no se pudiese luchar sin una primera y principal enseña que tenía que ser la que por insignia llevase el águila, y a quien por ley de agüeros habíanse de rendir grandes reverencias. Y de águila nació la génesis de Alférez, porque al legionario que más se había distinguido en los combates y le había correspondido el honor de llevar el águila, llamaban los romanos “AQUILIFER”. El viento de los años acarició muchas veces la palabra nueva hasta transformarla como transforma y acaricia las dunas en el desierto. Y así del primitivo “Aquilifer”, quedó limpio y sin recovecos filológicos, el pulcro y valiente vocablo de ALFÉREZ.(1)

Nadie mejor que el Rey Sabio interpreta el espíritu magistral de los Alféreces en un Capítulo de LAS PARTIDAS: “ Al alférez pertenece guiar las huestes y el Exército, cuando el Rey no va en él en persona. El es, el que debe llevar la SEÑAL siempre que el Rey tuviese batalla campal. Antiguamente, solía ser quien castigaba a los Grandes, por eso trae la espada delante de él, en señal de que es la Justicia Mayor de la Corte. Así mesmo, debe amparar a los desvalidos. Conviene por lo mesmo  que sea de noble linaje, leal al Rey al Reino y de buen entendimiento para jusgar los pleitos grandes que ascaecen en el Exército. El Alférez debe ser muy esforzado e inteligente en el arte de la guerra, pues él ha de ser el mayor cabdillo sobre la gente del rey en las batallas”

El autor de las CANTIGAS, supo adivinar la función social que la historia reservaba al Alférez, y supo matizar su fuerza guerrera sin presunciones huecas como el motivo podía haber requerido. Dio a la palabra Alférez el aire blasónico que llegó hasta nosotros y también la responsabilidad alegre de la milicia. Porque si los Alféreces viajaron siempre al son de tambores y clarines, fue porque viajar con música de guerra es siempre viajar con gloria.
 

 
INTRODUCCIÓN.- En la excelsa y gloriosa nómina de 23 Laureados de La Legión, figuran dos Alféreces de Infantería, que con su heroísmo sin límites y derrochando un valor a toda prueba, se hicieron acreedores a la prestigiosa Cruz de las Rojas Espadas orlada de Laureles. Sus nombres ya figuran escritos con tinta indeleble en el “Libro de Oro” de La Legión: Don Antonio Navarro Miegimolle y Don Manuel López Hidalgo. De trazar la semblanza biográfica del primero ( Alférez Navarro) se ha encargado el Subteniente de Infantería Don Antonio García Moya, en un documentado libro, pleno de pasajes heroicos y distinguidas acciones de campaña en las que intervino el joven oficial hasta el día de su gloriosa muerte, acaecida el 23 de Septiembre de 1925, en el asalto y ocupación de Monte Malmusi. La obra de García Moya reviste un extraordinario valor documental, lo cual nos da cabal idea de la altura histórico-literaria de su autor. Del segundo de estos dos heroicos Oficiales ( Alférez López Hidalgo), y en entrañable testimonio de admiración, respeto y cariño hacia el mismo, son fiel reflejo las siguientes, y mal hilvanadas , líneas.

 

BREVE SEMBLANZA BIOGRÁFICA DEL  HEROICO ALFÉREZ DE INFANTERÍA MANUEL LÓPEZ HIDALGO, LAUREADO DE LA LEGIÓN. 

Manuel López Hidalgo nace en Badajoz el día 10 de Mayo de 1902, siendo hijo de Don Juan López Lomo, teniente coronel médico del Cuerpo de Sanidad Militar y de Doña Rosa Hidalgo Vizuete. Terminado el Bachillerato, el joven Manuel, prepara su ingreso en la Academia de Infantería de Toledo, donde el día 13 de Julio de 1920, y una vez superados los exámenes de ingreso, obtiene plaza de Alumno en el citado y prestigioso Centro docente, formando parte de la XXVIII Promoción de la Academia del Arma. (2) El día 9 de Septiembre del citado año, el flamante Alumno de primer curso López Hidalgo, efectúa su presentación en la Academia de Infantería, que tiene su sede en el imperial Alcázar toledano, y que en ese año de 1920, está dirigida por el ilustre coronel de Infantería Don Germán Gil Yuste. (3) En esos primeros días de Septiembre de 1920, ya habían sido fijados en las plazas de nuestros pueblos y ciudades, unos marciales carteles invitando al transeúnte a alistarse en un Cuerpo de nueva creación, que admite tanto a españoles como a extranjeros. Un Cuerpo que estaría llamado a ser de élite dentro de nuestra Infantería, y que S.M. El Rey Don Alfonso XIII ha puesto bajo el mando del prestigioso teniente coronel Don José Millán Terreros. (Pronto Millán, adicionará su primer apellido el Astray paterno formando el compuesto de Millán-Astray). Y llegados aquí, nos preguntamos: Cuán lejos estaría de pensar el joven Alumno Manuel López Hidalgo, que en este día septembrino de 1920, tan marcialmente hacía su presentación en la Academia de Infantería, que tan sólo cuatro años más tarde iba a encontrar gloriosa muerte vistiendo el uniforme gris-verdoso de este Cuerpo recién creado, y que por el heroísmo demostrado en la acción que le costaría la vida, sería recompensado con la más alta de las Condecoraciones militares: La Cruz Laureada de San Fernando. Pero no adelantemos acontecimientos, pues aún queda mucho para ese luctuoso día de Noviembre de 1924. Iniciadas las clases previstas en el “Plan de Estudios” reglamentario, y en las que al parecer nuestro joven biografiado va sacando bastantes buenas notas. El día 8 de Diciembre de ese año, la 28ª Promoción de Alumnos de Infantería, y en el patio del Alcázar, asisten al emotivo acto de la “Jura de Bandera”, besando con unción los sagrados tafetanes de la Enseña de la Academia.  Continúan los alumnos de la XXVIII Promoción siguiendo el Reglamentario Plan de estudios y efectuando los servicios que para los caballeros Alumnos previene el Reglamento para el Detall y Régimen Interior del Centro. El día 1º de Marzo de 1921  forma la Academia al completo en el porticado patio del Alcázar, para el acto de toma de posesión del nuevo Director del Centro: el Ilmo. Sr. Coronel de Infantería: Don Antonio Losada Ortega, que ha sido nombrado para ejercer tal cometido por Real Orden de 17 de Febrero de 1921 (Diario Oficial Nº 37); disponiendo, la misma citada Real Orden, el cese del anterior Director , el Coronel Don Germán Gil Yuste, que pasa destinado a ocupar el cargo de Sargento Mayor de la Plaza de Burgos. En el mes de Julio de ese año (1921), se produce el trágico “Desastre de Annual” y el Derrumbamiento de la Comandancia General de Melilla.  Sucesos tristes y angustiosos que llenaronl de luto y de dolor a millares de hogares españoles. En el patio del Alcázar forma de nuevo la Academia bajo el mando de su Director: el Coronel Losada, para rendir homenaje póstumo a los caídos bajo el ardiente sol de las arenas africanas. Muchos de los oficiales caídos, algunos casi niños, hacía muy poco que habían abandonado los claustros de este viejo solar de la Infantería, teniendo muy presente lo allí enseñado y recordando en sus últimos momentos los entrañables compases de un Himno compuesto por un antiguo cadete: Fernando Díaz Giles y con letra de los hermanos Jorge y José de la Cueva, en una de cuyas estrofas, como bella sensación premonitoria se  decía:

 

Y la Patria al que su vida le entregó
En la frente dolorida
Le devuelve agradecida
El beso que recibió.

 

El día 6 de de Diciembre de 1922, y ante el alto número de bajas de Oficiales Subalternos ocurridas en esa interminable Campaña de Marruecos, ( muchas de ellas cubiertas, con carácter voluntario, por Oficiales de Complemento) S.M. El Rey dispone que se acorte en unos meses el “Plan de Estudios” de los Alumnos de la XXVIII Promoción ,entre ellos nuestro biografiado Manuel López Hidalgo ,quien, en tan señalado día recibe el Real Despacho de Alférez de Infantería, con la antigüedad de la citada fecha. Por Real Orden de 26 de Enero de 1923 (D.O. Nº 21) pasa destinado al Regimiento de Infantería “Galicia” Nº 19, de guarnición en Jaca (Huesca), al que se incorpora el día 9 de Febrero y queda prestando los servicios de instrucción y guarnición propios de su empleo. No fue muy larga la estancia del joven Alférez López Hidalgo en la bella ciudad de Jaca, toda vez que por R.O. de 25 de Abril de 1923 (D.O. Nº 92) pasa destinado al Regimiento de Infantería “Garellano” Nº 43, de guarnición en Bilbao, donde nada más efectuada su presentación, el Sr. Coronel lo manda agregado a un Batallón Expedicionario que el citado Regimiento tiene destacado en Dar Drius (Melilla), al que se incorpora el día 14 de Mayo siguiente y queda en servicios de campaña. Por Telegrama Postal (TP) de fecha 2 de Junio de 1923, del Excmo. Sr. Alto Comisario de España en Marruecos, se dispone que este Oficial ( Alférez López Hidalgo) pase a prestar sus servicios, en concepto de agregado, a la Mehal-la Jalifiana de Tafersit Nº 5, verificando su presentación en el campamento de dicho nombre el día 3 de dicho mes, pasando a mandar, con carácter accidental, la 3ª Mía (Unidad indígena equivalente a Compañía) del 2º Tábor, y a las órdenes directas del teniente coronel primer jefe Don Francisco Llano de la Encomienda. Al mando de su unidad el Alférez López Hidalgo asiste a los combates librados con el enemigo en las lomas inmediatas a la posición de Buhafora, impidiéndole el paso entre Loma Roja y el poblado de Beni Yuf con nutrido fuego, del que resultaros dos muertos y tres heridos graves de la tropa a sus órdenes. El día 7 de Junio contribuye a dar protección al convoy a Tizzi-Assa, ocupando con su “Mía” la importante posición de Loma Roja, tras un intenso tiroteo con el enemigo, destacando por su arrojo el Alférez López Hidalgo hasta el punto de merecer ser citado como “Distinguido” en la Orden General del día 8 de Junio. En dicho día, contribuye a la defensa del campamento, a las órdenes del teniente coronel  Don Francisco Llano, sosteniendo intenso fuego con el enemigo por espacio de una hora, del que resultó muerto un áskari de su Mía. Continúa de servicios de campaña hasta el día primero de Septiembre que, ordenado por la superioridad, se traslada con su tábor a Zeluán, donde queda prestando servicios de campaña e instrucción. El día 12 de Octubre marcha enfermo a Melilla, quedando ingresado en el Hospital de la Cruz Roja, donde permanece hasta el día 11 de Diciembre siguiente en que recibe el alta hospitalaria, una vez restablecido de la enfermedad que le aquejaba.  

 

Por Real Orden de 28 de Diciembre de 1923 (Diario Oficial Nº 288) pasa destinado al Tercio de Extranjeros, efectuando su presentación el día 7 de enero siguiente (1924) en la Plana Mayor de Mando y Administración del Tercio en Melilla, siendo destinado a la 12ª Compañía de la IV Bandera, destacada en el Campamento de Ben Tieb, donde queda prestando servicios de seguridad y campaña. El día 4 de Marzo, salió con su Bandera hacia Tarfesit, donde quedó prestando servicio de protección de convoyes, hasta el día 7 siguiente, en que formando parte de su Bandera, y a las órdenes del Teniente coronel Jefe del Tercio Don Francisco Franco, toma parte en la operación llevada a efecto para dar protección al convoy de aprovisionamiento al sector de Tizzi Assa ( Dios mío, con qué reiteración se repite ,una y otra vez, este nombre de tan triste recuerdo para La Legión en los Diarios de Operaciones de la Campaña de Marruecos) teniendo que emplazar las ametralladoras de su compañía en Loma Roja, con el objetivo de batir al enemigo atrincherado en los accidentes del terreno” logrando castigarlo duramente”, según el tenor literal plasmado en su Hoja de Servicios. Continúa en servicios de campaña hasta el día 2 de Abril, en que se traslada con su Bandera para guarnecer las posiciones de Benítez y Viernes, donde permanece hasta el 17 del citado mes, en que regresó con su unidad al campamento de Ben Tieb, una vez culminada con éxito la misión encomendada. Permanece en servicio de campaña hasta el 31 de Agosto, que embarcó para Ceuta con toda su Bandera, llegando a dicha plaza el día 1º de Septiembre, y marchando seguidamente a Tetuán, donde quedó prestando servicio de campaña y operaciones por dicho sector. El día 18 de Noviembre de este año (1924) y en los sangrientos combates que se llevaron a efecto en el repliegue de la columna del general Gómez Morato desde Dar Akobba a Xeruta, y formando parte de la 4ª Bandera  del Tercio encontró gloriosa muerte. Por Real Orden Circular de 8 de Mayo de 1926 (Diario Oficial Nº 104), se le concede, a título póstumo, el empleo de Teniente de Infantería por méritos de guerra, con antigüedad de 1º de Octubre de 1925, y finalmente, por Real Orden de 22 de Enero de 1929 ( que a continuación , y dada su importancia, gloso en profundidad) (Diario Oficial Nº 18), se le concede la muy prestigiosa Cruz Laureada de San Fernando.
 
 
 

EXPEDIENTE DE JUICIO CONTRADICTORIO PARA LA CONCESIÓN DE LA CRUZ LAUREADA DE SAN FERNANDO AL ALFÉREZ DE INFANTERÍA: DON MANUEL LÓPEZ HIDALGO.

En cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 79 del Reglamento de la Real y Militar Orden de San Fernando, y al objeto de acreditar fehacientemente si el Alférez de Infantería, con destino en el Tercio de Extranjeros DON MANUEL LÓPEZ HIDALGO, pudiese haberse hecho acreedor a tan preciada recompensa, el Excmo. Sr. General jefe del Ejército de España en África, designó al Comandante de Caballería Don Santiago Eguí e Irizar, con destino en el Regimiento de “Cazadores de Vitoria” 28º de Caballería, a fin de que, como Juez Instructor, procediese a instruir el oportuno Juicio Contradictorio, el cual, una vez concluido y con su favorable informe, el citado Instructor eleva a la Superioridad, y es publicado en la Orden General del Ejército de África, de fecha 27 de Noviembre de 1928. Transcurrido el plazo de 10 días para poder formular alegaciones ( no se produjo ninguna que hubiese podido alterar el procedimiento) dicho Expediente es elevado al al Consejo Supremo del Ejército y Marina, quien, con igual Informe favorable, el 27 de Diciembre de 1928 ,lo remite al Ministro del Ejército, para que lo someta a la aprobación de S.M. El Rey Don Alfonso XIII.
 
CONCLUSIÓN.- CONCESIÓN DE LA CRUZ LAUREADA DE SAN FERNADO AL ALFÉREZ LÓPEZ HIDALGO.- 

Finalizados los complejos y exhaustivos trámites procedimentales tendentes a la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando al Alférez de Infantería Don Manuel López Hidalgo, VISTO el Dictamen favorable del Consejo Supremo del Ejército y Marina, el día 22 de Enero de 1929, el Ministro del Ejército: Excmo. Sr. Don Julio de Ardánaz y Crespo, presenta a S.M. El Rey Don Alfonso XIII la Real Orden de concesión de dicha preciada recompensa, por si S.M. tiene a bien aprobarla, y cuyo tenor literal dice lo siguiente: “SEÑOR: En cumplimiento de lo que determina el Artículo sexto de la Ley Constitutiva del Ejército, en vista del oportuno expediente de juicio contradictorio favorablemente informado por el Consejo Supremo del Ejército y Marina, el Ministro que suscribe, tiene el honor de someter a la aprobación de V.M. la concesión de la Cruz Laureada de la Real y Militar Orden de San Fernando, al Alférez de Infantería (fallecido en acción de guerra) DON MANUEL LÓPEZ HIDALGO, por su heroico comportamiento el día dieciocho de Noviembre de mil novecientos veinticuatro, en el repliegue de la columna del General Gómez Morato desde Dar- Akobba a Xeruta, formando parte de la cuarta Bandera del Tercio. Este Alférez con una sección de unos veinte hombres y cumpliendo la orden recibida, quedó guarneciendo el blocao de Loma Blanca, que por su situación, constituía uno de los puestos más importantes para la seguridad y paso de la columna, por lo que el enemigo, que en gran número intentaba romper la línea, puso decidido empeño en ocuparlo, lo que pudo impedir la escasa fuerza que lo defendía, alentada por la energía y el entusiasmo de su jefe, hasta que por las bajas sufridas y repetidos y tenaces ataques del numeroso enemigo que lo iba cercando, hubo de abandonarse momentáneamente, y con un pequeño refuerzo que le fue enviado y haciéndose cargo de la importancia que dicho puesto tenía, inició una reacción ofensiva y mediante un brillante ataque al arma blanca, logró recuperarlo y continuó defendiéndolo hasta que recibió orden de replegarse a otro puesto próximo, lo que efectuó ordenadamente con nuevas bajas en su fuerza y resultando herido, no obstante lo cual, continuó al frente de su sección hasta que la gran pérdida de sangre le hizo caer en lugar muy batido, siendo herido nuevamente de tal gravedad, que falleció a los pocos momentos. Hechos estos que se consideran comprendidos en el caso noveno del artículo cuarenta y seis del Reglamento de la Orden”.
 
 

Aprobada por S.M con esa misma fecha, al día siguiente 23 de Enero de 1929, el Diario Oficial del Ministerio del Ejército Nº 18, publicaba la Real Orden de concesión de la Cruz Laureada de San Fernando al Alférez de Infantería (fallecido en acción de guerra) DON MANUEL LÓPEZ HIDALGO. (4) y (5) 

¡Honor y Gloria a tan heroico Oficial de nuestra Infantería!
 

Por Francisco Ángel CAÑETE PÁEZ
Comandante de Infantería
Economista y Profesor Mercantil


    ===================================================================

NOTAS

1.       Una segunda acepción etimológica, de la que se hacen eco varios autores, nos indica que la palabra “Alférez” viene de “Al-firiz” o “Al-fariz”, arabismo usado en nuestro Patria a partir del Siglo X, y que significa “ Jinete árabe que montaba “alfarás”, caballo de tropas ligeras.
 
2         Integran la XXVIII Promoción de la Academia de Infantería ( Año 1920) 430 Alumnos, de los cuales MANUEL LÓPEZ HIDALGO figura con el Nº 181.
 
3         Al General Don Germán Gil Yuste le cabe el honor de haber sido el autor del famoso lema “TODO POR LA PATRIA” que figura en el frontispicio  de todos nuestros Acuartelamientos y Bases Militares.

4         Amigo y compañero de Promoción de López Hidalgo, ( por la identidad del primer apellido estaban en la misma sección de clase y pasaban lista en la Academia uno detrás del otro) figura con el Nº 23 de ingreso, el Alumno Fernando López Félez ( al año siguiente adicionaría a su primer apellido el paterno de Canti, formando el  compuesto de López-Canti), que de jovencísimo Alférez del Tercio de Extranjeros combatió en Tizzi-Assa ( 5 de Junio de 1923) y en el correr de los años llegaría a alcanzar los altos peldaños del generalato. El autor de las presentes líneas lo recuerda con profundo cariño, pues se trata del padre de mi esposa y del abuelo de mi hija.

5         Acompañan al Alférez López Hidalgo, en esta distinguida nómina de Laureados de la XXVIII Promoción de la Academia de Infantería, dos heroicos compañeros: El capitán : DON JOAQUÍN GARCÍA-MORATO CASTAÑO Y el teniente DON JOSÉ ESPINOSA DE ORIVE,  conseguida éste último también su Laureada en el Tercio de Extranjeros.  

BIBLIOGRAFÍA 

·         GARCÍA MOYA.-Antonio.-  “Antonio Navarro Miegimolle HÉROE DE LA LEGIÓN”.- Ediciones Almena (Madrid 2011)

·         HOJA DE SERVICIOS DE DON MANUEL LÓPEZ HIDALGO.- Archivo General Militar.- Segovia

·         ORLA DE LA XXVIII PROMOCIÓN DE LA ACADEMIA DE INFANTERÍA (Toledo 1920)

6 comentarios:

Chevi Sr. dijo...

Heroismo y poesía. Queda uno ninguneado.

Anónimo dijo...

Mi querido amigo, Cte. Cañete:

¡Aquilifer!. Profunda alegría generada al escuchar la denominación de los que fueran nuestros alféreces, en aquellos forjadores años de campamento,IPS.
Como no podía ser de otra manera, tu nuevo artículo, sobre el laureado, D. Manuel López Hidalgo, muestra nuevamente tu excelencia investigativa, en exhaustivo trabajo, que da buena cuenta de los hechos acaecidos en la concesión de tan merecida distinción.
Todo ello enorgullece, aún más si cabe, a todos aquellos milicios que con febril entusiasmo, seguimos con regularidad tus apasionantes trabajos,los cuales, manifiestan tu docta pluma en los conocimientos transmitidos.
Siempre en nuestro recuerdo, el ejemplo de aquel pacense, de la XXVIII promoción.
En otro orden de cosas, debo decirte que me alegra sobremanera la referencia que haces, al subteniente de infantería, D. Antonio García Moya, sobre el libro escrito por éste acerca de otro alférez laureado como fue, D. Antonio Navarro Miegimolle.
Hoy, día 25 del presente, expondrá conferencia en el Círculo Mercantil de Almería, precisamente, sobre este último referido laureado.

Un fuerte abrazo, querido amigo.

Aquilifer, Salvador Soria Soria.

José Antonio dijo...

Nuestro Teniente Coronel de este Abnegado Cuerpo de Poetas Militares Defensores de Cajón de Sastre, Francisco Ángel Cañete Páez (Comandante de Infantería), nos ofrece una nueva evocación suya, dentro de su meritoria dedicación selectiva a efectos de que no caigan en olvido los hechos ejemplares e individualmente relevantes que han ido jalonando la cercana historia militar de España. Además, también nos alegra el espíritu con una bonita remembranza biográfica del unánimemente añorado empleo de Alférez, el primer empleo a adquirir para poder seguir el escalonado curso jerárquico de la categoría de oficial del Ejército. Aquella primera estrella de seis puntas; aquello sí que era un sueño fabuloso para nuestras juveniles e ilimitadas primerizas ilusiones militares. Alférez, para todos, o Alquilifer, para la sagaz precisión etimológica de los aspirantes a lograr tal empleo mediante su encuadramiento en la Milicia Universitaria; en todo caso, nadie podrá olvidar nunca la ilusión desbordante que le embargó a sí mismo el día en que pudo lucir, con todo derecho, aquella ambicionada estrella.

La evocación que comentamos se refiere al laureado Alférez Manuel López Hidalgo. Su educación patriótica, su juramento de fidelidad hecho a la Bandera de España, su estrella de alférez y su mando de tropa legionaria, eran motivos sobrados para que, en las circunstancias bélicas que se vivían entonces, dicho alférez estuviese habituado a asumir cualquier riesgo que conllevase el más exacto cumplimiento de las órdenes recibidas. Y tanto fue el cántaro a la fuente…, que, en aquel 18 de noviembre de 1924, hizo el Alférez López Hidalgo algo que resultó tan altamente ejemplar y heroico que mereció le fuese recompensado, a título póstumo, con la Cruz Laureada de San Fernando y con su ascenso al empleo de teniente. Y ello lo consiguió él allí en donde constantemente y de manera habitual miles de hombres se exponían y actuaban también heroicamente; de ahí la grandeza de la condecoración recibida.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción AGM

Francisco Ángel Cañete Páez dijo...

Mi respetado Coronel y querido amigo José Antonio. Como quiera que soy nuevo como colaborador en este prestigioso Blog del "CLUB DE LOS POETAS MUERTOS", no sé si está autorizado el dar las gracias por los comentarios que en él se vierten. Aín así, yo pido disculpas, pero no puedo por menos, de una vez más, agradecerte de corazón tus amables frases a mis modestos artículos. Gracias de nuevo mi Coronel. Un fuerte abrazo de tu siempre amigo y subordinado. Francisco Ángel.

José Antonio dijo...

Francisco Ángel: Las gracias he de dártelas a ti, yo, por cuanto me levanta el ánimo la lectura de tus tan interesantes artículos en los que siempre aprendo algo digno de saber sobre la milicia o sobre sus héroes. Ahora ha sido sobre el Alférez López Hidalgo; un veterano combatiente aun a pesar de su juventud (22 años). Aunque gracias a su juventud les era posible a la mayoría de aquellos soldados el sobrellevar las extremas fatigas de campaña; precisamente en aquellos días se dieron unos fuertes temporales de viento y aguaceros, propios de aquella zona, que impedían los suministros y evacuaciones, con las consecuencias de poca comida y falta de abrigo para el descanso. Del heroísmo de todos, se dio buena prueba al día siguiente, cuando murió de un balazo en el cuello el General Jefe de la columna, Serrano Orive, en su afán de estar en los lugares de mayor peligro. Había ascendido él el día 11, y murió el día 19; era un veterano ceutí en todos los empleos, el último lo fue en el mando del Regimiento de Ceuta. También él había de ser considerado joven, pues tenía 47 años.

Un fuerte abrazo y a seguir en nuestra tarea,

Mª José Morgan dijo...

Mi querido y admirado Cte. Cañete Páez : Como siempre, tu artículo me ha entusiasmado, sigo aprendiendo sobre nuestra historia militar y sus grandes héroes. Gracias por tu dedicación y empeño. ¡¡¡ Que la memoria nunca olvide!!!
Un fuerte y respetuoso abrazo.

Mª José Morgan