ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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19/9/12

CIENCIA Y FE











¿Es posible conciliar la Ciencia y la Fe?


Copérnico, Kepler, Newton, Mendel, Fermat, Leibniz y muchos más grandes científicos de la historia, creyeron en Dios. Contrariamente, hoy, la mayoría de los científicos se declaran ateos.

Pero sobre todo: ¿Cuál es el sentido de la vida si no existe un más Allá?
¿Estamos aquí para algo? Semejante cuestión conlleva uno de los sentimientos más agobiantes a los que se enfrentan los seres humanos.

“La angustia existencial”  del filósofo francés Sartre, demuestra lo devastador que puede llegar a ser “pensar que nada tiene sentido”.

Jean  Paul Sartre


La revista “Muy Interesante” de abril de 2007, presenta el debate en la T.V. americana, que enfrenta a dos grandes pesos pesados de la ciencia, a dos de los principales científicos de la actualidad:





De un lado el etólogo evolucionista británico, Richard Dawkins, de 65 años, profesor de Oxford y uno de los más extremistas del movimiento “Nuevo Ateísmo”.
  





 Richard Dawkins



 

Y de otro, el biólogo molecular Francis Collins, “Director del Instituto N. de Investigación sobre el Genoma Humano”. Carismático científico, que pasó de ateo a cristiano profundo.





 Francis Collins 


El primero, Richard Dawkins, dice: La religión afirma predicar la paz y la esperanza, pero en realidad, genera intolerancia y violencia; como las famosas Cruzadas y las masacres en Croacia y Serbia, y los suicidas fanáticos islamistas que asesinan a miles de inocentes, caso de las Torres Gemelas.

Para Dawkins, la creencia ciega en un Ser sobrenatural impide el progreso de la ciencia y llena la cabeza de sus fieles con mitos y teorías absurdas, como el temido Infierno.

Por su parte, el famoso científico Francis Collins, Director del Instituto N. de Investigación sobre el Genoma Humano, manifiesta que la Ciencia y Dios están en perfecta armonía y que la ciencia lleva a Dios y lo argumenta desde su profunda convicción religiosa como cristiano pero también a partir de sus grandes logros científicos. “La complejidad del genoma humano, explica, fue para mí la confirmación de la existencia de un Ser omnipotente y creador y fue lo que me convirtió de ateo total en ferviente creyente". A medida que descubrimos nuestro mundo, podemos apreciar las maravillas de la Creación. Ser científico y apreciar todo esto es un verdadero regalo.

Al terminar una brillante conferencia en la Universidad de Harvard, al físico nuclear americano y premio Nobel de Física Werner Heisenberg se le acercaron los periodistas  interrogándole: Si con el extraordinario avance de la ciencia en nuestros días, la humanidad puede seguir pensando en un Jesús que nació de una virgen, que obró milagros, que murió y resucitó y que por su mediación alcanzamos la vida eterna. ¿No es esto una típica leyenda infantil?, le plantearon.


El científico nuclear, lo resume así: El primer sorbo de la Copa de la Ciencia, te vuelve ateo, pero en el fondo de la Copa te espera Dios. Y continúa: Solo mientras se está en la embriaguez de los muchos conocimientos aislados se cae en la tentación de pensar que con esto lo sabemos todo, SOBRA DIOS. Pero en el momento en que se reconoce la inaudita grandeza del conjunto, la mirada se extiende más allá y surge una profunda reflexión. “Solo un ser poderoso y omnipotente puede crear este maravilloso Universo”.






Werner Heisenberg

A Darwin, famoso por su teoría de la evolución de las especies, se le atribuyen planteamientos ateos que nunca formuló. De hecho, el siempre creyó en la existencia de un Ser superior principio de todo.

Por otro lado, Dios, que no está limitado por el espacio y el tiempo ¿No pudo haber creado la primera célula y disponer el asombroso mecanismo de la evolución para dar origen a todos los seres, incluidos los humanos? “En vez de crear un mundo ya hecho –comenta Jhon Polkinghorse- el creador hizo algo más inteligente: Un mundo que pudiera hacerse a sí mismo”. 




Jhon Polkinghorse

Hace años, el libro “Historia del Tiempo”, del físico ingles Stephen Hawking, se convertía en todo un “best seller”. ¿Cómo pudo ser que un libro sobre el origen del Universo causase un impacto tan grande en el público? El famoso divulgador científico y físico Carl Sagan daba una pista en el prólogo del libro de Stephen Hawking,  “la palabra de Dios llena este libro".





De hecho, el propio Hawking, declaró en una entrevista en la BBC que “es difícil discutir el origen del Universo sin mencionar el concepto de Dios. Mi trabajo se halla en la frontera entre ciencia y religión, pero intento permanecer en el lado científico de la frontera. También es completamente posible, dice, que Dios actúe de formas que no puedan ser descritas por las leyes físicas”.







  Stephen Hawking  


Es sorprendente la cantidad de intelectuales ingleses y franceses, en su mayoría de la izquierda radical, que durante el siglo XX se convirtieron al catolicismo. Ahí están los casos, por ejemplo, de los grandes escritores ingleses como Evelyn Waugh, Graham Greene o G.K. Chesterton. Este último, totalmente ateo hasta avanzada edad, inició su conversión en 1922 y terminó siendo uno de los más brillantes escritores católicos de todos los tiempos. Es famoso su libro “Porqué soy Católico”.


  

Evelyn Waugh                                                        Graham Greene

G.K. Chesterton

        
El historiador F. Gugelot ha estudiado  la conversión de los grandes intelectuales franceses de izquierda: Leon Bloy, Paul Claudel, Karl Huysmans, Jacques Maritain, Marx Jacob, Francois Mauriac, Regis Debray, Max Gallo, André Frosard y otros.
                          

                                          

 
En opinión de Gugelot, este espectacular cambio de tantos intelectuales de izquierdas se debió a la fuerte  secularización que se había vivido en Francia que culminó en 1905 con la promulgación de  leyes brutales contra la Iglesia Católica y todo lo religioso.





F. Gugelot





De entre estos personajes destaca Max Gallo, que fue portavoz del primer gobierno de unión de la izquierda Socialista y Comunista de 1981 y que años más tarde escribió un libro íntimo, “Los Cristianos” explicando su conversión al catolicismo.








Max Gallo






O el famoso médico Alexis Carrel, catedrático de de la Universidad de París y Nobel de Medicina en 1912, que durante un año se debatió entre su fuerte ateísmo y un portentoso milagro en Lourdes, que curó a una enferma que él había tratado. Convertido finalmente al catolicismo escribió un famoso libro “La Incógnita de Hombre”.
                                             








Alexis Carrel






De los últimos intelectuales franceses en convertirse, está el escritor André Frossard, hijo del secretario general del Partido Comunista francés en los años 60 y 70, conversión que impactó fuertemente en el panorama cultural francés.

                                                                                   













 André Frossard


EnEspaña” tenemos el caso de García Morente, Decano de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Madrid en la década de 1930 y Diputado del Partido Radical Socialista. Fue protagonista de violentos discursos en la Cortes Constituyentes de la República contra el catolicismo y toda clase de religión.



Pasó los primeros meses de la Guerra Civil en Madrid, hasta que el Gobierno del Frente Popular le mandó a París para conseguir más apoyos de Francia. Pero en lugar de hacer la gestión se embarcó para Argentina, según dicen algunos, desilusionado por lo que había visto en Madrid en esos primeros meses de la guerra. En los años 50 aquel terrible perseguidor de la religión, se había convertido en un humilde sacerdote de la Iglesia Católica.






  García Morente

Mientras en otros Continentes, como Asia, África y América crece ostensiblemente la Fe, dando lugar a numerosísimas vocaciones religiosas y al Sacerdocio.  En España y en Europa, debido a una serie de leyes laicistas y permisivas, una ola de sexo, pornografía y drogadicción, está arruinando su fe.
Contra lo que muchos creen, la Iglesia predica su Fe, pero no impone sus leyes, que solo afectan a sus creyentes.
Recientemente el Papa Benedicto XVI dijo que la religión no es una estructura rígida, sino que está contenida en el frágil recipiente de la libertad humana; Dios deja al hombre en libertad para elegir el bien o el mal, salvarse o condenarse.
Reconocer que Dios existe y vivir como si no existiera es la mayor de las necedades del mundo. Pero hay muchas personas que desgraciadamente para ellos viven así.
¡Qué problema cuando llegue la Hora…! ¡Y si esta llega por sorpresa…!

Este artículo ha sido redactado y mecanografiado por mi padre de 96 años de edad. Yo sólo lo he pasado al ordenador y añadido las fotos.

Francisco Javier de la Uz Jiménez


2 comentarios:

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Menudo ejemplo, Javier, el de un combatiente por la fé. El de tu padre.

G. uillermo dijo...

Amigo Javier,

Con todo el respeto y admiración traslada a tu padre mis saludos.

Y a ti, mi felicitación por haber podido convencerle...la fe mueve montañas.

Un abrazo.