ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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10/7/12

Guerra de Reconquista






Mi buen amigo A.J.C. me manda la que sigue.

GUERRA DE RECONQUISTA


El próximo día 18 de julio se cumple el 76 aniversario del cruento golpe de estado, contra el gobierno legítimo del Frente Popular, elegido en unas elecciones libres y soberanas, llevado a cabo por un grupo de militares en julio de 1936.
El golpe se realizó casi sin planificación y mucha improvisación, contando que la mayoría de las guarniciones, así como las fuerzas de la Guardia Civil se sumarían al alzamiento.
No fue así. La mayor parte de la Guardia Civil se mantuvo leal al Gobierno y lo mismo ocurrió con altos jefes militares que igualmente optaron por mantenerse leales al Gobierno y, por si fuera poco, este movimiento, por diversas causas, fracasó en la mayor parte de las grandes ciudades, a excepción de Sevilla y Zaragoza y, aún así, en éstas eran focos sublevados muy reducidos y con precarios medios.
Tan solo en el Protectorado de Marruecos existían fuerzas militares suficientemente preparadas y relativamente bien armadas dotadas con piezas de Artillería y vehículos de transportes terrestres, pero estaban aisladas, sin medios para trasladarse a la península ya que la mayor parte de la Flota y la Aviación se mantuvieron leales al Gobierno.
En Madrid y Barcelona los sublevados fueron prontamente reducidos y los jefes militares implicados detenidos, juzgados y ejecutados de acuerdo con la legislación militar del momento.
El gobierno reaccionó aplicando las leyes vigentes, expulsando del ejército a los generales implicados y licenciando a los soldados de los regimientos que se habían sumado a la sublevación, restando importancia a la asonada militar, por lo que no declaró el Estado de Guerra, limitándose a movilizar unidades de las Fuerzas de Seguridad del Estado para mantener el orden y algunas unidades militares, como los dos batallones del Regimiento Castilla, con guarnición en Badajoz, que fueron enviados a Madrid para reducir los escasos focos de rebeldes que permanecían aislados y con escaso armamento, en el Alto del León.
No era la primera vez que en España se daba o se intentaba dar un golpe de estado o llevar a cabo una revolución que suprimiera el orden establecido.
Todos esos intentos acabaron igual, es decir, se detenía a los implicados que podían cogerse mientras el resto huía a otros países.
En 1936 ocurrió lo mismo, ya que los focos rebeldes de la península fueron en su gran mayoría reducidos prontamente y de haber actuado el gobierno del Frente Popular de otro modo, el resultado hubiera sido la detención de todos los implicados o, en su defecto, la huida de éstos.
En resumen, generales como Franco y Mola o de honda raigambre republicana como Queipo de Llano o Cabanellas, por citar los más conocidos, fueron expulsados del ejército y, por lo tanto, no tenían mando sobre tropa, mucha de la cual había sido licenciada por el Gobierno, por lo que legalmente ya no formaban parte del ejército ni tenían la obligación de cumplir las órdenes de ese Gobierno.
Todo podía haber quedado ahí, ya que a escasamente tres días de la sublevación, estaba claro que ésta había fracasado.
Pero el Gobierno del Frente Popular cometió un terrible error. A diferencia de otras épocas pretéritas en las que el golpe de estado fracasó y el gobierno del momento mantuvo el orden , la paz y la normalidad ciudadana, en 1936 el Frente Popular optó por lo contrario, es decir, por hacer que la violencia extrema se propagara.
Para ello, para luchar por la democracia, la justicia y la libertad, el Frente Popular se apoyó en el pueblo, al que dotó de armas y a partir de entonces, ya desde el mismo día 19 de julio, tan solo un día después del golpe de estado, este pueblo, en su lucha por la democracia, la justicia y la libertad dio inicio a un brutal genocidio que convirtió España en un inmenso cementerio.
Éste fue el gran error de aquellos defensores de la libertad, la justicia y la democracia, ya que en vista de esto, los jefes involucrados en la sublevación, pese a saber que la gran mayoría de guarniciones no les apoyaban, optaron por luchar porque si se entregaban, con la esperanza de obtener un juicio justo y con garantías sabían que no obtendrían Justicia.
El general Goded, sublevado en Barcelona y fusilado sin juicio, era un claro ejemplo de ello y poco después ocurriría lo mismo con el general Fanjul y otros altos mandos militares sublevados en Madrid que fueron fusilados tras una pantomima de juicio en el que la sentencia estaba clara de antemano.
Los jueces y tribunales, en especial el Supremo, así como los tribunales militares estaban totalmente politizados y sus sentencias no se ajustaban a Derecho, sino que estaban condicionadas por el Poder político. Por supuesto, hoy eso es impensable. Me refiero a que los jueces dicten sentencias según intereses políticos. Nadie en su sano juicio puede creer que hoy en día ocurra lo mismo. Los jueces son todos honrados y sus decisiones son imparciales, sin dejarse influenciar por los políticos y las sentencias que dictan son justas.
Así que la entrega estaba totalmente descartada.
Quedaba la opción de huir del país, cosa que la mayor parte de los altos jefes involucrados en la sublevación podían haber conseguido con suma facilidad y tal vez ésa hubiera sido la alternativa.
Pero inmediatamente comenzaron a llegar a los pocos lugares sublevados noticias del terrible genocidio que el Gobierno estaba iniciando. Mucha gente era exterminada cruel y salvajemente y los jefes sublevados decidieron quedarse y luchar, jugándose la vida al objeto de salvar la de miles, decenas de miles de ciudadanos inocentes. Religiosos y religiosas, ancianos, hombres indefensos, mujeres y niños eran exterminados sin piedad por el Gobierno que en la justa aplicación de la leyes y en defensa de la democracia, la justicia y la libertad decidió que debían morir por constituir un peligro mortal contra la libertad y la democracia que el Gobierno legitimo defendía.
La única alternativa estaba en el ejército de África y los sublevados no lo dudaron. El Gobierno y los obreros y jornaleros que le apoyaban, sedientos de sangre, con el alma llena de odio, se habían entregado a una orgía de sangre y era necesario luchar contra ellos en nombre de la propia Humanidad,
Por lo tanto, los mandos sublevados se jugaron todo a una carta y establecieron un puente aéreo en el que en cada viaje pasaban unos veinte soldados, armados únicamente con sus armas individuales y ametralladoras, cruzando el Estrecho pese a que estaba vigilado por las unidades más poderosas de la Flota.
Nada importaba, si había que morir se moría, pero era necesario cruzar para salvar a la gente que estaba siendo exterminada.
Socialistas, comunistas y sindicalistas mostraban una sed de sangre inconcebible y era necesario poner fin a aquella locura sanguinaria.
Mientras tanto, el genocida, primitivo, salvaje y semianalfabeto Largo Caballero, con la ayuda de Negrín daba inicio al impresionante robo del oro del Banco de España en un magistral golpe que mentes más cultivadas que la de aquel salvaje no hubieran siquiera concebido.
En resumen, expulsados del ejército y con los soldados bajo su mando legalmente licenciados por el Gobierno legitimo de la nación, los mandos rebeldes, partiendo de puntos aislados, con escaso material, pero con mucho valor, iniciaron, paso a paso, metro a metro, la reconquista de España, barriendo de nuestro suelo a los genocidas, ladrones y asesinos cuya única meta era dejar tras de sí ciudades y pueblos llenos de cadáveres y siniestras prisiones en las que el gobierno legítimo, en nombre de la Justicia, la democracia y la libertad torturaba y asesinaba a mansalva. Comunistas, socialistas, sindicalistas y piqueteros, con las manos llenas de sangre y con los bolsillos bien llenos de los productos de sus robos se apresuraron a huir. Los socialistas tardaron casi cuarenta años en reaparacer lo que trajo consigo que durante esos casi cuarenta años no hubiera robos ni corrupciones.
Tras la victoria se estableció un nuevo orden que tras los primeros y duros años de la posguerra y el bloqueo internacional logró que España unida, grande y libre trabajara para llegar a ser lo que fue: Una potencia europea, respetada y admirada. Una potencia en las que los trabajadores alcanzaron derechos como nunca podían haberse imaginado. Una potencia en la que una vez superado los difíciles años del hambre y los juicios por los crímenes cometidos por los defensores de la justicia, la democracia y la libertad durante la guerra se dictaron leyes que permitieron regresar a los exiliados que no habían incurridos en delitos de sangre y se liberaron miles de presos y durante muchos años España, unida, con el esfuerzo de todos y la dictatorial dirección del victorioso general Don Francisco Franco Bahamonde logró situarse a la cabeza de Europa y del mundo. Se creó un nuevo país, una nueva España en la que no había políticos profesionales, sino tecnócratas que trabajaban para el bien común.


Publicado por Francisco Pilo Ortiz

José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría
Coronel de Caballería

5 comentarios:

José Antonio dijo...

Nuevamente estamos de enhorabuena en Cajón de Sastre; hemos recibido la notable colaboración de un amigo, que comparte su españolidad de bien con nosotros, Francisco Pilo Ortiz. Bienvenido sea.

Tengo que decir que su exposición sobre la guerra civil en España, que yo sitúo cronológicamente entre 1931 y 1939, tendrá cosas que le sobren y cosas que le falten, ello según sea el criterio de cada lector; pero constituye un oportuno motivo de nuevo afán investigador para todo español preocupado por el presente y el futuro de nuestra Patria. Por ejemplo, a mí me ha recordado que debo a nuestros compañeros poetas y demás lectores mi versión sobre esa guerra.

Mi versión sobre la guerra civil en España, 1931-1939, reconozco que es algo diferente a cuantas, muchas, versiones populares he visto publicadas en todos los medios posibles, incluidos los historiadores más afamados. El motivo de tal diferencia estriba en que la mía está estudiada en el marco de la política mundial globalizada; mientras que las otras versiones que he leído están estudiadas en el estrecho marco de las fronteras nacionales españolas. Y, así, parece que dicha guerra fue llevada a cabo por libre iniciativa los políticos gobernantes a la sazón y por una sublevación de un grupo de militares apoyados por falangistas, carlistas, etc.; mientras que, en realidad, la guerra fue planificada, organizada, alimentada y en parte (bando rojo) tutelada y dirigida por los agentes marioneta del Imperialismo Totalitario Globalizador Inane.

Esto me obliga a, con la prontitud posible, daros a conocer mi referida versión.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M

Herodot dijo...

El artículo está bien pero empieza cometiendo un error histórico de envergadura al hablar de "golpe de estado, contra el gobierno legítimo del Frente Popular, elegido en unas elecciones libres y soberanas,"

Es absolutamente falso que el gobierno del Frente Popular fuera legítimo, por carecer de legitimidad de origen, ya que las elecciones de febrero del 36 fueron fraudulentas y NOSE PUBLICARON LOS RESULTADOS por mesas ni se volvieron a realizar las elecciones en muchas de las que hubo irregularidades y en las que si se repitieron ya estaba formado el gobierno previamente.
También era ilegítimo de ejercicio, por la irregular eliminación de actas de diputados que se hizo con objeto de tener el suficiente número de votos para echar al presidente Alcalá Zamora, y por permitir el funcionamiento revolucionario en la nación, sin respetar las leyes.

“...no obtuvieron el 50% en cuanto a voto se refiere. Es difícil calcular cuántos votos recibió cada partido, ya que la ley electoral era por listas abiertas, y no es posible decir cuántos votos obtuvo cada candidatura, ya que los votantes podían elegir candidatos de distintas listas para cada uno de los escaños de su circunscripción. Lo cierto es que el gobierno nunca publicó los resultados en su integridad.
Según disponía la Ley Electoral vigente, la mecánica de adjudicación de las actas de diputados era compleja y necesitaba de tiempo para llevar a cabo el escrutinio general, una segunda vuelta donde fuera necesario y la discusión de las Actas en el Parlamento. En 1933 el Presidente del Gobierno dirigió la segunda vuelta presentando al Parlamento los resultados. La dimisión de Portela Valladares el 19 de febrero va a permitir al Frente Popular la ocupación del Gobierno para, desde él, acabar de redondear los resultados y forzar la mayoría. La dimisión de Portela arrastró la de muchos gobernadores provinciales que dimitieron aterrados sin esperar la llegada de unos sustitutos adecuados.” < http://www.cyclopaedia.es/wiki/Elecciones-de-febrero-de-1936 >

“...veintidós juristas presentaron a principios de abril de 1939 un «Dictamen sobre la ilegitimidad de los poderes actuantes el 18 de julio de 1936». Concluían que el alzamiento «no puede ser calificado, en ningún caso, de rebeldía, en el sentido jurídico penal de esta palabra, representando, por el contrario, una suprema apelación a resortes legales de fuerza que encerraban el medio único de restablecer la moral y el derecho, desconocidos y con reiteración violados». En apoyo de su aserto consideraba anticonstitucionales y fraudulentas las elecciones de febrero de aquel año, debido a las falsificaciones de votos, a las violencias, a haberse formado nuevo gobierno antes de la segunda vuelta electoral y a la arbitraria revisión posterior de actas en perjuicio de las derechas; señalaba la ilegal conducta de las Cortes, por los fraudes dichos, la destitución ilegítima del presidente de la república o la supresión práctica del Tribunal de Garantías Constitucionales. Tales acusaciones tenían fundamento, pues las elecciones habían padecido graves abusos y el gobierno resultante había amparado un proceso revolucionario entre una marea de asesinatos e incendios. No obstante, el principal partido derechista, la CEDA, había reconocido aquellos comicios, por una mezcla de miedo y esperanza de reconducir la situación. Fuente: comentario 499 de

Herodoto dijo...

Debí de exceder el número de caracteres, lo siento.
La referencia al pie del comentario anterior es:

Fuente: comentario 499 de

Herodoto dijo...

Último intento para meter la URL:

comentario 499 de
< http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/la-constitucion-en-ruinas-2676/10.html >

Javier de la Uz dijo...

Sin que sirva de precedente contestar a un anónimo o seudónimo. Estoy totalmente de acuerdo con su comentario, pero sería más elegante que diera su nombre.