ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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24/6/12

Morir en Afganistán










El Gran Jefe Coronel Ruiz de Eguílaz, me envía este correo y me concede la oportunidad de publicarlo.
Ha sido escrito por y para un Suboficial, o para cualquier miembro de las Fuerzas Armadas que ha cumplido con el juramento que empeñó. Eso sí, no sé si está claro que la “otra parte” esté cumpliendo con el suyo…




¡¡ A ESPAÑA, SERVIR HASTA MORIR!!
HONOR Y GLORIA, A LOS QUE DAN SU VIDA POR LA PATRIA.


Por Julián Sánchez

Hace unos años recibí en mi correo un video grabado en un aeropuerto de Estados Unidos en el que se veía a un soldado salir de su avión con un brazo en cabestrillo.
Sus insignias indicaban que regresaba a casa de una misión internacional y a juzgar por su rostro la cosa no debía de haber sido un camino de rosas.
La gente le miraba entre extrañada y curiosa como queriendo saber de dónde venía y cuál era su historia.
Al cruzarse con él todos los viajeros esbozaban una sonrisa hasta que uno de ellos espontáneamente comenzó a aplaudir y todos los que estaban en la cinta de maletas hicieron lo propio. El cansado soldado recogió su petate y se dirigió a la salida henchido de orgullo y agradecimiento.
No es ésta una imagen que veamos en nuestro país, precisamente porque los políticos se empeñan en ocultar la verdadera dimensión de lo que nuestros militares están haciendo fuera de nuestras fronteras.
El Ejército no es una ONG que acude a las zonas de conflicto a repartir mantas y medicinas o que se dedique a ayudar a cruzar la calle a las ancianitas. Están allí donde silban las balas, interponiéndose entre fuerzas que combaten, rescatando personas del fuego cruzado, desactivando bombas y minas, pacificando y estabilizando territorios e impidiendo que se violen los más elementales derechos de quienes ya lo han perdido todo.
Las clases de español, los comedores y los dispensarios son las meras anécdotas publicitarias de unas peligrosas misiones de guerra que entre todos pretenden enmascarar. Y es que nuestros soldados serán fuerzas de paz, pero viven, trabajan y hasta mueren en zonas de guerra. Precisamente por todo esto lo sucedido en torno a la muerte del Sargento 1º Moya se hace más doloroso.


La versión oficial se ha empeñado presentarla como una auténtica mala suerte porque la bala que le mató entró por el único lugar no protegido de su cuerpo ya que el Suboficial llevaba el casco y el chaleco puestos. Y es verdad. La bala traicionera se coló por donde
no debía, pero ello no simplifica las cosas. La muerte de un soldado en combate no es fruto de la mala suerte sino la consecuencia que deriva del mismo conflicto.
Afganistán es un país en guerra y nuestros soldados están en medio de ella. Las protecciones minoran los infinitos riesgos que corren, pero ni los compensan ni los anulan. Allí no se libra la guerra de Gila, por teléfono y con parada para la siesta. Los proyectiles son de verdad y quienes disparan a todas horas no lo hacen para asustar sino para matar.
Esta es la realidad aunque aquí se trate de ocultar. Lo de menos es que Moya llevara un chaleco antifragmentos porque lo verdaderamente importante es donde lo llevaba y porqué. Si allí no hubiera tiros a diario, si no se pusieran minas y si no hubiera talibanes dispuestos a morir por una simple plegaria, nuestro héroe no hubiera necesitado armadura, como no la necesitarían los vehículos que obligatoriamente tienen que llevar blindaje en sus salidas pese a que algunos digan que puede prescindirse de ello cuando les conviene.
Lo de la mala suerte es pues una memez. En Líbano o Afganistán, como antes en Bosnia o Congo, nuestros soldados están constantemente expuestos y en cualquier momento pueden caer abatidos por esos mundos de Dios. Y lo asumen. Por eso, más que grandes desfiles u homenajes póstumos, lo que necesitan es que se reconozcan sus méritos diciendo a la ciudadanía lo que realmente están haciendo y el riesgo que corren.
Y que de vez en cuando, en una calle o una estación, alguien espontáneo y anónimo les dé las gracias.

Descansa en paz Moya. Has cumplido.



                                                                       Francisco Javier de la Uz Jiménez

11 comentarios:

G. uillermo dijo...

Amigo Javier,
Es de "ley" luchar por objetivos como ése, y en eso estamos, pero hoy por hoy, debemos contentarnos con la íntima satisfacción del deber cumplido...en cualquier profesión o actividad.
Ultimamente, se ha puesto de moda echar la culpa de todo a los políticos (primera y principalmente son los que la tienen), calificándolos de casta y separándolos del pueblo, como si este estuviera al margen, así nos queda la conciencia tranquila, teoría que no comparto, ya que los politicos no son de otra galaxia, son del pueblo, y por lo tanto reflejo de esta sociedad.
Si no... ¿alguién me puede decir donde acaba el pueblo y empiezan los politicos?.
¿Cuanta gente a nuestro alrededor piensa igual que ellos en cuestiones fundamentales?..pienso que muchos, por eso les votan.
¿Alguien cree que nuestros vecinos no se comportarían igual...si tocaran poder y prebendas?.
¿Alguien cree que uno que hoy está cobrando el paro, si mañana estuviera en el machito se comportaría diferente?.... Yo me permito dudarlo.
Si no.... ¿Por qué no se les quita de sus puestos a la primera cagada?. ¿Porque le sustituiria otro hijo del pueblo...parecido?
Hoy en día, y es verificable ¿qué le importa más a la mayoría? ¿la prima de riesgo, o sea la pasta...su pasta? ¿el aborto? ¿la situación de la Educación? ¿la legalización de los etarras?
¿Qué se puede pedir a una sociedad, que no respeta, incluso se mofa, su historia, su identidad, su religión, sus instituciones, sus individuos, en fin, que no se respeta a si misma?.
Estamos hablando de una sociedad enferma.....en general, que ya ni siquiera cuida las formas....en general, que asiste impasible a su degeneración....en general, e incluso cabe que no sea consciente de ello....en general.
Un saludo, me voy a contagiarle mi optimismo a otros.

Ramón Muñoz dijo...

Tienes mucha razón en lo que dices, Guillermo, y estoy de acuerdo contigo... en general. Sin embargo, qué puedo hacer yo cuando los políticos que yo he votado legalizan Sortu, bajan el sueldo de los funcionarios por enésima vez sin haber bajado el suyo en la misma medida, consienten que los defraudadores fiscales se vayan de rositas, permiten el choriceo masificado entre los componentes de su casta, mienten como han mentido todos (los de izquierdas, los de centro y los de derechas), no renuncian a esas prebendas que sólo ellos disfrutan pagadas con el dinero de todos los españoles, viven sin pagar impuestos a pesar de lo mucho que cobran y lo poco que trabajan, dan grandes voces para que usemos la enseñanza pública mientras llevan a sus hijos a colegios de lujo, utilizan vehículos oficiales blindados mientras sus votantes van al trabajo en transporte público o andando, faltan a las sesiones del Congreso cuando les da la gana mientras sus votantes pagan caras las faltas al trabajo... No voy a seguir enumerando irregularidades porque sería eterno pero, insisto, ¿qué podemos hacer los ciudadanos contra eso? Lo razonable sería ponerles en la puñetera calle o, incluso, en muchos casos, meterles en la cárcel, pero tú y yo sabemos que eso es imposible porque, si se pudiera, ya estarían las prisiones llenas. Ergo, ¿qué hacemos? Un abrazo.

G. uillermo dijo...

Al igual que algunos comentaristas de tertulias...veo algunos de nuestros problemas.
A diferencia de la mayoria de ellos...no tengo la solución.
No obstante, ya es importante tener consciencia de ellos, para tratar de concienciar a otros.
¿Les pedimos que nos devuelvan el voto?...por incumplimiento de contrato.
Un abrazo.

José Antonio dijo...

Mañana, día 26, se cumple el primer aniversario de la siguiente luctuosa noticia:

“Dos militares españoles han muerto y otros tres han resultado heridos al explotar un artefacto al paso del vehículo blindado en el que viajaban en la localidad afgana de Qala-i-Naw, según ha informado el Ministerio de Defensa. Los fallecidos son el sargento Manuel Argudin Perrino y la soldado Niyireth Pineda Marín.

Por su parte, los heridos, que ya han sido evacuados en helicóptero al hospital Role 2 de Bala Murghab, son los soldados Rubén Velázquez Herrera, que sufre diversas contusiones; Jhony Alirio Herrera Trejos, que tiene fracturas en piernas y otra probable en un brazo; y Roi Villa Souto, con fracturas en piernas.

Los cinco militares pertenecen al Regimiento de Infantería Soria número 9, que tiene su sede en Fuerteventura. Según el Ministerio, los militares viajaban en un blindado "Lince" español cuando un artefacto explosivo improvisado (IED) alcanzó al vehículo, que se encontraba realizando una patrulla de reconocimiento a unos 20 kilómetros al norte de Qala-i-Naw.”
- - -

En ese mismo día 26 y en Cajón de Sastre se publicó un artículo titulado, SOLDADOS ESPAÑOLES ¡VALIENTES!

En el inmediato día 29, aparecieron dos comentarios emitidos por mí; en esos comentarios se insertaban algunas expresiones que iban dirigidas hacia quien entonces denominaba yo, “quien sea”. Debemos satisfacernos de que desde aquellas fechas nuestros soldados, en misión en cualquier lugar, hayan vuelto a sufrir ataques terroristas cruentos. De momento, vaya nuestro agradecimiento para “quien sea”.

Bien es cierto que con posterioridad a aquellas fechas se produjo la muerte del Sargento Joaquín Moya Espejo (05-11-2011), pero en acción de guerra, no en atentado terrorista.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M

José Antonio dijo...

Corrección al penúltimo párrafo del comentario anterior:

Debemos satisfacernos de que desde aquellas fechas, nuestros soldados en misión en cualquier lugar del mundo, no hayan vuelto a sufrir ataques terroristas cruentos.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Que nuestros gobernantes, de antes y de ahora, camuflen con distintos nombres a la guerra de Afganistán, no es mas que un ejercicio de intentar apesebrar a nuestra Sociedad.

Chevi Sr. dijo...

Asco, los políticos dan asco.

..."pues no se desprecie su trabajo y se le den alabanzas no por lo que escribe, sino por lo que ha dejado de escribir".

Pues eso, que se vayan todos y les alabaremos por el daño que han dejado de hacer.

Me disculpen las contadas y honrosas excepciones.

G. uillermo dijo...

Vidal-Quadras, Ortega Lara y Santiago Abascal instan a Rajoy a lograr un acuerdo nacional para reconvertir el Estado.
Lainformacion.com‎ - hace 1 hora.

Algunos españoles se mueven, no se si estarán acertados o no, no se si serán las maneras o no, pero desde luego se mueven...democráticamente, y piden cambiar un modelo de Estado, que por este camino se autodestruye.

Chevi Sr. dijo...

Honrosas excepciones. Dios les bendiga.

José Antonio dijo...

No es necesario que nadie me explique cómo fueron los últimos minutos de vida del Sargento Primero Moya Espejo, los estoy leyendo en su mirada:

¡Eh, que nos están tirando! ¡Cubrirse, no quiero ver a nadie de pie!
¡A ver, aquel despistado; no ves que son tiros, protég…!
¡Aff…, qué me pasa…, no puedo…, respirar; no veo…; me he caído…! ¡Mi mujer! ¡Mi hijo!
¡Pero, qué hacéis…, queriendo…, levantar…me; no veis…, que nos están…, tirando…; protege…ros vos… Mi teniente…, que no se entere mi mujer…, no se vaya a asustar…; yo me pondré enseguida bien…
¡A Es…paña ser…vir has…ta mo…rir!

Una nueva antorcha ilumina el camino militar de la Historia de España…
¡Honor a los héroes de España! ¡Viva España!

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Pues lo dicho, mi Coronel Chamorro. Una guerra pura y dura. Que para eso estamos los militares.Si hay algo que el militar no consiente, es que se le engañe. Vamos que, como he dicho antes,se camufle o enmascare la realidad. Picará gran parte de la Sociedad civil. Pero no de la militar. Otra cosa es la retórica maliciosa y políticamente empleada.