ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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28/5/12

El anacronismo de Gibraltar


El anacronismo de Gibraltar
Gibraltar, Gibraltar
avanzada de nuestra Nación
Gibraltar, Gibraltar
punta amada de todo español 
Así, a algo así comenzaba una canción que cantábamos con ardor en lo O.J.E. Porque yo estuve en la O.J.E, y además lo confieso con orgullo. No me importa. Estuve y punto. 
A mi patria le robaron
tierra hispana del Peñón
y hoy sus rocas son holladas
por el asta de un extraño pabellón. 
Así continuaba la canción y ahí está lo que jode. Que el pabellón es británico. Pero analicemos el asunto porque a lo mejor no importa tanto el pabellón. 
¿Qué jode más; las interpretaciones sesgadas que sobre un tratado de 300 años, babosea un alcalde palurdo que, con acento andaluz, manifiesta que es británico, o las interpretaciones también paletas de un President de Generalitat o un Lendakari que se basan en una entelequia paranoica sobre una batalla perdida o en los experimentos racistas de un Sabino?.
Yo no veo tantas diferencias. Catalanes nacionalistas, vascos ídem y gibraltareños tienen la misma enfermedad. No quieren ser españoles y su actitud se diferencia exclusivamente en los detalles. También hay extraños pabellones en las Vascongadas y en Cataluña.
No creo, sinceramente, que los gibraltareños tuvieran la misma actitud si su vecino fuera Estados Unidos. Hace muchos años que la Pérfida Albión y los “llanitos” hubieran pedido, rogado y mendigado que quieren ser Yankees.
Otro tanto podríamos decir de catalanes y vascos. 
Ya resuenan los clarines
y se escucha el redoble del tambor
y por todos los confines
hoy se escucha que seas español 
Desde las barcazas cañoneras o baterías flotantes de finales del XVIII hasta el cierre de la verja, ha quedado demostrado que de nada valen los clarines ni los tambores, y ni de coña vale lo contrario, y para muestra las payasadas del catálogo de Zapatero, y su secuaz ministro Moratinos, relacionadas con el tema.
Yo tuve una novia gibraltareña, llanita y algo llenita. Vivía en Algeciras, mi lugar de veraneo entre el 68 y el 78. No puedo decir su nombre pero sí que pertenecía a una familia de la Roca que había escapado por patas del Peñón junto con otras. Tuvieron que salir de allí por la noche, en barcos, con todas las pertenencias que las prisas les permitieron acarrear. Huían de un linchamiento físico que sus compatriotas pretendían aplicarles. Les quemaron casas y pertenencias y nunca pudieron volver. Estas personas fueron apodados “los palomos”. Eran los tiempos del ministro Castiella, el único que planteó una estrategia inteligente para conseguir lo único que en mi opinión se puede conseguir, convencer a los llanitos que están mejor en España que fuera. 
Adelante por España
que si en Rusia
ya triunfó mi división
no es bastante nuestra hazaña
si es inglesa la bandera del Peñón.
La canción sigue erre que erre pero que es esfuerzo inútil y ya sabemos por un literato famoso que éste produce melancolía.
La solución vasca, catalana y gibraltareña pasa por entender eso, que no tiene solución, por lo menos como algunos la entienden. Esos territorios nunca serán como Burgos, Andalucía o Tomelloso, ni sus habitantes como burgaleses, andaluces o tomelloseros o tomellosanos. Siempre utilizarán el agravio, la comparación, la mentira, la tergiversación, la amenaza, el Bilbao, el Barsa o a la hortera de la Reina Isabel para conseguir poco a poco prebendas, privilegios, territorio, competencias, dinero, inversiones, etc, gracias a la supuesta diferencia excluyente que manifiestan.
Por eso no hay anacronismo que valga, ni procronismo ni paracronismo, es puto morro, chantaje y cara dura.
La única forma de luchar contra esto es hacer lo mismo que ellos hacen. Mientras tanto podemos seguir cantando hasta que nos salgan pólipos en las cuerdas vocales. Nada va a ocurrir en el sentido del común, que ya sabemos es el menos común de aquellos.
Un abrazo a todos y qué satisfecho me he quedado.
El 13 de septiembre de 1782, durante el Gran sitio de Gibraltar fueron remolcadas para batir la plaza enemiga diez baterías flotantes que terminaron unas siendo incendiadas por parte del fuego de artillería inglesa y otras por la premura y mal hacer de algunos mandos españoles que las mandaron quemar. Estas eran las baterías y el número de hombres que las dotaban:


Nombre Batería

Dotación

Cañones

Comandante

Artillería en dos baterías

Pastora (insignia)

700

28

Buenaventura Moreno

Talla Piedra

700

28

Príncipe Nassau

Paula Primera

700

26

Cayetano de Lángara

Rosario

700

26

Francisco Muñoz

San Cristóbal

600

18

Federico Gravina

Artillería en una batería

Paula Segunda

366

9

Pablo de Cózar

Santa Ana

350

10

José Goicoechea

San Juan

400

10

José Angeler

Príncipe Carlos

400

11

Antonio Basurto

Dolores

280

6

Pedro Sánchez
  • En la imagen superior tenemos los grabados de una batería flotante de dos puentes, a la izquierda, y de una batería flotante de un puente de artillería a la derecha. Estos ingenios fueron ideados por el ingeniero francés Arçon y fueron construidas en la misma Algeciras. Estas baterías llevaban remos para su manejo (aunque tenían que ser remolcadas para situarlas), estaban forradas en la parte superior de planchas de hierro y corcho para protegerse de los disparos enemigos y la artillería principal era de cañones de a 36 libras.
Este es el recuento oficial de bajas hasta el 24 de septiembre y que por tanto no es la definitiva ya que como indica al final el propio documento debido a la precipitación en su confección todavía faltaba por añadir a gente.

Ángel González.

2 comentarios:

G. uillermo dijo...

Más de una vez he leído, para definir a los españoles, sobre todo a los de hace unos siglos, como poseedores de un caracter adusto, firme, orgulloso, generoso, indomable, fiero (incluso los enemigos los calificaban de sanguinarios...eso era puro rencor), etc....
Una de dos, o formaba parte de la "leyenda negra" y era mentira, o si era cierto...¡joder, como hemos cambiado a peor!. (ya se me ha pegado el lenguaje moderno, con lo fácil que hubiera sido decir "empeorado".
Hoy en día, cualquier "mindundis", ya sea de país poderoso o modesto, autonomía con pretensiones, partido politico o sindicato subvencionado, o colonia "okupa" vecina, pone sus huevos encima de la mesa y.... ¡a tragar!. Ejemplos en los últimos años...¡a montones!.
Por favor, a quien corresponda: ¿podemos sacar a pasear alguna vez a nuestros huevos?, es decir, adoptar las medidas (en cualquier asunto) que sean pertinentes a la razón, al derecho, al sentido común, y a los intereses patrios...sin temores, sin complejos, sin pensar en el "que dirán".... ¿tan poca cosa somos en el panorama mundial?..bueno, vale, pues como esos mindundis a que nos referíamos...que no son nadie, pero no se acojonan.
Amigo Ángel, lo tuyo va tomando cuerpo, me ha gustado mucho la entrada... con la OJE pasa como con la "prima de riesgo", los de cierta edad...todos tuvieron su boina.
Un abrazo y perdón por la casquería....

José Antonio dijo...

Mi querido Gran Jefe, Ángel: Qué bien me lo he pasado leyendo tu magnífico artículo, que como siempre en los tuyos rebosa ingenio amable y, aunque éste parezca pesimista, resulta en una invitación al optimismo. Tan bien me lo he pasado, como el otro día cuando me puse a repasar algunas noticias periodísticas publicadas desde hace sesenta años para acá. Es que tu empiece, con lo de “que estuviste en la O.J.E”, pudiera parecer algo de provocador relleno; pero, no; ello es algo con mucho fondo y que enmarca una España y un pueblo español que, mientras aprendían allí la práctica de esa virtud cívica que es la sociabilidad natural y los elementales deberes ciudadanos, les permitieron salir a ambos de la penuria medieval en que durante tres siglos y medio les habían tenido aherrojados los señoritos feudales y los partidos políticos antinacionales que conseguían sostenerse en su torre de marfil mediante su servil sometimiento a los poderes extranjeros dominantes (de igual manera que lo hacen los señoritos feudales y los partidos políticos antinacionales de hoy en día). Y no sólo fue educativa la O.J.E, antes fue el Frente de Juventudes, y luego lo complementaba el Servicio Militar.

Pero como en España, entonces iba todo como la seda (con Franco, manteniendo él a raya a los mandamases extranjeros, no podría ocurrirnos nada malo); pues, en esa seguridad, los demás, tontamente, descuidamos la guardia personal, y así, ahora y desde hace unas décadas, toda esa nube de pobres diablos imbéciles y dementes que ocupan los puestos clave de señoritos feudales y de los partidos políticos antinacionales, todos ellos (si hubiera alguno que no, que lo diga él) se iniciaron como personas formales en el Frente de Juventudes o en la O.J.E. o en el Servicio Militar. Pero luego vino lo del brillo del oro y lo de las cuentas corrientes en paraísos fiscales y lo de la impunidad delictiva, y lo del miedo al terrorismo y al chantaje…, y esas personas dejaron de ser formales y vendieron su alma al diablo que devora al pueblo español, desde que Franco dejo de mantenerle a raya a ese diablo.

Sobre lo del pabellón británico en Gibraltar, ya lo resuelves muy bien tú: ¿Qué pinta ese mismo pabellón, pero con cambiados colores, en la provincia de Álava y en la provincia de Guipúzcoa y en la provincia de Vizcaya?

Y en cuanto a lo de nacionalistas catalanes y nacionalistas vascos y nacionalistas gibraltareños; ¡a ver, cuántos catalanes o vascos o gibraltareños hay entre ellos! Pues, una minoría. El resto (la inmensa mayoría, la masa) son anticatalanes o antivascos o antigibraltareños, llegados de otras regiones y a quienes la milenaria historia regional o nacional les importa un bledo, si con ello llenan dinerariamente sus bolsillos sin trabajar o arriesgar nada.

Ángel, me gustaría haberme quedado tan satisfecho como dices haberte quedado tú; pero, como aún estoy en deuda con Guillermo, en la respuesta que he de darle procuraré ampliar mi satisfacción. Un fuerte abrazo,

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M