ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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9/5/12

CAMPAÑAS DE MARRUECOS (VI).




               Comandancia General de Melilla, 1-1-1913 a 9-7-1915

En el día 1 de enero de 1913, se estrenaba la Comandancia General de Melilla, creada por R. O. del 25 del mes anterior –en sustitución de la Capitanía General, que había sido creada por R. O. de 01-06-1910–. Para el mando de la Comandancia, fue designado el General de División, Francisco Gómez Jordana. La presencia de Gómez Jordana en Melilla, databa de julio de 1909, al comienzo de aquella campaña. Entonces, era él Coronel, su destino anterior había sido el de Ayudante de Campo de S. M. el Rey, y al producirse los primeros sucesos bélicos en las puertas de Melilla, con la venia real solicitó ser destinado a aquella plaza. Conseguido el destino, fue designado Jefe del E. M. del ejército operativo y de ese modo hizo él la campaña de 1909-10. Al crearse la Capitanía General, el mismo fue ascendido a General de Brigada y siguió desempeñando dicho cargo durante la campaña del Kert y hasta el 16-11-1912, en que fue ascendido a General de División, aunque continuó en comisión de servicio. Y luego al crearse la Comandancia G., fue designado para su mando.

                                            Comandancia General de Melilla (2004)

La misión de protectorado que le asignaba el Gobierno al Comandante General y General en Jefe del ejército operativo, era similar a la que les había asignado a sus dos antecesores en el mando del ejército operativo, preponderancia de una política de atracción civilizadora de los cabileños, en prevención del uso de la fuerza bélica para ampliar la zona acogida a la autoridad del Jalifa de Tetuán, como representante y delegado del Sultán de Marruecos. En ese sentido, Gómez Jordana tuvo más suerte que sus dos antecesores, que se habían visto forzados a hacer la guerra; durante el mandato de él –hasta su ascenso a Teniente General, R. D. de 09-07-1915–, no se produjo ningún combate de gran magnitud. La ampliación de la zona acogida al protectorado se iba realizando de modo paulatino, pactado con los habitantes de las fracciones de las cabilas interesadas e implicándoles en la ocupación de las correspondientes nuevas posiciones defensivas, al exigírseles formar harka armada que las ocupase previamente y luego las entregasen a la fuerza del ejército designada para su guarnición –no olvidemos que las harkas fuertes opositoras (foráneas) se mantenían activas y atentas al ataque–.

                                                               General Gómez Jordana

 Los encuentros más cruentos habidos durante aquellos dos años y medio, fueron:

- El ataque al cañonero de la Armada, General Concha, que había varado en la playa, 11-06-1913, a causa de la niebla, en las proximidades de Alhucemas. Aunque aquello tuvo más de bandidaje habitual entre los cabileños, que de acto de guerra; estos, al ver que la tripulación trataba de salvar el barco, la atacaron en masa; consideraron que era ya una presa de su propiedad. Si bien los asaltantes tuvieron gran número de bajas, causaron 12 muertos, 14 heridos, 12 prisioneros y dos desaparecidos. Los prisioneros fueron devueltos en un plazo de 15 días, merced a los buenos oficios de los notables amigos de España; y no obstante haber sido cañoneado el barco por otros de nuestra escuadra, para evitar el botín que pretendían los asaltantes, aún desmontaron después los cuatro cañones y, al menos uno de ellos, consiguieron ponerlo en servicio contra alguna posición nuestra.


                                                        Cañonero General Concha

- Ataque de la harka a nuestra posición de Haddu Al-lal u Kaddur, 14-10-1913, que nos ocasionó 7 muertos y tres heridos.

-Ocupación de nueva posición, en Tikermín, en la margen izquierda del Kert, 16-05-1915, que nos ocasionó 13 muertos y 58 heridos.

Pero, no obstante dicha ausencia de grandes operaciones, el día a día en el territorio no estaba exento del doloroso goteo de bajas. Podría ello considerarse natural, teniendo en cuenta el secular carácter de los cabileños; entre ellos regía la ley del más fuerte, y el más fuerte procuraba apoderarse de los bienes del prójimo o de vengarse a la primera ocasión que se le presentase; necesitaban más tiempo para asumir la civilización (que, por otra parte, estaba desapareciendo en el llamado mundo civilizado).

Y la calma era sólo apariencia. El gobierno español no tenía prisa en avanzar en la acción de protectorado, la veía muy costosa para España y dependiente del resultado de la I G. M., en la que las potencias, a merced de los partidos políticos antinacionales al servicio del imperialismo globalizador, se combatían con una criminalidad desconocida hasta entonces (había que aniquilar Europa). Al menos 28 millones de víctimas mortales se ocasionaron en esa guerra. Con todo, las potencias habituales fomentaban la revuelta contra los españoles en el protectorado y no reparaban en gastos: mantenimiento de las harkas opositoras, armarlas, informarlas de los despliegues y estado de las fuerzas de nuestro ejército, encabezarlas con santones más o menos auténticos, etc. Desde su nido de intrigas en Tánger, alemanes, franceses e ingleses cumplían sin descanso sus propósitos antiespañoles y antimarroquíes. Y, para añadidura, los partidos políticos antinacionales españoles y las sectas masónicas infiltradas en el Ejército y las Juntas de Defensa que ya se veían venir y la supresión de recompensas de guerra, …

A su ascenso a Teniente General (09-07-1915), Gómez Jordana fue designado Alto Comisario de España en el Protectorado, en sustitución del  General Marina de Vega. Para sustituir el vacante mando de la Comandancia General de Melilla, fue designado el General de División, Luis Aizpuru y Mondéjar.

                                                               José Antonio Chamorro Manzano
                                                                   XVI Promoción A G M

2 comentarios:

José Antonio dijo...

Aunque ya ha sido dicho en un comentario de un capítulo anterior, hemos de recordar que, en el mes de junio de 1913 y ante la grave situación bélica que se presentó en las inmediaciones de Tetuán, el Grupo de Fuerzas Regulares melillense fue enviado allí con toda urgencia. Su actuación fue heroica y memorable; ya habrá ocasión de verla en detalle.

Y una noticia luctuosa ocurrida durante aquel mandato de la Capitanía, fue el fallecimiento por causas naturales, 13-12-1913, del General Jefe de la Segunda Brigada de Cazadores, Joaquín Agulla Ramos.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Le envío a Rafa , uno de los hijos de Manolo Ordovás la foto, y me contesta:
“Muchas gracias Gonzalo.
El general Gómez-Jordana era tío abuelo nuestro. Todo un personaje. Fue Alto comisario en Marruecos, primer ministro de la guerra con Franco(en Burgos), y dos veces ministro de Asuntos Exteriores.
Un fuerte abrazo,
Rafa”