ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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26/12/11

ESPAÑA Y EL ESPAÑOL (LENGUAJE)


Empezaremos por imaginar cómo nació España. A grandes rasgos, habría de ser así: Primero, fue el marco geográfico, nuestra casa solariega. Una magnífica península (la Ibérica) situada en la zona templada del globo terráqueo, en la zona sur y occidental del continente europeo; en el curso de su evolución biológica, esa península se fue llenando de montañas y montes y ríos y densos bosques y matorrales leñosos y espinosos que luego harían impracticable los desplazamientos comunicativos habituales entre los diferentes grupos humanos habitantes durante la mayor parte del período de tiempo que abarcan la Edad Antigua y la Edad Media.


El caso fue que en esta península se iba incrementando la densidad de población en los espacios habitables; se iban formando grupos locales cada vez más fuertes y numerosos, pero muy mal intercomunicados y muy mal organizados entre sí. Y así les fue a aquellos primitivos ibéricos; cuando los grandes grupos exteriores más adelantados orgánicamente y entregados a empresas expansivas conquistadoras (cartagineses, romanos, bárbaros, musulmanes), decidieron apoderarse de los recursos humanos y todos los demás recursos obtenibles en Iberia. Pero ello forma parte de nuestra hispana Historia, imposible de recoger aquí.

Aun con todo el rigor de su desdichada dependencia de poderes colonialistas, los ibéricos (llamados hispanos, por los romanos) se fueron beneficiando de las infraestructuras viarias y de todo orden creadas por sus sucesivos colonizadores y se fueron haciendo sociables entre sí y se fueron civilizando y, luego, cuando conocieron y asumieron el cristianismo, pues su personalidad individual y colectiva empezó a tomar un cariz confrontable al de sus anteriores grupos exteriores dominantes. Desde entonces, empezaron los hispanos a tomar conciencia de su necesidad de constituir una sólida comunidad necesaria, poderosa y responsable.

Sin darse apenas cuenta, se iban formando grupos regionales numerosos y con unidad de religión, de lenguaje, de usos y costumbres, de normas legales, de medios de autodefensa, de capacidad de cooperación laboral y de elaboración de grandes proyectos, de sentimientos, de empresas exteriores… Y los hispanos se desbordaron por los archipiélagos que por su naturaleza tenían que ser ibéricos y también por el Norte de los Pirineos (el Rosellón y la Cerdaña y la Vascuña o Gascuña, que luego los llamados nacionalistas se los regalaron a Francia).

Con el nuevo orden de cosas, nuestros antepasados hispanos de la Edad Media iban formalizando y dando cohesión al alma y al cuerpo (patria y nación) de la incipiente España; pues aunque, por aquel entonces, en el conjunto ya formado se distinguían independientes varios reinos y algún principado y varios señoríos, todos ellos de corte feudal (pero menos pronunciado que el feudalismo infame que se llevaba por Centroeuropa), la realidad era que el pueblo llano en cada uno de los entes aludidos estaba harto del constante estado de guerras vecinales (alternado con el de falsas paces) que sus minireyes y sus señores les imponían.


Y ese hartazgo era natural; pues la generalidad de las gentes populares de todos los entes habidos se veían similares entre sí, y se sentían mutuamente vinculadas por un oficioso lenguaje común (el latín), por un mismo sentimiento conceptual teológico y humanista (el cristianismo), por la semejanza de sus usos y sus costumbres, por sus gustos y estudios y trabajos artísticos y culturales, por su necesidad de defensa frente a las arrolladoras invasiones foráneas, por su necesidad de mutua interrelación en asuntos comerciales y laborales, por su necesidad de ejercitar la natural sociabilidad innata (de inspiración genética divina); es decir, aquellas gentes veían que poseían algo común de indiscutible dignidad y grandeza, algo que trascendía su ser individual; es decir, intuían ellas el ser poseedoras de un destino existencial común y el estar haciendo una Historia conjunta; resumiendo, aquellas gentes hispanas iban tomando conciencia de algo fundamental que, después, alguien empezaría a llamarlo: La patria.

Y es que la patria nace de la inspiración divina de fraterna sociabilidad que por igual motiva a todas las almas, por ser todas ellas criaturas de Dios. La patria es de naturaleza espiritual, ideológica sentimental, es imperecedera; ella es ese bagaje común que se traslada con el alma de cada uno de todos nosotros al otro mundo, al Seno de Dios, y del cual bagaje disfrutaremos (en la medida en la que cada uno nos lo merezcamos) Allí y por toda la Vida Eterna. La patria es el alma que da su existencia y sus motivaciones naturales al cuerpo, a la nación.

Otra cosa es el Estado. Éste es pura organización mutable, dependiente de contingencias y conveniencias o imposiciones circunstanciales. La nación, puede a lo largo de la Historia organizarse en uno o en muchos Estados. Así, vemos que España ha tenido una época histórica grandiosa en la que se guiaba y se administraba mediante un único Estado, aun cuando formaban parte integrante e inseparable de ella (de la patria y de la nación) toda una multitud de pueblos europeos, americanos, filipinos, africanos, asiáticos, continentales o insulares; si bien muchos de tales pueblos, por imposiciones imperialistas extrañas, se verían luego apartados del Estado español y pasaban a formar Estado propio; pero tanto más dependientes, esos nuevos Estados, del poder imperialista global dominante, tanto más dependiente cada uno, cuanto más débil lo fuera él.

La patria es espíritu, es un alma, es inmortal, vive eternamente en cada una de las inmortales almas de sus hijos, vivos o muertos, que le sean fieles. Por su parte, la nación es un organismo corporal tangible, esencial para que el ser viviente que de modo conjunto constituyen la patria y la nación (en nuestro caso, España) se ponga de manifiesto y cumpla una función terrena al servicio de los designios de Dios. Y esencial, para que España (como cualquier otra nación) pueda garantizar su propia  supervivencia y asegurar su mejor servicio a Dios, le es a ella el guiarse y administrarse por medio del mejor y más fuerte y emprendedor Estado posible.

Volvamos ahora con nuestros antepasados hispanos que estaban a punto de salir de la Edad Media. Un considerable número de ellos tenían ya conciencia de poseer un patrimonio espiritual común (una patria); aunque en su estado de aislamiento regional o local carecían de un patrimonio tangible común (una nación); luego aún no podían constituir un mismo ser viviente (España).

Aquellos pueblos ibéricos independientes iban pasando con el nombre común de Hispania, pero para distinguir unos de otros disponían ellos de respectivo apellido (Álava, Aragón, Asturias, Castilla, etc.). Hispania, ése era el nombre con el cual los civilizadores romanos habían denominado el conjunto de primitivos pueblos aislados entre sí que había asentados en la península Ibérica.

Al tratarse de seres vivos, aquellos pueblos hispanos estaban obligados a evolucionar, como por ley natural han de hacerlo todos los seres vivos. Biológicamente, se evoluciona hacia la vida y la prosperidad o se evoluciona hacia la muerte y la extinción. Y los pueblos hispanos más civilizados evolucionaban hacia la vida y la prosperidad; de esa manera y por ser su única alternativa al respecto, los primitivos reinos, con sus condados, y los territorios señoriales iban rompiendo el cascarón original que les aislaba a los unos de los otros y se iban fundiendo en un reino mayor, en una nación progresiva y sostenible.

Aunque es de general conocimiento, podemos decir, como merecido homenaje a sus protagonistas, que el honor y la responsabilidad de guiar e impulsar el nacimiento de la gran nación hispana correspondió a los Reyes Católicos. Aquel nacimiento nacional no suponía ningún trauma para las gentes populares; al contrario, veían éstas reducirse su agobiante dependencia feudal y pasar a depender de un poder estatal más controlado y suavizado por el poder moral de general acatamiento, el Papado. Y en cuanto a la cuestión lingüística, tampoco suponía ningún trauma público; cada pueblo regional o local mantenía su lenguaje tradicional para los asuntos familiares y regionales o locales, y para los asuntos comunes o más formales, del ámbito nacional, seguían disponiendo del latín.


Pero, la nueva nación y patria, hispana, progresaba y se engrandecía en medio de un marco muy complejo; por un lado estaban los antiguos entes regionales hispanos que aún se mantenían independientes en su aislamiento; y por otro lado estaban las incipientes naciones europeas que también empezaban a constituirse y a expandirse. Ambos lados concurrentes eran fuentes de problemáticas rivalidades derivadas de los intereses particulares en contraposición.

Por lo que respecta al lenguaje común de la nueva nación, que en algún momento comenzó a denominarse España, ocurrió lo que era natural. Con las aportaciones de los diversos pueblos integrados en la nación española, fue naciendo un nuevo lenguaje común, más funcional, culto, formal y satisfactorio (el español), que paulatinamente, conforme a su propia evolución, fue desplazando al latín.

Y, desde entonces, comenzó la biografía del idioma español, que en la actualidad de nuestros días es lengua oficial para cerca de quinientos millones de hispanos repartidos por más de una veintena de Estados surgidos de su separación del Imperio español (existen veintidós Academias de la Lengua Española). Y lo que también continúa viva en esa veintena larga de Estados es la componente espiritual común, la Patria española, que era el alma de aquel imperio. Siendo ella, la actual España, reconocida como la Madre Patria de ese conjunto de actuales naciones independientes entre sí, pero sometidas al poder globalizador vigente desde hace más de dos siglos.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M



21 comentarios:

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Que importante, mi Coronel, que nuestra juventud lea y aprenda de cosas que hoy el sistema educacional estatal pretende hacerlas ver como trasnochadas. El día que nuestros jóvenes hablen, se llenen la boca sin complejos de términos de Patria o Nación, habremos dado un importantísimo de futuro.

José Antonio dijo...

Gonzalo: Muchas gracias por tu animoso apoyo. Con él ya tengo fuerza para presentar el artículo en tres páginas web de relieve científico o intelectual. A ver si la importancia que tú das al tema la comparten en ellas y nos lo publican. Saludos.

G.uillermo dijo...

¡Vaya temazo! el que has elegido maestro José Antonio y además clara y concisamente explicado, para que se entienda.
Ya sabes que de antiguo, el tema de España y los españoles ha sido muy debatido, existiendo diferentes corrientes intelectuales de opinión contrarias entre sí.
La última gran personificación de esta controversia, se encuentra en las figuras de Claudio Sanchez Albornoz (Orígenes de la Nación Española.El Reino de Asturias) y Américo Castro (Sobre el nombre y el quién de los españoles), libros que afortunadamente tengo en mi pequeña biblioteca.
Eruditos ambos autores, sistemático el uno, asistemático el otro, defienden razonadas posturas contrarias, interesantísimas de leer, pero con el debido respeto para ellos y sus seguidores, nunca había leido una exposición tan clara como la tuya, que por cierto se acerca a la de Claudio Sánchez Albornoz y que yo comparto en mi modesto conocimiento.

"Porque un día impreciso de la segunda década del siglo VIII, un hispano en quién encarnaban las ascentrales virtudes de la raza, se alzó en rebeldía contra los musulmanes que señoreaban Hispania y logró mover a ella a los fieros astures, comenzó la lucha multisecular entre islamismo y cristiandad que fue decisiva para la forja de España y de lo hispánico.
Decisiva porque en ella iba a cristalizar el talante español por siglos, al afirmarse la vieja herencia temperamental de los peninsulares primitivos, acuñada en el finis terrae del mundo antiguo por la batalla entre las sucesivas oleadas de pueblos llegados hasta el lejano promontorio hispano. Por la batalla de los hombres y por el entrecruce de sus culturas en nuevas formas de civilización que luego transmitían a Occidente las nuevas agrupaciones nacionales formadas al correr de los siglos en la península extrema de la gran península de Europa, a la que sirvió luego de proa...
.......
¿Interesará a España y a los españoles de hoy conocer cómo se produjo el prodigio? ¿Les interesará saber cómo y por qué, cuando todo se había perdido en Hispania y el Islam había conquistado buena parte de las tierras fertilizadas por la civilización greco-latina luego evangelizadas por los discípulos de Cristo, unos montañeses moradores en las fragosidades de Asturias enfrentaron a los conquistadores, los vencieron y fundaron el embrión de España? No sé. A mí, a lo menos, me ha interesado el conocer y comprender-doble tarea de la Historia- esos siglos de duro batallar desde Covadonga en adelante". (SÁNCHEZ ALBORNOZ)

Recibe un abrazo.

José Antonio dijo...

G.uillermo: No es sólo que debo darte las correspondientes “muchas gracias” por tu elogioso y también animoso comentario que antecede; es que tengo que felicitarte y agradecerte el haberme puesto el tema “como dicen que le ponían a Felipe II las bolas de billar, para que la carambola saliera sola, sin casi darle al taco”. Tú hiciste saltar la chispa del tema con tu entrada “Palabras que malhieren”, del día 17; y ahora con tu comentario has añadido a este artículo toda la enriquecedora enjundia que yo ni tan siquiera he intentado darle, en aras a su concisión.

Con las aportaciones de Gonzalo y las tuyas, y yo haciendo de “Felipe II billarista”, no me extrañaría que también este artículo de Cajón de Sastre fuera leído en las inmediaciones de ese superpoder con el que llevamos una ya larga temporada en amistosas relaciones –él nos atiende cuando le pedimos cosas justas y razonables de interés público, y nosotros le proporcionamos conocimientos fundamentales de Auténtica Teología y de Auténtica Filosofía (que hasta ahora nadie le ha proporcionado nunca).

Un cordial saludo,

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M

José Antonio dijo...

Chevi, mi Coronel: Coincido contigo; el ejemplo que pones es oportuno porque es evidente y notorio y viene de muy antiguo; es decir, está debidamente contrastado. Por otra parte, el tema que nos ocupa es de naturaleza universal, por serlo los conceptos fundamentales que manejamos (Patria, Nación, Estado), pero está abierto al análisis subjetivo de cualquiera que piense con sensatez y nos quiera aportar su granito de arena. Porque aquí hacen falta muchos granitos de arena; el tema es mucho tema (G.uillermo dice que es un temazo), y la mejor prueba de ello es la de que me da miedo pensar en que si me pusiera a buscar, podría no encontrar ninguna mente en las cumbres del pensamiento, ninguna mente con espíritu legionario capaz de afrontarlo tan directamente como lo hacemos en Cajón de Sastre.

Como siempre, entusiasta a tus órdenes,

G. uillermo dijo...

Apreciado maestro José Antonio, permíteme que en esta entrada me olvide del lenguaje, que gracias a Dios, el español a pesar los ataques que sufre en su propia casa, y lo mal que lo utilizamos los españoles, goza de una envidiable salud difícil de quebrantar.
Eso sí, me gustaría que charlaramos sobre "España" patria-nación, que sin duda también sufre los ataques antes referidos, y que lamentablemente al no gozar de tan buena salud como el lenguaje...es más fácil de quebrantar.

...."Una nación no es sólo una masa de hombres étnicamente emparentados y consagrados a un único quehacer. Es un conjunto de inclinaciones, de apetencias, de formas de estar en la vida, de disparos hacia el mañana, de flaquezas temperamentales, de aventar pensamientos e ideales, de búsquedas y hallazgos".

El historiador D. Claudio Sánchez Albornoz (para que no haya dudas y por si acaso..largos años exiliado de España y Presidente de la República durante nueve años),

..."Y a todos estos altos en el camino de la conclusión de mi obra se unió de pronto mi entrada en la vida política con ocasión del suicidio de la monarquía. Arrastrado por la ilusión de colaborar al cambio de ruta de la historia de España por sendas de libertad democrática y de tolerancia fraterna, inicié una nueva aventura; ésta quijotesca y de la que salí molido como Alonso Quijano en muchas de las suyas. Me honra empero haberla realizado.
...el exilio es duro y requiere no poco esfuerzo para ganar el pan de cada día limpiamente, con la mente puesta de continuo en la tradición temperamental del español siempre fiel a su estirpe; del español que se rompe pero no se dobla."

como decía, D. Claudio siempre sostuvo la tesis que la España-Nación se forjó durante los dos siglos de la existencia del Reino de Asturias, partiendo de unos unos hispanos ya depositarios de valores patrios fundamentales, y que posteriormente los herederos de este Reino de Asturias, consolidaron y finalmente parieron la nación española, contribuyendo decisivamente además a la natural evolución de Europa.
Asimismo, deseaba desterrar la imagen de una bastardía, no aceptaba la imagen de una españolía nacida de no se qué fantástica cópula de lo oriental islámico y hebraico con una femínea y débil comunidad norteña, que habría engendrado un pueblo marginado del Occidente creacional.
...."A la muerte de Alfonso III en Zamora (910) terminaron dos siglos decisivos de la historia española, el reino de los astures había cumplido su histórica misión en la forja de España y de lo hispano....el Reino de Oviedo dejaba como legado histórico el embrión vivo de la nación española, en el que podrían advertirse las firmes características que iban a distinguir a la patria".
...."A pesar de las maravillas de la España arabizada, y aunque las tenga tan por mías como las más brillantes manifestaciones de la cultura hispanocristiana medieval y moderna, al contemplar el presente de los pueblos islamitas, me aterra pensar cual habría sido la suerte de España, si toda ella se hubiera dejado uncir al yugo del Islam".
...."Mientras Europa luchaba consigo misma, se transformaba, creaba... España, la España cristiana velaba y combatía por ella frente al Islam, y gastaba sus fuerzas en luchas que, de otra manera, hubieran interrumpido el normal desenvolvimiento de Occidente".
Continúa....

G. uillermo dijo...

...."España ha sido siempre Europa.No vacilo en adherirme a la tesis de Ortega.Pero voy aún más lejos. Insisto en que Europa ha podido nacer y madurar por nuestro sacrificio. Porque le hemos servido siete siglos de rodela, porque durante siete siglos, mientras fuera de la Península los hombres podían libremente entregarse a las empresas del espíritu, los cristiano españoles hubimos de recibir los brutales zarpazos de cuatro invasiones africanas y entre ellas hubimos de resistir a una España islámica, obra, ella sí, de la simbiosis de lo español primitivo y de lo islámico..... los habituales flagelantes de España y de lo hispano ni una sola vez se han detenido a destacar nuestros servicios a la forja de Occidente......la España cristiana fue la vanguardia de Europa, y por serlo pudo nacer la Europa abuela de la nuestra".

...."Frente al milenario orgullo galo que ha llevado a los historiadores del país vecino a datar en Poitiers (732) la salvación de la cultura europea de la arrolladora marea islámica, creo más exactamente señalar que aquella fue salvada por Pelayo en Covadonga. Naturalmente, ningún historiador cree que la Historia se repite. Pedro ¿me será lícito preguntarme dónde podrá ser contenida la nueva amenaza que pesa hoy sobre Occidente? ¿Quién puede hoy imaginar dónde tendrá lugar mañana otra nueva batalla de Covadonga? ¿Dónde se iniciará una nueva reconquista que salve al cabo las esencias de la civilización nieta de aquella por la que, con el nombre de Dios en los labios, peleó el primer vencedor cristiano del Islam en Europa.

CLAUDIO SANCHEZ ALBORNOZ Buenos Aires 2-5-1969

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Y HABLANDO DE PATRIA….

29 de Diciembre de 2011.

Orden correspondiente al día de la fecha.

"EL CAMINO DE LOS CABALLEROS"

Habrás de rendir culto a la PATRIA, altar en donde has de ofrendar cuanto seas, todo lo que poseas, cuanto puedas valer, y como compendio y suma de los ofrecimientos, entregar en este santo altar tu vida, con la seguridad de que sólo así esta PATRIA será grande.
Millán Astray

José Antonio dijo...

G.uillermo: Como siempre es de esperar de ti, te presentas ahora no con un granito de arena, sino con un montón de granitos equivalente a media montaña de Covadonga. Con ello, das un formidable impulso al tema, pues nada mejor que contrastar lo que entre todos decimos aquí al respecto, con lo que plumas incuestionables han dicho de modo formal sobre lo mismo. Uno mi aplauso para ti, a los aplausos de todos los participantes en el debate y demás lectores.

Correspondiendo a tu iniciativa, debo entrar en materia de manera inmediata, aun a riesgo de que en la improvisación haya de cometer algún que otro error de bulto, pero confío en vuestro atinado buen criterio para que quede reparado todo lo que yo pueda romper sin quererlo.

Para empezar, del historiador D. Claudio Sánchez Albornoz, aparte de su erudición y académica capacitación histórica, no puedo tener un buen concepto. Él, al igual que Ortega y Gaset, Gregorio Marañón y Unamuno, no estuvieron a la altura de las necesidades vitales de España y el pueblo español. Ellos apadrinaron, tras la deserción del Rey Alfonso XIII, la instauración de un régimen marioneta antinacional históricamente desprestigiado en el ámbito internacional, la llamada República. Pero, al menos, los tres últimos citados reconocieron su error y procuraron reparar lo posible; pero Sánchez Albornoz fue contumaz, presidió los antiespañoles y delincuentes restos de aquel engendró llamado republicano, en un intento de combatir la España real, la que desde 1939 se dedicaba, frente al acoso internacional, a renacer de sus cenizas.

Para el primer párrafo que transcribes, ...."Una nación no es sólo una masa de hombres étnicamente emparentados y consagrados a un único quehacer. Es un conjunto de inclinaciones, de apetencias, de formas de estar en la vida, de disparos hacia el mañana, de flaquezas temperamentales, de aventar pensamientos e ideales, de búsquedas y hallazgos", para ese párrafo ya tengo reparos que oponer a D. Claudio.

- No nos define el concepto nación; pero es más, es que mezcla una parte material (masa de hombres) con un conjunto de entes de orden espiritual, sentimental ideológico. Nosotros sí hemos definido la nación, y hemos precisado que ésta es un organismo corpóreo tangible; por tanto, la nación debemos considerarla formada por sus hombres y mujeres, por sus instituciones, por sus trabajadores, intelectuales, científicos, artistas, militares, artesanos, amas de casa, jueces, etc., etc., y por las obras materiales realizadas y por sus tierras y mares, flora y fauna. La nación es el cuerpo físico.

Mientras que la parte espiritual, sentimental, ideológica es el alma que llamamos patria; de ésta formarán parte todos los sentimientos, ideas, doctrinas, leyes, normas, costumbres, etc., etc., de herencia genética o generados o asumidos por los integrantes de la nación.

Y la conjunción de ese cuerpo físico, con ese alma, da existencia a un ser viviente colectivo, en nuestro caso España; que a veces la llamamos Patria y a veces la llamamos Nación, en función de su mejor sonoridad o descripción en el seno de la frase en que la apliquemos.

(Continuará) Es que se me acumulan cosas también urgentes. Ahora mismo veo que Gonzalo aparece con un montón de granitos, del tamaño de Puig Amarillo, en el Campo de San Gregorio.

G. uillermo dijo...

Estimado maestro José Antonio, pudiera parecer que me he metido en un jardín….obviamente ya sabía yo que la aparición del historiador Sánchez Albornoz en nuestro blog iba a desatar un rechazo, por sus actuaciones políticas, a pesar de sus numerosas coincidencias en ciertos aspectos de nuestra historia antigua.
Comparto contigo todas tus palabras, pero el motivo de referirme a él es porque en mi opinión:

Se puede compartir con un autor su idea del origen de nuestra Patria-Nación y no compartir sus ideas para el futuro de la misma.

Se puede compartir con un autor el papel que ha desempeñado nuestra Patria-Nación en la construcción de Occidente y no compartir su actuación ante unos hechos determinados.

Se puede compartir con un autor el reconocimiento de la religiosidad cristiana que motivaba todas las actuaciones de nuestra Patria-Nación y no compartir la anti- religiosidad de la forma de gobierno que él incluso presidió.

Se puede compartir con un autor la defensa de todo lo español hacia el exterior y no compartir que por razones que solo el sabría explicar, eligiese como compañeros de viaje a los personajes que eligió, cosa ésta más sorprendente si cabe, por su altura intelectual frente a la de la mayoría de los otros, que era inexistente.
Puede ser porque el hombre es un ser pequeño, imperfecto, finito, mortal. O sea todos, el historiador y nosotros.

A pesar del riesgo que se corre, a veces es necesario introducir en los debates algunos elementos, que animen y en cierto modo empujen a participar a la gente, que, o estoy equivocado, o les resulta costoso dar su opinión, aunque probablemente es que no les interesa lo que exponemos.

Recibe mi más fuerte abrazo.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Mi Coronel Chamorro y mi amigo G.uillermo: Pocas cosas me apasionan mas que hablar de la PATRIA.De la nuestra, o en general.Por lo fundamental que és hacerlo.
Y conocedor de mis lagunas de expresión en conversaciones del día a día sobre tan vital tema, seguramente fruto de mi temperamento, os pido permiso para poder utilizar (copiar y pegar)vuestros comentarios que tanto nos enseñan a los mayores y tanto educan a nuestra juventud.

José Antonio dijo...

G.uillermo: Mi estimado colega (dicho en el más afectivo, justo y digno sentido de esta palabra), me parece que más de un prestigioso filósofo dijo que “el presente no existe”. Pues ahora puedo dar fe de que ello es cierto, el presente no existe; veamos el por qué: Hace unas pocas horas (era presente), me puse al galope para continuar mi comentario precedente que dejé inconcluso por fuerza mayor.

Y empecé con la dolorosa tarea de hacer una imprescindible pero breve crítica rigurosa sobre un par de expresiones de D. Claudio; pues hay ocasiones en las que la sinceridad es de absoluta necesidad, y ahora con lo de la antipatriótica y antinacional “memoria histórica” considero que estamos en una de tales ocasiones. Pero, ahora mismo, cuando me disponía a enviar mi comentario, me encuentro este inmediato superior comentario tuyo y otro simultáneo de nuestro también querido colega Gonzalo. Y resulta que me llevo la alegría de que, con tus cuatro párrafos intermedios, me evito la dolorosa tarea de contestar lo dicho por D. Claudio, puesto que de modo magistral dices tú lo que quería decir yo. Luego queda demostrado que aquel presente era ya pasado.

Me da la impresión de que te queda alguna duda sobre si era oportuno traer a colación a D. Claudio; por lo que a mí respecta, me parece oportunísimo; es más, por mis peculiares gustos y demás antecedentes, prefiero los personajes más polémicos y errados posibles. Así, mantengo ahora ya lo que tenía escrito, para que se pueda apreciar hasta dónde soy ferviente fan de D. Claudio. Véase si no:

Le encuentro muy magistral para mí, en lo de que “el Reino de Oviedo dejaba como legado histórico el embrión vivo de la nación española, en el que podrían advertirse las firmes características que iban a distinguir a la patria”, y también muy magistral en lo de “los habituales flagelantes de España y de lo hispano ni una sola vez se han detenido a destacar nuestros servicios a la forja de Occidente......la España cristiana fue la vanguardia de Europa, y por serlo pudo nacer la Europa abuela de la nuestra”.

Y hay una parte de su discurso, que según mi parecer le sitúa en la situación más honrosa. Es ella cuando se pregunta – ¿me será lícito preguntarme dónde podrá ser contenida la nueva amenaza que pesa hoy sobre Occidente? – Calculo que eso lo escribió él años después de nuestra guerra civil; porque, para algunos historiadores honrados que he leído (a los otros no los leo), la salvación de España, a costa de tan trágica guerra civil 1936-39, supuso la salvación de la cultura europea occidental, tras la II G M. Luego considero que esa preocupación de él estaría escrita hacia los años sesenta.

Sigue otra importantísima interrogante de D. Claudio. – ¿Quién puede hoy imaginar dónde tendrá lugar mañana otra nueva batalla de Covadonga? – Y contesto yo, – Otra nueva batalla de Covadonga podría ser apocalíptica; luego debemos procurar evitarla. Así, al menos nuestra conciencia se iría tranquila al otro mundo.

Y finaliza él con una tercera interrogante. – ¿Dónde se iniciará una nueva reconquista que salve al cabo las esencias de la civilización nieta de aquella por la que, con el nombre de Dios en los labios, peleó el primer vencedor cristiano del Islam en Europa? Y contesto yo, aunque resulte impertinente, pedante, loco, etc. – La nueva reconquista, la mundial, está iniciada ya, en España y en el idioma Español y por almas españolas, y en distintos medios, uno de los cuales es Cajón de Sastre. Las armas que se están empleando en esa reconquista son la Autentica Teología y la Auténtica Filosofía Ideológica; y nuestro protectores y aliados (ya lo he dicho muchas veces) son quienes personifican el Superpoder Imperialista Totalitario Globalizador. Yo ya no debo decir más.

(Anuncio por palabras: En este debate, se necesitan cuantos más granitos mejor. ¡Ánimo, lectores).

Cordiales saludos,

José Antonio dijo...

Gonzalo: De esa debilidad tuya, sobre hablar con entusiasmo y lealtad de nuestra Patria y nuestra Nación (España), ya me había empezado yo a dar cuenta de ello. Pero ahora que lo dices, ya no me cabe la menor duda. Y me alegro infinito, porque tu acreditada categoría humana eleva a la mayor categoría moral aquello que ensalzas. ¡Que Dios y todos nuestros colegas que por Allí arriba andan, te lo premien!

Por lo que a mí respecta, todo lo que yo haya publicado en el pasado o publique en el futuro, está a tu entera disposición; pues el uso que tú hagas de ello, sólo podrá proporcionarme honores (que no los busco para mí, sino para las ideas que defendemos).

¡Muchas gracias! y siempre entusiasta a tus órdenes,

Chevi Sr. dijo...

En este comentario, que publiqué anteriormente, donde ponía Patria Palestina, quería poner Patria Judía, no obstante creo que se entendía:

Al pueblo Judío se le despojó de su Nación y de su Estado, pero no pudieron hacer lo mismo con su Sentimiento Patrio. La hacienda, y muchas veces la vida, les quitaron, más no. Finalmente Naciones Unidas les dio un poco de terreno, y la Patria judía, que nunca murió, es hoy una Nación con su Estado, de las más influyentes del mundo, para cabreo infinito de Bardén y Pe, antes del parto, y después del parto; durante el parto hicieron una tregua.

"Por cuatro cosas se pueden tomar las armas y desenvainar las espadas y poner a riesgo sus personas, vidas y haciendas:
La primera, por defender la fe católica; la segunda, por defender su vida, que es de ley natural y divina; la tercera, en defensa de su honra, de su familia y hacienda; la cuarta, en servicio de su rey en la guerra justa; y si le quisiéramos añadir la quinta, que se puede contar por segunda, es en defensa de su patria."

El de la Triste Figura.

G. uillermo dijo...

Mi muy respetado amigo Gonzalo, en el “ratito” diario que dedico a nuestro blog, no podía dejar de contestar al comentario que haces y que por todos sus poros transpira su origen, que proviene de un hombre de bien.
En comentarios a una entrada antigua… la famosa dedicada a los japoneses, hice una firme y convencida petición a nuestro Jefe Chevi, que debías ser nombrado miembro de Plana del blog, por estar convencido que eres el más firme y auténtico depositario de los valores que imprimen carácter y naturaleza a nuestro blog….
“Todo ello, por haber demostrado constantemente, su interés, dedicación, participación y aportación sin límites al buen fin y desarrollo de este Blog... y su Patriotismo”.
Y Jefe Chevi me contestó como no podía ser de otra manera:
A Gon"s"alito no le nombramos nada, ya es el Jefe.

Por lo demás, el Jefe no necesita permiso, puedes hacer lo que estimes oportuno.

Pues eso Gonzalo..ya está todo dicho, muchísimas gracias.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

SOBRE EL AÑO 1976 Ó 77, SIENDO CADETE, PUDE COMPRAR EN EL ALMACÉN DE EFECTOS DE LA AGM, UNA PEQUEÑA POSTAL CON LA TRANSCIPCIÓN DE ESTA CARTA QUE GUARDO COMO ORO EN PAÑO.

Carta escrita antes de morir por el Capitán de Ingenieros D. Alberto Albiñana Zaldívar fusilado por los rojos en Guadalajara.

Hoy 1 de Noviembre de 1936.
Mis queridos hijos Alberto José, María del Carmen, José Antonio y María Teresa.
Próximo a mi fin, quiero deciros adiós y haceros algunas consideraciones respecto a vuestra actitud el día de mañana.
Muero mártir, pero con honra: habiendo hecho por nuestra querida España cuanto se puede hacer y si no sucumbí en el recinto de “El Fuerte” fue por que Dios no quiso y por que no quisimos exponeros a las familias a un cataclismo.
Vivid con la frente muy alta, con el orgullo de saber que la conducta de vuestro padre fue honrada en todos los sentidos: moral, militar y económica. Que no hizo mal a nadie a sabiendas. Vosotros seguidme y mejorar a ser posible mi modo de ser. Adorar a vuestra madre, que es una santa y que de hoy en adelante será una mártir. Ayudarle mucho, obedecerla ciegamente y no la abandonéis el día de mañana que necesitará de vosotros. A Carmen, vuestra tía, agradecerle mucho cuanto ha hecho y portaros con ella muy bien, pues nunca agradeceréis bastante los favores, conducta y cariño que os tiene demostrados.
Espero morir con los auxilios de la religión que aquí son permitidos, pero de todos modos moriré confortado con mis rezos y plegarias. He sufrido mucho, pero quizá no son estos los momentos mas dolorosos aunque ya con la casi seguridad del fin se está mas tranquilo. Las dudas, la incertidumbre y el ver el fin de otros, han sido los momentos más dolorosos.
Todavía me falta el suplicio del juicio, pero por si a última hora me fallaran las fuerzas, me decido a hacerlo ahora.
Cuando llegue el triunfo de nuestro Ejército, y veáis la Bandera, arrodillaros y besarla; por esa perdió la viada vuestro padre: por ella debéis perderla vosotros si llegara el caso. La Patria se hace con el esfuerzo y sacrificio de todos y cada uno de sus súbditos; poned vuestro grano de arena en esa empresa, yo ya lo puse. No quiero venganza pero si justicia; pedir la justicia a los que puedan hacerla.
No sé si tendré valor para despedirme personalmente; pero si así no fuera recibid con ésta el cariño mas inmenso de un padre que os esperará allá arriba seguro de que sabréis honrar su memoria.
Un abrazo de vuestro padre

José Antonio dijo...

¡Cuántas tragedias! Y todas inmensas. Porque son tragedias existenciales. ¡Pobre Humanidad!

Me refiero ahora a esa tragedia de un hombre que creía haber vivido honradamente, en el marco de una institución de la sociedad nacional y en el marco de su familia; y que, tras ser testigo de la inmensa tragedia que se iba abatiendo sobre España, al ir corrompiéndose las almas e ir derrumbándose la nación, se sabe condenado a ser ejecutado y dejar en desamparo a sus seres más queridos.

Y me refiero también a los centenares de miles de tragedias semejantes que sabemos fueron ocurriendo por los diferentes rincones de España en aquella aciaga época. Y me refiero también a los incontables millones de tragedias semejantes que, por el ancho mundo y desde la semejante tragedia que se abatió sobre los míticos Caín y Abel, han venido abatiéndose sobre las desconcertadas criaturas humanas de Dios.

¿Entonces…, está justificado o no, el que todos sintamos la angustiosa necesidad de encontrar la posible solución definitiva? Esa solución, si es conforme a los designios de Dios, tiene que ser ideológica, filosófica, teológica. Pero auténticamente ideológica, auténticamente filosófica y auténticamente teológica.

¡La unión hace la fuerza! Nos han publicado el artículo en:

http://www.investigadoresyprofesionales.org/drupal/content/espa%C3%B1-y-el-espa%C3%B1ol-lenguaje-0

G. uillermo dijo...

Como parece que, de momento, no hay más granitos de arena en relación a Patria-Nación, podemos hablar del Español (lenguaje) y su “utilización” y “manipulación”, y lo voy a hacer con textos referidos los dos historiadores que hemos mencionado anteriormente.

El siguiente texto está sacado literalmente de la biografía de Claudio Sánchez Albornoz que publica la página web de su Fundación:
“Tras la guerra civil salió de España comenzando así su largo exilio (más de 40 años). En Burdeos fue profesor de la Universidad desde 1937 hasta junio de 1940, fecha en que los acontecimientos europeos le obligaron a abandonar Francia e iniciar su segundo destierro en Argentina. (Biografía-Fundación Sánchez Albornoz)”.
La palabra “tras” (preposición) según la RAE quiere decir: después de, a continuación de, con lo que nos están llevando a una inexactitud, inconsciente (error), o deliberada (manipulación), ya que como todo el mundo conoce y el mismo texto lo confirma, el historiador salió de España a comienzos de la guerra civil.
Siguiendo con el texto, dice “iniciar su segundo destierro”, aunque correcta la encuentro no “suficientemente” correcta, ya que puede inducir a pensar al lector que el destierro pudiera haberle sido impuesto como una pena o castigo, en realidad “se exilió” “se desterró” como el mismo texto reconoce “los acontecimientos europeos le obligaron”…… parece ser que los acontecimientos siempre le obligaban a él… a otros “republicanos” no.

El siguiente texto está sacado literalmente de un trabajo de Salvador Bernabéu Albert publicado en Revista de Indias:
“El inicio de la guerra civil la vivió don Américo en San Sebastián. Desde esta ciudad pasaría a Francia. De Francia viajó a Argentina, siguiendo los pasos de otros profesores, como Pedro Salinas, a quien el estallido del conflicto le sorprendió en Santander, donde dirigía los prestigiosos Cursos de Verano. En 1937 se refugió en Buenos Aires, en el Instituto de Filología, donde el miedo a represalias de las autoridades universitarias le «forzaron» a no firmar un documento de apoyo al gobierno legítimo, lo que suscitó reacciones adversas entre sus otrora compañeros que quedaron en la España republicana, sensibilizados por el «rápido» exilio y la indecisión de personajes públicos que antes habían dado muestras inquebrantables de apoyo a la República”.
Este texto confirma mi opinión anterior, ambos historiadores “se exiliaron rápidamente” y dejaron colgados a muchos.

El siguiente texto está sacado literalmente de una obra didáctica dirigida a estudiantes de bachillerato – Intelectuales españoles contemporáneos-Introducción para el estudio en 2º de bachillerato:
“Primero se ha de mencionar la figura de dos intelectuales que han sufrido el más detestable de los castigos por su pensamiento, el destierro. En concreto nos referimos a Américo Castro y a Claudio Sánchez Albornoz, que aun estando fuera de España, no cejaron en su estudio de la entidad Española”.

Destierro: 1. m. Acción y efecto de desterrar o desterrarse, 2. m. Pena que consiste en expulsar a alguien de un lugar o de un territorio determinado, para que temporal o perpetuamente resida fuera de él.

El texto anterior no tiene desperdicio y ¡va dirigido a estudiantes!, habiendo quedado claro que “se exiliaron” “se expatriaron” “se desterraron”, no obstante, aquí ya no se andan con rodeos y sin más explicaciones escriben: “sufrieron el más detestable de los castigos por su pensamiento, el destierro”.

Saludos y buen año 2012 para todos los Poetas.

José Antonio dijo...

¡Animosos saludos para todos los poetas y demás lectores de Cajón de Sastre, en particular para G.uillermo, que es quien ha enviado el primer saludo, y en general para todos los demás!

Como para celebrar lo de “año nuevo vida nueva”, G.uillermo se presenta ahora con su montañita de granitos, pero de los de oro. Su comentario es antológico; presenta hechos y circunstancias que debieran ser conocidos por estudiantes y estudiosos con pretensiones de relevancia, pero que debieran serles conocidos junto con las precisiones históricas y académicas que acompaña él (G.).

Por mi parte y por si en algo puedo contribuir a dar voluntariosa escolta a esas meritorias enseñanzas, diré:

- Cuando en mi comentario anterior me refería a tragedias, quería pensar en todas las tragedias aleccionadoras habidas (conocidas o desconocidas), no sólo en las homicidas. En el marco de la revolución-guerra civil que se les impuso a los españoles, desde los propósitos imperialistas globalizadores que ya iban desbocados hacia la II G. M.; tragedias inmensas, lo fueron las de quienes murieron; tragedias inmensas, lo fueron las de quienes fueron verdugos; tragedias inmensas, lo fueron las de quienes quedaron desvalidos, en la indigencia –los huérfanos o los errantes por el mundo en donde querían seguir utilizándolos como marionetas contra España; tragedias inmensas, lo fueron y lo siguen siendo las de quienes, ignorantes de la verdad, son utilizados como marionetas corruptoras contra el pueblo español.

Si vale un ejemplo personal mío, digo que, entre los nueve y los once años (ingreso y primer curso de Bachillerato), tuve un profesor particular que me puso mi padre para ver de recuperar el retraso escolar que llevaba yo, en parte debido a nuestros frecuentes cambios de localidad de residencia. Aquel profesor era un exiliado interior, que se ganaba limpiamente el pan dando clases. Durante la guerra, residió en zona roja y, en la paz, aunque no pesaban sobre él denuncias de sus vecinos o conocidos, optó por cambiar de aires y con su esposa se instaló en la localidad en la que residíamos nosotros. Mi padre se informó de que era una persona normal, y no dudó en hacerle a él un favor de tipo monetario y a mí de tipo desembrutecedor. Recuerdo haberle oído algunas precisiones históricas y culturales a tono con las que hoy nos deja G.uillermo, y que alertaban a las mentes juveniles de la omnipresencia de la antiespañola propaganda histórica.

Siento no poder ocuparme ahora en una mayor extensión; aunque estoy seguro de que cada uno hará las ampliaciones a su gusto y provecho.

Próspero Año Nuevo.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

LEGIONARIOS A LUCHAR
LEGIONARIOS A MORIR

2 de Enero de 2012.

ORDEN CORRESPONDIENTE AL DÍA DE LA FECHA

"EL CAMINO DE LOS CABALLEROS"

HABRÁS DE RENDIR CULTO AL HONOR, culto que te obligará a que tu conducta en todos los órdenes, tanto militar como civiles, sea pura e inmaculada, depurada en todos sus conceptos, siempre inclinada al bien, evitando en todo momento los pasos en falso, las compañías perniciosas.
Millán Astray

CABALLERO LEGIONARIO

No importan los reveses. No te desanimes que el tesón siempre recibe su premio.

EFEMÉRIDES

2 de Enero de 1954.
Muere en Madrid el Coronel Fundador de La Legión D. José Millán Astray, ostentando el cargo de Director General del Benemérito Cuerpo de Caballeros Mutilados de Guerra por la Patria.
En su Tumba, en la Necrópolis de Nuestra Señora de la Almudena (Madrid) se lee tan sólo, y por expreso deseo del mismo: "Caridad y Perdón. Millán Astray. Legionario".

José Antonio dijo...

Bueno…; Gonzalo se ha apuntado también a lo de los granitos de oro (parece más acertado decir, pepitas de oro), puesto que se nos presenta él con más que un representativo montón de los que ha recogido de entre el legado patrio que nos dejó el Legionario Millán Astray.

En esta vida, cada quien es y hace lo que puede, no lo que quiere; todo depende de su educación personal, compuesta por la educación que se recibe de otros y por la educación que uno se procura para sí mismo. Para decirles a unos hombres disciplinados y conscientes de su compromiso con España y con la sociedad española, pero hombres de carne y hueso y con lógicos afanes y proyectos de futuro; para decirles, cuando nunca antes se había dicho esa consigna permanente, “LEGIONARIOS A LUCHAR, LEGIONARIOS A MORIR”, hace falta haber alcanzado una educación plena y una categoría humana y patriótica ejemplar, tal y como se daba en la persona de Millán Astray.

Pero, para que esa consigna fuera obedecida en cualesquiera que fueran los peligros mortales que acechan cuando “más duro fuera el fuego y el enemigo más fiero”, era necesario que tales hombres, los legionarios, hubiesen alcanzado también “una educación plena y una categoría humana y patriótica ejemplar”.

Y esa dicha consigna rige vigente y respetada, como en el primero de sus días, aun a pesar de los miles de muertos, heridos y mutilados que orlan la historia de la Legión, y siempre en defensa de las esencias de la Patria, España.

¡Qué cosas hace la educación…, cuando uno se educa en el respeto y la confianza en Dios y en el respeto y el amor a la Patria, España!