ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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18/11/11

HÉROE OLVIDADO











El día 13 de éste mes, el Coronel Ruíz de Eguilaz, publicó un artículo en el Blogger refiriéndose al libro “La Batalla de Cartagena de Indias”, escrito por el Coronel de Caballería Membrillo.



            Don  Blas  de  Lezo y  Olavarrieta
                         ¡El mejor estratega de nuestra Armada!

Nació en Pasajes, en el año de 1.687 y murió en Cartagena de Indias el 7 de septiembre de 1.741.

Almirante Blas de Lezo y Olavarrieta


Se educó en un colegio de Francia y salió de él en 1.701, para embarcar en la escuadra francesa, como guardiamarina. Luis XIV había ordenado que hubiese el mayor intercambio posible, de oficiales, entre los ejércitos y las escuadras de España y Francia, así como que también fueran comunes las recompensas.De este modo vemos al joven Lezo, a la temprana edad de 17 años, embarcado de guardiamarina en el año 1,704, en la escuadra del Conde Toulouse, gran almirante de Francia, con ocasión en que cruzaba frente a Vélez – Málaga y reñía un combate contra otra anglo – holandesa. La escuadra francesa había salido de Tolón y en Málaga se habían unido algunas galeras españolas mandadas por el Conde de Fuencalada, única fuerza disponible.
Distinguióse en la acción Lezo, por su intrepidez y serenidad; la tuvo en tal grado que habiéndole llevado la pierna izquierda una bala de cañón, siguió con gran estoicismo en su puesto de combate, mereciendo el elogio del gran Almirante francés. Por su comportamiento, fue ascendido a Alférez de Navío.
                                                   
                                                                                                          
                                                                                                  “La captura del Stanhope”
Siguió su servicio a bordo de diferentes buques. Ascendido a Teniente de Navío fue destinado a Tolón y allí combatió en el ataque que a dicha plaza y puerto dio el Duque de Saboya, en 1.707. Lezo se batió con su acostumbrado denuedo en la defensa del castillo de Santa Catalina perdiendo en esta ocasión el ojo izquierdo.
A los seis años de servicio (se refiere a que entró como guardiamarina embarcado en el año 4, aunque desde el 1 fuera guardiamarina en estado de estudiante, no embarcándose hasta el referido año, de ahí el referirse sólo a seis años), y 23 años de edad, fue ascendido a Capitán de Fragata y mandando una (cuyo nombre desconocemos), en la escuadra de Andrés del Pez, llegó a hacer once presas, la menor de 20 cañones, y una de ellas la del Navío Stanhope, recibiendo nuevas heridas en este combate.

Ascendido a Capitán de Navío en 1.712, y al año siguiente tomó parte en las operaciones del segundo ataque a Barcelona, cercada por tierra por el Duque de Berwick, teniendo varios encuentros con el enemigo, en uno de los cuales recibió otra herida que le dejó inútil del brazo derecho.
En 1.716, mandando el Navío Lanfranco, se incorporó éste a la escuadra del General Chacón, destinada a recoger la plata y auxiliar a los Galeones perdidos en el canal de Bahama. Poco después, se agregó a dicho Navío una escuadra distinta a los mares del Sur, a cargo de los Generales Bartolomé de Urdinzu y Juan Nicolás Martínez. Con el Lanfranco iban el Conquistador, Triunfante y la Peregrina.
Tenían como objetivo la limpieza de corsarios, piratas y de buques extranjeros que, haciendo un comercio ilícito, perjudicaba grandemente a la hacienda española.
Después de siete años en este servicio, recayó, al fin en Lezo el  mando de esas fuerzas navales del mar del Sur, el 16 de febrero de 1.723, capturando seis Navíos de guerra, por un valor, sólo de carga, de 3.000.000 de pesos; tres de ellos se agregaron a la Armada Real. Durante este periodo realiza numerosas salidas en las que sostiene combates, limpiando las aguas del Chile y Perú, de corsarios enemigos. Permaneció en los mares del Sur hasta el año 1.730, en que fue llamado a España por orden del Rey.
La corte estaba en Sevilla y allí se dirigió Lezo para informarle de todas las vicisitudes de su último mando. Obtuvo la aprobación real y, como recompensa a sus valiosos servicios, fue promovido a Jefe de Escuadra.
Habiendo surgido ciertas diferencias con la república de Génova, España estaba resentida por la conducta observada por aquél estado y no de acuerdo con sus procedimientos, el General Lezo, por orden superior, se personó en aquel puerto con seis Navíos y exigió como satisfacción, que se hiciesen honores extraordinarios a la Bandera real de España y que se restituyese inmediatamente la plata que  se retenía. Mostrando el reloj a los comisarios de la ciudad, que buscaban el modo de eludir la cuestión, fijó un plazo. Transcurrido el cual la escuadra rompería el fuego contra la ciudad.
Ante esta decidida actitud se hizo el saludo pedido y se transportaron a bordo los dos millones de pesos fuertes, pertenecientes a España, que tenía guardados el Banco de San Jorge. De tal cantidad se envió, por orden del Rey, medio millón para el infante don Carlos y el resto fue remitido a Alicante, para sufragar los gastos de la expedición que se alistaba para la conquista de Orán. Una vez ocupada Orán y convenientemente guarnecida, Lezo regresó a Alicante escoltando 120 embarcaciones de transporte.
El Rey manifestó su aprecio y como recompensa  los distinguidos servicios prestados le promovió a Teniente General el día 6 de junio de 1.734.
Desempeñó la comandancia general del departamento de Cádiz; al año siguiente (1.735) fue llamado a la corte y, en ella permaneció muy poco tiempo pues él mismo decía “que tan maltrecho cuerpo no era una buena figura para permanecer entre tanto lujo y que su lugar era la cubierta de un buque de guerra; pidió el consiguiente permiso al Rey y éste se lo concedió” ya de regreso en el Puerto de Santa María, el 23 de julio de 1.736, fue nombrado comandante general de una flota de ocho galeones y dos registros, que escoltados por los Navíos Conquistador y Fuerte habían de despacharse para Tierra Firme.

Estandarte del Teniente General de la Armada don Blas de Lezo, 1.738.

Salió con su flota el 3 de febrero de 1.737, llegando a Cartagena de Indias el 11 de marzo, quedando de Comandante General de aquel apostadero, tan importante para la defensa del mar de las Antillas.

En noviembre de 1,739, ya declarada la guerra con el Reino Unido.  La empresa en que pusieron mayor empeño los británicos fue en la de Cartagena de Indias; en febrero de 1.740 tuvo el general noticias, por diferentes conductos, de las formidables fuerzas que preparaban los británicos para atacar a Cartagena; estas noticias y las de varias presas que hicieron de algunos buques españoles ricamente cargados, le forzaron a tomar precauciones extraordinarias.


El Gobernador de la plaza había muerto el 23 de febrero. Por lo que el General Lezo tomó todas las disposiciones conducentes a la defensa.
Se personó en Cartagena el Virrey del Nuevo Reino de Granada, Sebastián de Eslava, General muy acreditado por su valor y por su inteligencia.
Entre él y Lezo tomaron las medidas, de mar y tierra, conducentes a la defensa, si bien Eslava se encontraba reacio a ello, como acreditan las quejas  que Lezo expuso posteriormente para que, por el marqués de Villadarias fuesen elevadas al Rey. Acusa a Eslava entre otras cosas de poca previsión en el acopio de víveres, así como de que despreciaba los avisos del ataque, que se proyectaba, que a Lezo daban sus espías y que después de la experiencia demostró tan oportunos. No obstante las diferencias de apreciaciones que pudiesen haber, obedientes ambos a las órdenes que tenían, de colaborar, en todo momento, una vez empezó el ataque, mantuvieron una buena coordinación de esfuerzos. Lezo puso su alma en la empresa e imbuyó el mayor entusiasmo a su gente, que fue la que llevó casi todo el peso en el combate. Cartagena de Indias la Gloria para la Eternidad.



Monumento a don Blas de Lezo en Cartagena de Indias (Colombia). Aunque después se recordaría la memoria de Lezo, este fue enterrado en una fosa común, por lo que su cuerpo no pudo ser enterrado en las condiciones que merecía.





Algunos años después se concedió a la familia de Lezo el Marquesado de la Real Defensa, quedando perpetuada de este modo, sus hazañas en Cartagena de Indias.

                                                                                                           
  
 Javier de la Uz

6 comentarios:

G. uillermo dijo...

¡Enhorabuena!
La exquisita pluma de Javier de la Uz coincide en esta entrada con el más grande héroe español de todos los tiempos.

José Antonio dijo...

Javier: ¡Perfecto, me has sacado de mis casillas! No, no te alarmes, no es una expresión de censura; es que te he querido decir, así, de manera rompiente, que me ha producido una gran satisfacción esta nueva entrada histórico-marinera tuya. Pero también que ha trastocado mis planes para haber continuado un tema que tengo pendiente con nuestro buen nuevo contertulio Vicent; mañana lo haré, le pido que me disculpe.

Yo, de tierra adentro más de la mitad de mi vida, de temas militares marinos no sé más que lo justito que todo español orgulloso de serlo ha de conocer de tan grandiosa aportación a la Historia de España. Y ahora, gracias a tus trabajos, me estoy dando cuenta de lo poco que sé al respecto, y me veo obligado a procurar corregir mi ignorancia. Así que he dedicado algo más de una hora a indagar en internet y voy a contar mis conclusiones:

- Yo, siempre había creído que los ingleses nos habían ganado por goleada en cuestiones bélicas navales a lo largo de la historia. Ahora, he sacado la impresión de que ha sido al revés.

- Un almirante inglés, Edward Vernon, reúne en 1740 la mayor fuerza naval de la historia, hasta la de la II G. M., para el desembarco en Normandía, y se va a conquistar Cartagena de Indias, cuya defensa comandaba nuestro Blas de Lezo. Tras los primeros días de bombardeo, Vernon manda un correo a Inglaterra diciendo que ya está conquistada aquella plaza; y en Inglaterra tiran la casa por la ventana para celebrarlo.

- Cuando los atacantes ingleses desembarcan, las fuerzas de Blas de Lezo, menos de 3.600 hombres y seis barcos, derrotan y rechazan a los ingleses. Vernon ha visto su escuadra destrozada para varias décadas, ha perdido más de 11.000 combatientes, incluida la flor y nata de la oficialidad metropolitana, y todo el material que había desembarcado. Posiblemente, la mayor derrota de Inglaterra en toda su historia.

- Vernon fue expulsado de la Marina, pero no obstante cuando falleció (1757) fue enterrado en la Abadía de Westminster y le pusieron este epitafio:

“He subdued Chagres, and at Carthagena conquered as far naval force could carry victory”.

Pido el favor a los poetas de que me hagan la traducción, porque la mía resulta como de muy cara dura inglesa. Como la de los franceses, apuntándose la victoria de Bailén.

Un cordial saludo para todos,

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M

G. uillermo dijo...

Con motivo del segundo centenario de la victoria de la escuadra británica sobre la escuadra franco-española en la batalla de Trafalgar, los "guiris" organizaron un evento por todo lo alto en Portsmouth, invitaron a buques de numerosas Marinas del mundo, en concreto de la Armada Española acudieron dos buques, el "Principe de Asturias" y la "Blas de Lezo".
Elegante bofetada,¡si señor.

Lucas dijo...

La historia no tanto se niega a revelar como venció Blas de Lezo a la Corporación Británica, sino que, aún se niega a confesar verdaderamente que fue lo que venció o retardó Blas de Lezo en la historia. Pero, hoy nos podemos dar cuenta del poder supranacional de los masones y su plan de monopolización mundial; ellos, en todos estos siglos se han encargado de la dirección de la gran fábrica de mentiras ideológicas; con el fin de producir armas, guerras, guerrillas, préstamos, pobreza, mercado negro, expropiaciones, saqueos, etc... Solo para que en todo el mundo domine la razón de la Corporación Británica.
Ellos, en Cartagena de Indias, con la segunda flota naval más grande conocida hasta ahora en la historia, pretendieron instaurar el inicio de su soberanía y lengua mundial, y a la vez, vengarse del terror de sus piratas y saqueadores; pero resultó que si no se “viengan” a Jamaica, Blas de Leso los mata a todos.
La dirección masónica mundial preparó ese escenario de desamparo y traición en Cartagena de Indias, para adueñarse de América e humillar a Blas de Leso, pero salieron trasquilados. Décadas después, cuando vencieron a Napoleón Bonaparte, en Trafalgar y Waterloo, profundizaron el cuento de las falsas independencias americanas, para que creyéramos que en América, somos libres, y no los volviese a espantar otro Blas de Leso.
http://www.lucasblancoacosta.com/medio-hombre.php

Javier de la Uz dijo...

Juan Pérez-Foncea: "Si Blas de Lezo hubiese sido norteamericano habría quince películas sobre él"

Un hombre con una vida épica como pocas que nada tendría que envidiar a la de los protagonistas de las más trepidantes superproducciones de Hollywood.

"Si no fuese por este almirante español del s.XVIII todo Sudamérica sería como Gibraltar, inglés"

Pocos hombres en la Historia de España han hecho tanto por su patria y, sin embargo, han caído en tan triste e incomprensible olvido, como el Almirante Blas de Lezo.
La clarividencia y el arrojo de Blas de Lezo, manco, tuerto y cojo, con sólo seis navíos a su disposición, conseguiría salvar a su país del mayor desembarco conocido hasta entonces, sólo superado por el de Normandía, doscientos años después.

"La armada que envió Inglaterra a Cartagena de Indias, que era la llave para hacerse con toda Sudamérica, era casi el doble de la llamada 'Armada invencible'. Eran casi 30.000 ingleses contra 2.500 españoles. Teníamos sólo seis barcos. Blas de Lezo consiguió una victoria impresionante"

"No sabemos donde está enterrado, el entierro lo tuvo que pagar el obispo de la ciudad de Cartagena de Indias porque la familia estaba en la mendicidad. Le debían dinero atrasado de la batalla."

"Es asombroso que en los manuales de la historia de España no se hable de Blas de Lezo o se le dedica un párrafo"

"Es triste que tengamos a gente muy grande y caigan en el olvido"

'El hombre del Caribe', de Juan Pérez-Foncea es un intento por contribuir a rescatar la memoria de un hombre admirable, injustamente olvidado por la historia y maltratado por los suyos...

http://www.periodistadigital.com/ocio-y-cultura/libros/2012/11/21/juan-perez-foncea-blas-de-lezo-norteamericano-almirante-espanol-cartagena-indias-olvido-heroe-caribe.shtml

Javier de la Uz dijo...

El almirante Blas de Lezo es en buena medida responsable de que más de cuatrocientos millones de americanos hablen español… y de que continúen siendo católicos en su gran mayoría, gracias a la pericia de un marino de Pasajes (Guipúzcoa) que sólo ahora empieza a ver reconocida la deuda que contrajimos con él entonces y nunca pagamos.

Porque ¿qué hubiera pasado si el almirante vasco hubiera perdido la batalla de Cartagena de Indias en 1741 frente a la gigantesca tropa de desembarco preparada por el almirante Edward Vernon para apoderarse de los virreinatos? ¿Habrían respetado los ingleses de la época, virulentamente anticatólicos, la profunda idiosincrasia cristiana de la América española y la huella dejada por la Iglesia desde 1492?

Carmelo López-Arias / El Semanal Digital