ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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4/10/11

"LIBRE"











                             LA CANCION "LIBRE" DE NINO BRAVO

La canción habla del primer alemán que murió intentando atravesar el muro de Berlín.
Peter Fechter, un obrero de la construcción de 18 años, intentó huir junto con un amigo y compañero de trabajo, Helmut Kulbeik. Tenían pensado esconderse en el taller de un carpintero, cerca del muro, y, tras observar a los guardias de la "frontera" alejándose, saltar por una ventana hacia el llamado "corredor de la muerte", atravesarlo corriendo y saltar por el muro cerca del Checkpoint Charlie, a Berlín Oeste.

Trabajador Peter Fechter

Hasta llegar al muro las cosas salieron bien, pero cuando se encontraban arriba, a punto ya de pasar al otro lado, los soldados les dieron el alto, y a continuación dispararon. Helmut tuvo suerte, Peter resultó alcanzado por varios disparos en la pelvis, cayó hacia atrás, y quedó tendido en el suelo en la "tierra de nadie", durante cincuenta angustiosos minutos, moribundo, desangrándose, a la vista de todos, y sin que nadie hiciera nada..
Gritó pidiendo auxilio, pero los soldados soviéticos que le habían disparado no se acercaron, y lo único que pudieron hacer los soldados americanos fue tirarle un botiquín, que no le sirvió de ayuda, ya que sus graves heridas internas le impedían moverse, y poco a poco fue perdiendo la consciencia. Durante casi una hora, los ciudadanos de ambos lados de Berlín contemplaron impotentes su agonía, gritando a los soldados de ambos lados para que le ayudasen.





Pero ambos bandos tenían miedo de que los del otro lado les disparasen, como había pasado en otras ocasiones anteriores; aunque ninguna en una circunstancia tan perentoria como esta y a las dos del mediodía, con tantos testigos presentes, incluyendo periodistas en el lado occidental.
Los soldados del lado oriental, zona a la que pertenecía en realidad la "tierra de nadie", tampoco le ayudaron, y no se acercaron hasta pasados 50 minutos, seguramente para que sirviera de ejemplo para cualquier otro que pensase huir.






 (Aún así, entre 1961 y 1989 murieron más de 260 personas, sólo intentando cruzar el Muro; además de los que murieron al querer cruzar la frontera entre las dos Alemanias, y ya no hablemos de los que estuvieron en la cárcel por intentarlo, o por ayudar a otros).
Cuando por fin se acercaron los soldados de la RDA y se lo llevaron, los ciudadanos de ambos lados gritaron repetidamente "¡asesinos, asesinos!". En el lado occidental, se sucedieron las protestas y las manifestaciones los días siguientes, y los habitantes del Berlín Oeste comprendieron claramente lo difícil que sería para sus familiares y amigos del Berlín Este el intentar escapar. Asimismo, también se dieron cuenta, decepcionados, de que los soldados americanos, en pleno auge de la Guerra Fría, no harían nada para ayudarles en circunstancias similares. Fue un duro golpe para la esperanza de los berlineses.

TIENE CASI VEINTE AÑOS y ya está
cansado de soñar;
pero TRAS LA FRONTERA está su hogar,
su mundo y SU CIUDAD.
Piensa que la ALAMBRADA sólo
es un trozo de metal
algo que nunca puede detener
sus ansias de volar.
Libre,
como el sol cuando amanece yo soy libre,
como el mar.
Libre,
como el ave que escapó de su PRISIÓN
y puede al fin volar.
Libre,
como el viento que recoge MI LAMENTO Y MI PESAR,
camino sin cesar,
detrás de la verdad,
y SABRÉ LO QUE ES AL FIN LA LIBERTAD.
Con su amor por bandera se marchó
cantando una canción;
marchaba tan feliz que NO ESCUCHÓ
LA VOZ QUE LE LLAMÓ.
Y TENDIDO EN EL SUELO SE QUEDÓ,
SONRIENDO Y SIN HABLAR;
SOBRE SU PECHO, FLORES CARMÉSÍ
BROTABAN SIN CESAR.

La canción, escrita diez años después de los hechos, recoge una historia y unas fotos que dieron la vuelta al mundo, y que todavía hoy son símbolo de la crueldad humana. En el lugar donde murió Peter Fechter, se levantó en 1990 un monumento. Ya en 1997, dos antiguos soldados de la RDA fueron juzgados, y admitieron haber disparado contra Peter Fechter. Se les declaró culpables, y fueron condenados a un año de cárcel. En el juicio el forense declaró que toda ayuda hubiera sido inútil, ya que la gravedad de las heridas le hubiera causado la muerte en cualquier caso. Pero es algo que nunca sabremos, ¿verdad?
La canción es símbolo de todo el pueblo alemán que soñó con huir, ya que si Peter fue la primera víctima del muro, el último, Chris Gueffroy, en 1989, tenía, precisamente, veinte años...

Francisco Javier de la Uz Jiménez

3 comentarios:

José Antonio dijo...

Javier, mi querido compañero amigo, y esforzado poeta:

Hace un par de veladas nocturnas, en nuestro ensoñador paraíso poético y tras la lectura de una de las tan emotivas intervenciones de gran jefe Santi Zerolo, quise poner de manifiesto mi agradecido sentir hacia él. Y, tras dejar volar, libre, mi ilusionada imaginación, acabe diciendo que quería dormir para poder soñar (porque es tan bonito soñar…).

Pero, ahora ¡Oh, maravilla! Gracias a tu inspiradísima entrega, que titulas “Libre”, le has proporcionado (una vez más) un balsámico placer a mi alma, ilusionada e inabatible en medio del dolor y la miseria que los demonios tozudos no cesan de sembrar entre las indefensas almas ingenuas o pervertidas, por todos los restos del mundo que nosotros, los Poetas Muertos, estamos empeñados en rescatar y reconstruir.

Ese dicho balsámico placer, ha sido el ¡de poder soñar despierto! Hoy, me será difícil convencerme de que he de dormir, a la hora habitual. Porque, con toda seguridad, querré seguir soñando despierto con tu encantadora poesía que canta aquel ya lejano frustrado intento de un muchacho, por poder vivir en libertad.

Pero, ¡milagros de la poesía! En mis sueños nocturnos que siguieron a mi referida velada con la poesía de Santi, soñé como en un sueño real; y, casualmente, en mi sueño aparecía un pajarillo que, creyéndose libre, quería volar y volar muy alto. Pero, aquí viene el milagro; a la mañana siguiente, me sorprendió ver la pantalla del ordenador encendida; y, al posar la vista en ella, leí:

Pajarillo inocente, Cajón de Sastre,
alma esforzada y valiente, que te creías libre y soñaste;
que soñaste, con la verdad en libertad, hacerle a España tu canto;
que soñaste, aún más, con volar y volar, volar muy alto,
para, desde sobre el celeste manto, mandarle a España tu patriótico canto.

¡A ver quién dice ahora que no hay musas inspiradoras capaces de hacer poéticos milagros!

¡Muchas gracias y a tus gratas órdenes!

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M

Javier de la Uz dijo...

Mi Coronel, por su empleo y antigüedad, supone para mí un honor y un privilegio la consideración de querido compañero y amigo.
Gracias por ello y por sus comentarios y poesías, que sí supone un placer leerlas. Mientras que yo, a su lado, sólo me queda esperar a que vengan esas “musas inspiradoras” capaces de hacer poéticos milagros.
Un fuerte abrazo y a sus órdenes.

José Antonio dijo...

Javier, entre otras muchas que resaltan en ti, tienes una gran virtud: la modestia.

El hecho de que esa virtud sea propia de todos los compañeros poetas que, a la llamada de Gran Jefe Chevi, acudisteis como un solo hombre a guarnecer y defender la plaza fuerte mundialmente conocida como Cajón de Sastre; ese hecho no impide que honrosamente resalte esa virtud en cada uno de vosotros.

En la vida, nadie nace sabiendo; se podrán tener predisposiciones especiales para una u otra dedicación, pero todo hay que aprenderlo por sus propios pasos. Cuando yo tenía vuestra edad de ahora, también preponderaba en mí la modestia (aunque sea inmodesto por mi parte el decirlo), y también admiraba lo que me gustaba en otros, y tenía dudas sobre mi propia capacidad para andar su camino. Y me pasaba los ratos libres estudiándolos, con la esperanza de aprender sus técnicas y sus maneras.

Atento a lo que te voy decir en voz muy baja; además activa el secráfono, y activa todos los inhibidores de frecuencias electromagnéticas y acústicas. Es que lo que te voy a decir en voz muy baja es muy secreto: CUANDO YO TENÍA VUESTRA EDAD, ME CREÍA QUE LOS BOLÍGRAFOS LOS HABÍAN INVENTADO PARA HACER LA QUINIELA. Hasta que alguien no me sacó de ese error, no empecé a escribir ideas. Y luego vino lo de darme cuenta de que Dios nos inspira para que seamos sociables y aportemos nuestro granito de arena a la obra común.

Y, por lo que demuestras, tú ya sabes muy aventajadamente de ideas y de escribirlas. Prueba de ello es que yo me leo muy gustosamente todas tus entradas; si no siguiera aprendiendo yo, no podría seguir escribiendo.

Algún día te tocará a ti el contarles un mensaje parecido a tus modernos; no tengas prisa.

Ahora, me voy a soñar (no sé si hoy me toca soñar despierto o dormido).
Y ya hablaremos de las musas…