ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
INICIO

22/10/11

LA ARMADA EN LA GUERRA CIVIL II (Fuerzas Navales)











LAS FUERZAS NAVALES PROTAGONISTAS:
Al principio de la Guerra Civil, el reparto de la flota era el siguiente:
  • En el bando Nacional:
o      El Acorazado España, (ex Alfonso XIII).
o    Los Cruceros pesados Canarias y Baleares, en muy avanzada fase de construcción en Ferrol.
o      El Destructor Velasco,
o     Cinco Torpederos
o     Varios Cañoneros y Guardacostas.
o     Algunos aviones de la Aeronáutica Naval, en las Bases auxiliares de Melilla y Vigo.
o    Los nacionales no contaron al inicio de la Guerra con ningún Submarino y solamente al principio de 1.937, gracias a la compra de dos italianos, bautizados en España como General Mola y General Sanjurjo, pudieron contrarrestar su notoria desigualdad operativa respecto al otro bando.



                                                  “Acorazado España”

                                                                        
                     “Submarino General Sanjurjo”, en plena navegación
  
                          

  • En el lado Republicano:
    • El Acorazado Jaime I,
    • Los Cruceros ligeros Libertad (ex Príncipe Alfonso), Miguel de Cervantes y Méndez Núñez,
    • Catorce Destructores en servicio, entregados a la Armada entre 1927 y 1936: Sánchez Barcáiztegui. José Luis Díez. Almirante Ferrándiz. Lepanto. Churruca. Alcalá Galiano. Almirante Valdés. Almirante Antequera. Almirante Miranda. Gravina Escaño. Ciscar. Jorge Juan y Ulloa.
    • Siete Torpederos,
    • Doce Submarinos: Acoplados en dos flotillas, la de Cartagena en los tipos “C” y la de Baleares (Mahón) en los “B” (aunque en Cartagena se encontrase también al producirse el alzamiento los B-5 y B-6).
    • La casi totalidad de la Aeronáutica Naval, en sus Bases principales de San Javier y Barcelona, así como la auxiliar de Mahón.
                                                                  
                                                              “Crucero Libertad”

                               
  



      
El submarino republicano “C-3”


      







Para una guerra en el mar que en origen se prestaba confusa y problemática, y donde cada bando trató de contar con los mayores efectivos, las llamadas unidades auxiliares prestarían también un valioso concurso. Guardacostas, patrulleros, rastreadores, guardapescas, remolcadores, buques hidrográficos, transportes y hasta “bous” fueron utilizados con eficacia, pero sobre todo estos últimos con verdadero entusiasmo en los dos bandos. (Eran barcos poderosos especialmente bien dotados para la pesca; barcos de hierro, grandes, rápidos, capaces de afrontar los mares arbolados del Cantábrico o del Gran Sol y los hielos de Terranova. Ante la penuria de buques que sufrieron las dos marinas enfrentadas en nuestra Guerra Civil muchos de estos barcos fueron artillados y empleados como unidades auxiliares. Su peripecia es bien desconocida, en consecuencia con el escaso relieve que la bibliografía de la Guerra Civil ha dado a la guerra en el mar.

Los “Bous” del Cantábrico desarrollaron una labor muy eficaz.


La requisa de buques mercantes en los puertos nacionales o republicanos y su adscripción y servicio en ambas Marinas aliviaron problemas logísticos y de cobertura y en no pocos casos, los de mayor desplazamiento y envergadura fueron utilizados como cruceros auxiliares. Los republicanos, los transformaron como transporte de guerra, e incluso como buques de prisión, como los tristemente famosos Sil, Uruguay y España nº 3 (donde se produjo una de las más espeluznantes, sangrientas y desgarradoras escenas que pueden surgir de una revolución con la matanza masiva de sus mandos).          
---------------------------------------------------------------------------------------------------------
Salieron el Sil y el España nº 3 en la noche, como dos grandes féretros oscuros sobre los hombros de las olas ... A las 3,30 de la madrugada se ordenó a los presos del Sil Que subiesen de dos en dos para baldear la cubierta. Para ellos era salir del infierno de las bodegas, res­pirar el fresco aire de la marina, ver las estrellas. Subían contentos, pero al salir por las escotillas les asestaban un bárbaro golpe en la nuca con una barra de hierro, des­pués los ataban por parejas y los arrojaban al agua ...
Cuando ya llevaban 52 sacrifica­dos, los de abajo se dieron cuenta de lo que ocurría en cubierta y se negaron a subir .. : Entonces los ver­dugos cierran herméticamente la boca de la escotilla para que se as­fixien los presos, que son 338, haci­nados en un estrecho espacio. Pero ahora son ellos los que amenazan. Son los dueños de los fondos y de las calas del buque aislado en alta mar; aquel mundo subterráneo se subleva contra el de la cubierta y amontona las colchonetas próximas a la escotilla y las prenden fuego. “Moriremos todos juntos", habían dicho a los de arriba; pero la muerte será obra suya y los verdugos perecerán también. Allí, en la bodega, hay un gran depósito de gasolina, y cuando el humo comienza a filtrarse por los resquicios de la esco­tilla, los marineros, atemorizados, la abren y dejan que el capitán tome rumbo para regresar a Cartagena.
En el España nº 3... los asesinados son 159 jefes y oficiales.
ARRARÁS: Historia de la Cruzada española”
-------------------------------------------------------------------------------------------------------

     

                                                  “Buque Frutero Sil”





El Carguero “España nº 3”.

Ambos tienen su triste historia como buques Prisión.









Todavía hoy no hay cifras exactas (aunque sí muy aproximadas), de los que lucharon en cada zona y de los almirantes, jefes y oficiales que permanecieron fieles al Gobierno de Madrid (jugaban muchas circunstancias); pero sí está fuera de toda controversia que la Armada sufrió el mayor porcentaje de bajas superior al de cualquier otro Cuerpo durante la contienda a causa de los numerosos asesinatos. De los 590 Almirantes. Jefes y Oficiales de la Marina. Fueron ejecutados unos 240, por ello se diría en la zona roja que "la flota la mandan los cabos".
Como Bases secundarias, la de Mahón quedó en manos de la República y en ella se produjo una matanza indiscriminada e injustificada de jefes y oficiales (castillo de la Mola).
                                                                                                      “Arsenal de Cartagena”
La República se fortaleció muy por encima de los sublevados al disponer de la Base Naval de Cartagena y con casi el total de los barcos de la Flota, entre ellos, todos los destructores y submarinos y tres modernos cruceros, pero no supieron sacarle el adecuado partido por falta de mandos idóneos. Cuarenta y un buques de guerra moder­nos y útiles que desplazaban 66.460 to­neladas, continuaban al servicio de la República y solamente diversas unida­des con un total de 37.000 toneladas de desplazamiento, muchos de ellos inca­paces de hacerse a la mar, cayeron en manos de los nacionales. La República también retuvo dos tercios de los bu­ques auxiliares y de servicio, pero a pe­sar de todo el poder marítimo inicial de las fuerzas del Frente Popular, pronto pasaría a manos de sus opositores por la mayor comprensión y capacidad opera­tiva de la Marina nacional (aun con me­dios muy exiguos), y por la falta de vo­luntad más tarde de las fuerzas navales republicanas de arriesgar sus medios por el dominio del mar. Muchos y di­versos condicionantes habría de influir en tales motivaciones.


 Los nacionales, con muy escasas unidades navales, aumentadas en el transcurso del tiempo, obtuvieron mejores ventajas porque sus mandos captaron con total clarividencia las líneas de acción estratégica a seguir y lograron de sus barcos el máximo rendimiento.


La aviación naval (Aeronáutica naval) formaba también parte de los efectivos de la Armada (su independencia de la aviación de tierra era total) y contaba con un escaso número de aviones, pertenecientes a modelos anticuados aunque de empleo en las principales Marinas europeas. Sus Bases principales se emplazaban en San Javier y Barcelona y las auxiliares en Mahón, Melilla y Vigo. La inicial localización geográfica del conflicto, ya explica que los aparatos existentes en las bases principales quedaron en poder gubernamental, mientras que en las auxiliares (salvo Mahón) pudieron contabilizarse como nacionales. La mayoría de los aviones operativos habían sido construidos en España con patentes extranjeras, principalmente por la factoría de Construcciones Aeronáuticas con sede en Puntales (Cádiz). Durante la guerra los nacionales dispusieron también de Bases en Palma de Mallorca y Pollensa, y tanto en una como en otra zona se compraron aviones sueltos de uso naval, o se utilizaron las ayudas francesas y soviéticas (republicanos) y alemana e italiana (nacionales).





 Un Hispano < E – 30 > de la Aeronáutica Naval









 


Hidro “Dornier Wall”  de la Aeronáutica Naval











Hay que conceder también el adecuado protagonismo a las Bases e Instalaciones Navales que fueron piezas esenciales en la gestación y desarrollo del conflicto y que de una u otra forma contribuyeron a su radicalización sobre todo en las primeras fases.

                “Arsenal de Ferrol”                                                        “Arsenal la Carraca (Cádiz)”







Tres Bases navales principales, Ferrol (quizás contra todo pronóstico, quedó en manos nacionales al producirse el alzamiento), Cádiz (San Fernando y La Carraca, se sumaron al movimiento aunque para ello hubiera de vencerse cierta resistencia) y Cartagena (los republicanos pudieron disponer de ella desde el primer momento, y su papel fue muy influyente a lo largo de toda la contienda), integraban el entramado orgánico y operativo de la Armada, con la asistencia de otras Bases e instalaciones secundarias de apoyo. Como Bases secundarias, la de Mahón, quedó en manos de la República. La de Vigo estaba muy descuidada y sus jefes la incorporaron al movimiento, corriendo idéntica suerte la Escuela de Artillería y Polígono de Tiro Naval “Janer” radicado en Marín y el Polígono  de Artillería Naval “González Hontoria”, situado en San Fernando, donde se hallaba la Escuela Naval Militar.

   
       
Los servicios de radio cuya emisora central funcionaba en Ciudad Lineal, en Madrid, jugaron un transcendente papel en los primeros días del alzamiento y donde la actuación del Oficial tercero Benjamín Balboa, fue decisiva para la permanencia de la mayor parte de los buques de la Escuadra en el dominio republicano.
  





Oficial 3º Radio Benjamín Balboa López “      

  

Francisco Javier de la Uz Jiménez    

6 comentarios:

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

A bote pronto, me dá la sensación de tener mas medios marinos la Armada republicana que la nacional sublevada.Como tambien ocurrió con los medios terrestres. Aquellos, que al fin y la postre, ganan una guerra.Incluso hoy. Los que levantan al enemigo del terreno. A pesar de lo que diga un tal Blanco Escolá de la ineficiencia táctica del bando nacional en nuestra guerra de liberación nacional.
Personaje, con estrellas de Coronel, inútil, acomplejado y penco donde los haya.

Anónimo dijo...

¿Penco? ¿Quién es el penco aquí?

La flota republicana carecía de astilleros para el mantenimiento de sus buques, pues los importantes estaban en La carraca y Ferrol. Asimismo carecian de defensa de punto contra los cazas y bombarderos alemanes alemanes e italianos. La flota nacionalista contaba con el apoyo de la flota alemana, italiana y la británica, que no dudaba en emitir en abierto y sin codificar sus avistamientos de los buques republicanos.

Mientras Hitler y Mussolini pusieron sus medios a disposición de los fascistas -a crédito abierto- el mismo 18 de Julio de 1936, el gobierno de España solo pudo comprar a partir de octubre -que fue cuendo se firmaron las relaciones diplomaticas con Rusia- armamento pagando por adelantado a los pocos paises que le ofrecieron armas como Rusia, y algunos viejos aviones desarmados a Francia.

Mientras el bando fascista tenia su retaguardia cubierta con el apoyo de la dictadura de Portugal -No es casualidad que Franco tuviese su cuartel general en Caceres, a una hora escasa de la frontera portuguesa- el gobierno español le quedaba el mar y los Pirineos.

Mientras el bando franquista se movñia con 4 o 5 calibre diferentes, el gobierno español tuvo que manejarse con 35 calibres diferentes.

Gonzalo, lea un poco, sálgase de la estanteria de Pio Moa e informese, y tal vez deje de hacer el payaso

Javier de la Uz dijo...

Anónimo, con su comentario, me doy doblemente por aludido. Por ser el autor del artículo y por el sincero respeto y aprecio que siento por ese tal “Gonzalo”, como usted sin ningún pudor ni educación nombra. Es Don Gonzalo Rodriguez-Colubi Balmaseda, Teniente Coronel de Caballería.

Entre la Bibliografía consultada para este artículo, además de:
La Guerra Naval Española (1.936 – 1.939), por José Cervera Pery.
España en llamas 1.936, por Bernardo Gil Mugarza.
Marinos de España en Guerra, Tomo III de “La Tragedia Española en el mar”, por Mauricio de Oliveira.

Se hace mención a” La Escuadra la mandan los Cabos”, por MANUEL DOMÍNGUEZ BENAVIDES. Comisario político de la Armada republicana.
Son muy significativas las frases de este escritor republicano -apasionado y demoledor donde los haya- que emite este tremendo juicio de valor: “PERDIDO EL DOMINIO DE ESE MAR POR LA REPÚBLICA, LA GUERRA ESTABA PERDIDA. LA GUERRA SE PERDIÓ EN EL MAR”.

*Este duro juicio contrasta con la opinión optimista de las primeras horas de Indalecio Prieto, que expresaba el sentir del Gobierno: «No comprendo lo que buscan los rebeldes. Son unos insensatos, ¿por dónde podría venirle la salvación? Tenemos en nuestro poder las ciudades de mayor importancia política, los núcleos industriales, todo el oro del Banco de España, inagotables reservas de hombres, la Escuadra, ¿oyen ustedes? ¡Tenemos la Escuadra!»

No creo que sólo se haya podido leer, como dice Anónimo, de la estantería de Pío Moa. Por cierto, este señor, todavía está esperando que se le rebata en directo, algo de lo que dice o escribe.

Los tres libros anteriores, son memorias fidedignas de lo sucedido, como el escrito por José Cervera Perry, sacado del Archivo Histórico Militar de la Armada española.

De todas maneras, noto en el Anónimo, contradicciones dignas de un malabarista. Dice que a la Flota Nacional, le ayudaban alemanes, italianos e ingleses desde el 18 de Julio. ¿Los ingleses, eran fachas?

Mientras los republicanos y frente popular, hasta Octubre de ese año, no contaron con el apoyo de Rusia y Francia. Rusia, desde el año 1.934, ya estaba formando y apoyando al FRENTE POPULAR para la revolución socialista y derribo de la República.

En cuanto hacer el payaso, verdaderamente es de risa, y risa es la que me producen sus comentarios contradictorios.

Chevi Sr. dijo...

A bote pronto Anónimo, el bando nacional va con el nombre y apellidos por delante, el rojo por detrás; como siempre.

Ramón Muñoz dijo...

Se nota claramente la ignorancia y la demagogia del Señor anónimo. El bando que se sublevó se llamaba Bando Nacional, no bando nacionalista, que no tiene nada que ver. Y no quiero seguir que me caliento.

José Antonio dijo...

¡Estoy desolado! Yo tenía la ingenua esperanza de que este nuestro provocador oficial de Cajón de Sastre, provocador que unas veces se identifica como “anónimo”, otras como “vicente”, otras como “COLART123” y no recuerdo si de alguna otra manera más. Un provocador que cobra su paga del fondo general destinado a pagar a los provocadores repartidos por todos los debates que a los pobres diablos imbéciles y dementes de la canalla política antinacional les interesa corromper y aturullar.

Pues yo tenía la ingenua esperanza de que este nuestro querido provocador oficial fuese aprendiendo cosas de la verdadera Historia de España y del mundo, y así algún día pudiese llegar a defender esa historia y a ser útil a los españoles de las nuevas generaciones que han de laborar para lograr la supervivencia y el debido progreso de la sociedad nacional española, e impedir que la “payasa” representación de sicarios de la contracultura y de tontos útiles de la que él mismo forma parte (quiero creer que sin darse cuenta) aparezca como representativa de la cultura y la intelectualidad españolas actuales. Y mi esperanza se fundaba en lo minuciosamente que demuestra él conocer Cajón de Sastre, y las varias horas que dedica a su examen en cada uno de todos los días.

Pues resulta que, nada, aparece ahora él con lo de “flota republicana, la roja sediciosamente asaltada y puesta al servicio de los rojos marionetas antiespañoles” “gobierno de España, el del Frente Popular que imponía los Muera España y Viva Rusia” “fascistas”, etc. Y, encima, se despide él con un insulto garrulo, contra nuestro querido y gran poeta, Coronel Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda.

Pero, yo renuncio a estar desolado; y digo que los poetas seguiremos escribiendo lo que mejor pueda servirle a él para que algún día haya aprendido lo que tanto le beneficiaría.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M