ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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23/8/11

Asedio al Alcázar - 16 de septiembre de 1936



D. Primitivo Rodríguez Caro. Guardia civil, defensor del Alcázar Toledano.La esposa de este defensor, Águeda Pérez, y su hija Casimira fueron los últimos civiles en entrar en el Alcazar, ya con las puertas cerradas, escondidas en un camión de munición. Estaban esperando a su hijo Darío de 15 años, que había ido a buscar en bicicleta a su otra hija Carmen que estaba en Olías y apunto estuvieron en no poder entrar ninguno. Por suerte pudieron estar dentro todos juntos y, afortunadamente, salir ilesos.

Miércoles, 16 de septiembre de 1936.
Comentarios sobre la noticia de nuestro extraordinario, en la que el Gobierno de Madridnos daba la situación de nuestras columnas, por lo menos en Maqueda y Val de Santo Domingo.
Animo excelente de todos como contestación al aumento de los esfuerzos de nuestros enemigos, que son segura e indudable señal de que estamos al término de nuestra patriótica lucha, testimoniados en muchísimos detalles imposibles de recoger todos, pues harían interminable su relación detallada. Daba alegría ver cómo las fuerzas que se alojaban en la biblioteca de Caballería yanejos, entre ellas la 3ª Compañía de la Guardia civil, hicieron una evacuación ordenada de su
local, bajo el fuego de la artillería, y volvieron repetidas veces, no obstante seguir la artillería su fuego, para sacar en primer término todo el material de guerra y municiones, con tan buen ánimo y excelente espíritu, que adquiría uno el convencimiento de que cualesquiera que sean los medios que emplee el enemigo en estos últimos días, todos serán superados por el patriotismo y las sólidas virtudes militares de nuestros heroicos defensores. Paralelo a este buen espíritu, que es el de todos, incluso el de todas1as personas civiles, incluyendo a señoras y señoritas, que dan pruebas de cómo la delicadeza femenina puede fundirse en maridaje sublime con la mayor abnegación al servicio de estos santos intereses de nuestra Religión, de nuestra Patria y de la civilización.
Viendo esto se tiene la seguridad de un triunfo que está muy próximo, pues es función de la llegada de nuestras columnas tan cercanas a nosotros.
Pérdida de una zapatilla azul, de un niño de dos años, rogando a la persona que la haya encontrado se sirva entregarla en el puesto de radio, actualmente instalado en la capilla.
Pérdida de una pistola de reglamento, propiedad del guardia civil Celestino Rodríguez,
perteneciente a la 3ª  Compañía. Estaba con su funda y ésta lleva las iniciales de su dueño.
Pérdidas: una cartera con documentación, una agenda, una pluma estilográfica, unas gafas
negras y un cinto, todo propiedad del falangista José Canosa.
(Censurado.)


75 AÑOS DESPUÉS

Visita del Papa a Madrid


Este Gobierno histérico, pierde la “memoria ídem”.
Estaba previsto que las Fuerzas Armadas obsequiasen al Papa con una exhibición de la Patrulla Acrobática Águila del Ejército del Aire. El jueves pasado, tenía previsto dibujar los colores de la Bandera del Vaticano y los colores de la de España, al paso sobre la puerta de Alcalá cuando Benedicto XVI la visitó.
La Organización de la JMJ contaba con que el sábado, la Patrulla Águila sobrevolase la zona de Cuatro Vientos; pues ni una ni otra se llevaron a cabo, el JEMAD denegó la autorización, seguramente por órdenes expresas de su Ministra, que tampoco dio explicaciones.
No me extraña que se deje oír en medios castrenses, lo de “la alfombra azul”. Aunque las comparaciones son odiosas, éste, sólo deja en un escalón más bajo a nuestro querido GEMAR.
Cada vez me gustan más las definiciones del periodista José María García: (abraza farolas, lame traserillos, apoltronados, etc…)

Javier de la Uz


                                          
                                                  Querido presidente
                                                     
     No quiero, señor presidente, que se quite de en medio sin dedicarle un recuerdo con marca de la casa. En esta España desmemoriada e infeliz estamos acostumbrados a que la gente se vaya de rositas después del estropicio. No es su caso, pues llevan tiempo diciéndole de todo menos guapo. Hasta sus más conspicuos sicarios a sueldo o por la cara, esos golfos oportunistas-gentuza vomitada por la política que ejerce ahora de tertuliana o periodista sin haberse duchado que babeaban haciéndole succiones entusiastas, dicen si te he visto no me acuerdo mientras acuden, como suelen, en auxilio del vencedor, sea quien sea. Esto de hoy también toca esa tecla, aunque ningún lector habitual lo tomará por lanzada a moro muerto. Si me permite cierta chulería retrospectiva, señor presidente, lo mío es de mucho antes. Ya le llamé imbécil en esta misma página el 23 de diciembre de 2007, en un artículo que terminaba: “Más miedo me da un imbécil que un malvado”. Pero tampoco hacía falta ser profeta, oiga. Bastaba con observarle la sonrisa, sabiendo que, con dedicación y ejercicio, un imbécil puede convertirse en el peor de los malvados. Precisamente por imbécil.
      Agradezco muchos de sus esfuerzos. Casi todas las intenciones y algunos logros me hicieron creer que algo sacaríamos en limpio. Pienso en la ampliación de los derechos sociales, el freno a la mafia conservadora y trincona en materia de educación escolar, los esfuerzos por dignificar el papel social de la mujer y su defensa frente a la violencia machista, la reivindicación de los derechos de los homosexuales o el reconocimiento de la memoria debida a las víctimas de la Guerra Civil. Incluso su campaña para acabar con el terrorismo vasco, señor presidente, merece más elogios de los que dejan oír las protestas de la derecha radical. El problema es que buena parte del trabajo a realizar, que por lo delicado habría correspondido a personas de talla intelectual y solvencia política, lo puso usted, con la ligereza formal que caracterizó sus siete años de gobierno, en manos de una pandilla de irresponsables de ambos sexos: demagogos cantamañanas y frívolas tontas del culo que, como usted mismo, no leyeron un libro jamás. Eso, cuando no en sinvergüenzas que, pese a que su competencia los hacía conscientes de lo real y lo justo, secundaron, sumisos, auténticos disparates. Y así, rodeado de esa corte de esbirros, cobardes y analfabetos, vivió usted su Disneylandia durante dos legislaturas en las que corrompió muchas causas nobles, hizo imposibles otras, y con la soberbia del rey desnudo llegó a creer que la mayor parte de los españoles -y españolas, que añadirían sus Bibianas y sus Leires- somos tan gilipollas como usted. Lo que no le recrimino del todo; pues en las últimas elecciones, con toda España sabiendo lo que ocurría y lo que iba a ocurrir, usted fue reelegido presidente. Por la mitad, supongo, de cada diez de los que hoy hacen cola en las oficinas del paro.
     Pero no sólo eso, señor presidente. El paso de imbécil a malvado lo dio usted en otros aspectos que en su partido conocen de sobra, aunque hasta hace poco silbaran mirando a otro lado. Sin el menor respeto por la verdad ni la lealtad, usted mintió y traicionó a todos. Empecinado en sus errores, terco en ignorar la realidad, trituró a los críticos y a los sensatos, destrozando un partido imprescindible para España. Y ahora, cuando se va usted a hacer puñetas, deja un Estado desmantelado, indigente, y tal vez en manos de la derecha conservadora para un par de legislaturas. Con monseñor Rouco y la España negra de mantilla, peineta y agua bendita, que tanto nos había costado meter a empujones en el convento, retirando las bolitas de naftalina, radiante, mientras se frota las manos.
     Ojalá la peña se lo recuerde durante el resto de su vida, si tiene los santos huevos de entrar en un bar a tomar ese café que, estoy seguro, sigue sin tener ni puta idea de lo que vale. Usted, señor presidente, ha convertido la mentira en deber patriótico, comprado a los sindicatos, sobornado con claudicaciones infames al nacionalismo más desvergonzado, envilecido la Justicia, penalizado como delito el uso correcto de la lengua española, envenenado la convivencia al utilizar, a falta de ideología propia, viejos rencores históricos como factor de coherencia interna y propaganda pública. Ha sido un gobernante patético, de asombrosa indigencia cultural, incompetente, traidor y embustero hasta el último minuto; pues hasta en lo de irse o no irse mintió también, como en todo. Ha sido el payaso de Europa y la vergüenza del telediario, haciéndonos sonrojar cada vez que aparecía junto a Sarkozy, Merkel y hasta Berlusconi, que ya es el colmo. Con intérprete de por medio, naturalmente. Ni inglés ha sido capaz de aprender, maldita sea su estampa, en estos siete años.
 
 Arturo Pérez - Reverte

Jose V. Ruiz de Eguílaz y Mondría
Coronel de caballería

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena a Javier y a Arturo,....

totalmente de acuerdo.
Solo discrepo en que cabe en lo posible que el JEMAD, vil y abyecto como hay pocos lametraseros de la actual administracion, haya denegado la autorizacion a la patrulla AGUILA, de motu propio, sin esperar ordenes ni de la ministra ni de nadie, para asi apuntarse mas "meritos ante el rojerio.
Este ha dejado ya pequeno a su nada ilustre predecesor Hidalgo de Cisneros, el jefe de la aviacion de AZANA, a quien sin duda admira.
Tiparracos!!

Antonio Jesus C.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

La separatista y antimilitarista Chacón, en estos últimos años lo ha tenido fácil con suborbinados tan serviles, rastreros y estomaguetes agradecidos como Julito el Rojo