ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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29/7/11

Asedio al Alcázar - 11 de septiembre de 1936


Una de las bodegas del sótano del Alcázar quedó al descubierto por la explosión de una mina.





Viernes; 11 de septiembre de 1936.

Ciento cuarenta y nueve “chupinazos» de 15,5 cm., lo que nos da una cifra “record” en esta campaña de artillería, mañana, tarde y noche, y la reacción siempre la misma, la que está a tono con nuestro ideal y con los intereses de España; ella se lo merece todo y aquí no hay nadie que disienta y ello es alentador en alto grado.



Con motivo de la estancia del último parlamentario que visitó nuestro glorioso Alcázar, nuestro Coronel indicó que desearía que, al igual que el resto de las fuerzas de nuestro glorioso Ejército, tuviésemos la debida asistencia religiosa, y que si había algún sacerdote que quisiera ejercerla, viniese para ser nuestro capellán; el Gobierno de Madrid dejó que, por el espacio de tres horas, pudiéramos disponer de un sacerdote, y aun cuando ésta no era la aspiración del Mando, puesto que ella significaba lo que era y será con nuestro triunfo tradición en nuestro Ejército de disponer de servicio religioso, ello nos ha consentido hoy tener unos actos alegres y consoladores, como ha sido la celebración de la Santa Misa y el haber podido comulgar nuestros heridos y las personas que no habían comido y asistían al Santo Sacrificio; la nota ha sido emotiva, consecuencia de la fe de los que han participado en los actos, que han sido todos, pues los que como consecuencia de los servicios o insuficiencias de local no han podido hacerlo personalmente, han tenido asistencia en espíritu y, según dice el sacerdote celebrante, lucraban las mismas gracias de los que han tenido la dicha de asistir. Una alegría inmensa y un aliento más para reforzar el de nuestros ideales y una fraternidad más estrecha entre todos nosotros para unirnos con los lazos más sólidos: los de la fe y el patriotismo. Terminó el acto con la nota de alegría de dos bautizos. Un día de los muchos que vivirán perennes en nuestro recuerdo y un acrecentamiento en nuestra gratitud para esa amorosa Providencia de Dios que tantas veces se nos muestra a través de nuestros esfuerzos y luchas por los intereses de Dios y de España.
Pérdida de unas gafas con montura de pasta y funda de cuero color avellana, propiedad del alférez de la Guardia civil don Fernando Cassani.

HECHOS RELACIONADOS

Franco



Jose A. de Gracia (Norton) es un Infante, Paraca, como familiar mio, que me manda esto que ha escrito un compañero de su promoción.
Camaradas, amigos y compañeros,

Tal día como hoy hace 75 años, el 18 de julio de 1936, se iniciaba el Alzamiento. Hay quien lo ve como el momento en el que los fascistas, militares, curas y caciques se rebelaron contra el poder legítimo y bondadoso de la sacrosanta República, provocando una cruenta matanza e infinitos crímenes y genocidios facciosos, fruto de mentes rancias y retrógradas. Quienes así entienden nuestro pasado no aceptan la existencia de un alma buena en el bando vencedor, de un gesto noble, siquiera accidentalmente. Los vencedores son reducidos, todos, a un mismo estereotipo: el de la bilis y la maldad expelidas por la boca y las bocachas de oscuros carniceros sádicos de fino bigote y temibles uniformes.
Bueno, cada uno es libre de pensar lo que quiera, dicen, así que yo estoy orgulloso de esa otra historia, de esa otra forma que han tenido algunos de nuestros padres de contarla. En los relatos a los que me refiero se habla con dulzura del enemigo, a fin de cuentas eran vecinos, parientes, amigos... “A los rojillos hay que recuperarlos para España”, que decía Yagüe en el 36.
Porque todos eran españoles, los de un lado y los de otro, aunque solo los de un bando tuvieran clara esa idea, probablemente inspirados por la noble e ingenua idea cristiana de que todos somos hijos de Dios y por tanto tenemos y merecemos la misma dignidad.

Por ello al término de este mensaje encontraréis una magistral y durísima carta del Coronel Flores Thies,
 siempre tan implacable y acertado en sus juicios. Animo a los creyentes a unirse a él en sus oraciones por todos los que dieron su vida por Una España Grande y Libre y por quienes, aún equivocados, cayeron noblemente en defensa de sus convicciones.
Tres años duró esa guerra, tres años de combates en los frentes, donde en un de lado de la trinchera se vivía y se moría con una palabra de seis letras en la boca, España, mientras en el otro lado no se sabía exactamente por qué se luchaba… aunque algunos sí sabían por qué torturaban, violaban y asesinaban. 36 años duro el régimen de Franco. Propaganda dicen que fue. Pues otros 36 años de democracia, y por lo tanto de “propaganda positiva”, no nos han dado ni un solo gesto heroico comparable al de las defensas del Alcázar de Toledo, del cuartel de Simancas o del Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza. Tampoco nos han dado héroes reseñables, aunque en el bando que luchó por Dios y por España los hay a miles. Y esto es así porque la catadura moral de ambos contendientes, en su conjunto, fue muy desigual. Individuos nobles y mezquinos, criminales y gente honrada, caballeros y miserables, de todos estos hubo en ambas zonas, evidentemente, pues hablamos de grupos, de masas, de humanidad, pero por ello mismo hemos de ser capaces de generalizar, de “hacer media”. Y ahí, en la comparación, no hay color. Ahí, en los conjuntos de almas, unos nos dan el exacto ejemplo moral a seguir ante la vida y ante la muerte, y otros sólo oscuridad. Profunda oscuridad.
Y es que yo no hubiera querido participar en el Madrid rojo, el Madrid del perpetuo miedo a todo, el Madrid de la sordidez espiritual, del alcohol y el sudor como banderas, el Madrid de la mediocridad hecha medida y el gobierno de los bajos instintos, el Madrid, en fin, del puño alzado y el “¡Muera España y viva Rusia!”. Puestos a escoger, prefiero un balazo en el vientre en el Alto de los Leones, una camisa azul teñida de rojo y una muerte dolorosa y agónica en un hospital de campaña nacional, mientras me sostiene la mano una enfermera que, estoy seguro, se habría llamado Belén...

¡Viva España!
¡Arriba España!


“España se nos moría entre palabra y palabra, y fue preciso callar para que hablaran las armas”


  (A lo que se refiere Norton del Coronel Flores, está publicado en el Blog)
http://devale.blogspot.com/2011/07/asedio-al-alcazar-8-de-septiembre-de.html
 José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría
Coronel de Caballería

1 comentario:

José Antonio dijo...

Gran jefe Chevi nos ha presentado a José A. de Gracia (Norton), un Infante, Paraca, como familiar suyo, y que ha mandado el escrito de un compañero de su promoción; cuyo escrito he tenido la gran satisfacción de leerlo, pues el tema que aborda, con honda preocupación patriótica, es el de la conmemoración del 75 aniversario de aquella gran gesta histórica que nos devolvió Dios y Patria a los españoles, y que si bien hubo una época en la que veíamos esa gesta como algo tan natural que hasta nos olvidábamos de reparar en sus aniversarios, ahora, desde hace tres décadas, tenemos que hacer reforzada centinela para que no nos la profanen quienes están insensatamente guerreando contra Dios y nuestra Patria.

El escrito contiene un elevado número de consideraciones personales fundamentales, acerca de la motivación por la cual el pueblo español –hecho Ejército– hubo de entregarse en cuerpo y alma a salvar su irrenunciable derecho y deber de vivir conforme a la Ley de Dios, y de que España participara en el concierto mundial con la vital dignidad a la que le hacían merecedora su gloriosa Historia y su potencialidad creativa.

Y de todas las aludidas consideraciones personales contenidas en el escrito, yo tomo la que dice “A los rojillos hay que recuperarlos para España”, que decía Yagüe en el 36. Y es que mis especiales circunstancias personales me permitieron seguir más de cerca que a muchos otros españoles el desarrollo de esa patriótica tarea. Bien es verdad que, si con los “rojillos” fue un éxito total, no lo fue así con la minoría formada por los “rojazos irrecuperables”; con estos no hubo manera ¡vean los andrajosos vestigios que aún perduran!, no sé si es que tienen ellos tanto temor a encontrarse con sus víctimas, cuando lleguen Allí, que ello les hace inmortales. Aunque yo soy de los muchos que estamos animando a Dios para que no les deje morirse hasta que hayan puesto sus almas a bien con Él. Porque luego daría no sé qué el ir encontrándose Allí almas chamuscadas y olientes a alma quemada.

Pero ahora no puedo ampliar más; es que he podido escribir este comentario, merced a que he tenido que entrar en “boxes” con el bólido (del año 1992) y ahora ya he de proseguir la gran carrera veraniega, con nuevos bríos. Mi mayor deseo era el presentar mis cordiales saludos a ambos, compañeros, nuevos fichajes del blog.

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M