ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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13/6/11

El peor día





EL PEOR DÍA

11 Junio 11 - - Alfonso USSÍA
Hoy pienso en muchos seres queridos que estarían con nosotros. En mil inocentes enterrados y dispersos por los cementerios de España. En el vuelo de las cenizas de los asesinados por ETA posándose en sus lugares arraigados. Hoy pienso en los heridos, los familiares y los amigos de todos aquellos que callaron para siempre por el disparo en la nuca o la explosión traidora. Hoy pienso en la desesperación de los padres que despidieron a sus hijos camino del colegio y pocos minutos después los recogían, ya sin vida, ya sin nada, de los charcos tremendos de sus sangres. Hoy pienso en el sufrimiento insuperable de los secuestrados, en los «zulos» de la ignominia, en las celdas de castigo de quienes eran encerrados de acuerdo a la ley de los criminales con el precio de sus vidas marcadas en su terror. Hoy me acuerdo de los vascos que día tras día, amenazados, insultados, golpeados y humillados, han resistido la brutalidad y la chulería de quienes de nuevo, gracias a seis dóciles, ocuparán un lugar en las instituciones democráticas de un Estado de Derecho que ellos pretenden pulverizar. Hoy me acuerdo de los navarros, también amenazados y controlados por los sicarios de la ETA. Hoy me acuerdo de Alfredo Pérez-Rubalcaba, el ministro del Interior que ha ayudado desde las sombras, como siempre hace, el retorno a las instituciones de los compañeros de los asesinos. Hoy me acuerdo de José Luis Rodríguez Zapatero, la mayor calamidad política que ha gobernado España en su periodo de libertad, el iluminado tonto que ha aplaudido sin reservas la presencia de «Bildu» en las elecciones. Hoy me acuerdo de todos los periodistas del pesebre, que desde sus medios afines al Gobierno, se han traicionado a sí mismos defendiendo lo indefendible. Hoy me acuerdo de los doscientos mil vascos que han tenido que abandonar, sólo para disfrutar la seguridad de la supervivencia, la tierra de sus antepasados, su propia tierra. Hoy me acuerdo de los políticos que alcanzaron un acuerdo histórico y echaron de las instituciones a los asesinos. Y hoy me acuerdo de los que han abierto las puertas a los mismos que antaño expulsaron. Hoy me acuerdo de los jueces, fiscales y magistrados asesinados por la ETA. De los militares. De los guardias civiles y policías nacionales. De los miembros de la «Ertzantza», de los empresarios, de los obreros, de los civiles, de los niños quebrados por la barbarie del terrorismo. Hoy, que tendría que ser un día normal y alegre para España con la formación de los nuevos parlamentos autonómicos y ayuntamientos, es un día trágico y nauseabundo. Hoy, entre los socialistas y sus mandados del Tribunal Constitucional han levantado en España un monumento al terrorismo. No a las víctimas del terrorismo, sino a los terroristas. Cuando Irene Villa, recién casada, se quite esta noche sus dos piernas de mentira, se acordará como tantos otros de los seis nombres de la vergüenza. Pascual Sala, Eugeni Gay, Elisa Pérez Vera, Luis Ignacio Ortega, Pablo Pérez Tremps y Adela Asúa. Nada malo les deseo. Me gustaría saber que vivirán en paz y armonía si logran superar los cuchillos de sus conciencias. Pero hoy tendrían que abandonar todos ellos sus cómodos sillones del Tribunal Constitucional. Por decencia y por penitencia. Y renunciar a sus escoltas y sus coches oficiales. Nada tienen que temer. Hoy les exijo, sólo desde mi voz, que se vayan, como se irán en pocas semanas los que les indujeron u ordenaron culminar la traición a nuestras víctimas y nuestro futuro.

                                                                                                                                         Javier de la Uz

3 comentarios:

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

Una prueba mas, ésta asquerosa, de que en España no existe independencia entre los poderes. Esos seis sujetos del TC legalizan a ETA.

G. uillermo dijo...

Nunca olvidaré aquel asqueroso día de octubre de 1.991, en el que una niñita de 12 años del barrio de Aluche y su madre (amén de otros dos militares en otros lugares de Madrid), sufrieron en sus carnes ese feroces mutilaciones por parte de unos bestias asesinos y que sus vecinos solo pudimos mostrarles nuestro apoyo en una marcha por el barrio, confiando en que las autoridades los detuvieran y los "machacaran" con el peso de la Ley.

Desde el inicio del gobierno socialista de Zapatero, hemos ido asistiendo al hundimiento, de España, en la más absoluta de las vergüenzas, y de las victimas, en una atroz ignominia.

Ayer en Barcelona, el ministro "que se nos había extraviado" y que no sabía donde estaba la Puerta del Sol, un tal Pérez, ha declarado en relación a Bildu que no estarían en tantos Ayuntamientos "si las cosas se hubiesen hecho de otra manera y yo siempre pensé que se podían hacer", ..... tela, tela, tela.... ¡que cara!.

Mientras los otros... como si nada...lo primero, quitando banderas y amenazando concejales.

Chevi Sr. dijo...

Es que está todo dicho, ¿viviré para ver que se ha hecho justicia? o ¿tendrá que ser el día del juicio final? cuando cada duro se vaya con su dueño y cada hijo con su padre (Jaime Campmany).