ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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28/6/11

Asedio al Alcázar - 31 de agosto de 1936


Un grupo de valientes defensores del Alcázar, retratados por el autor del libro, despues de una amena charla sobre los incidentes del asedio. Cuando se relataba algún hecho heróico, cada cual atribuia la gloria a su compañero; ninguno había hecho más que cumplir con su deber de soldado español. Libro La epopeya del Alcazar de Toledo. Autor Alberto Risco S.J. Foto. El autor..;658;455




Lunes, 31 de agosto de 1936.


Veinticuatro “chupinazos” de 15,5 cm. contra el Alcázar y numerosos bombazos contra Puerta de Hierro; los primeros produjeron la reacción de siempre, y que constantemente estamos anotando; en cuanto a los bombazos contra Puerta de Hierro, sirvieron, una vez más, para probar el excelente espíritu de aquella valiente guarnición que tantas pruebas viene dando de sus virtudes militares que tan bien cuadran en el tono general de esta gloriosa defensa.


Nota: Falange Española de las J. O. N. S. Jefatura provincial de Toledo.-

Orden al jefe de milicias: Se nombra como jefe de Escuadra al camarada Alfonso Paredes, en sustitución de Marcelino Cirujano.

Orden a los escuadristas: Queda terminantemente prohibido subir a los pisos superiores  el Alcázar sin tener una misión que cumplir; igualmente queda prohibida la caza de “pacos” en cualquier sitio, a no ser por orden expresa y superior de un jefe natural.-
El jefe provincial, Pedro Villaescusa. -¡Arriba España!
Pérdida.-Un anillo de oro, propiedad del guardia de la 3ª Compañía Saturnino López. Se ruega la entrega en nuestra Redacción.

HECHOS RELACIONADOS


Milicianos rojos fusilaron literalmente la estatua del Sagrado Corazón, como pudimos apreciar http://devale.blogspot.com/2011/04/la-puerta-de-alcala.html A continuación, destrozaron las esculturas y finalmente volaron el monumento con dinamita.


Proclama del Alzamiento. 18 Julio de 1.936.

¡En pie, Españoles!

¡Españoles! A cuantos sentís el santo amor a España, a los que en las filas del Ejército y la Armada habéis hecho profesión de fe en el servicio de la Patria, a cuantos jurasteis defenderla de sus enemigos hasta perder la vida, la Nación os llama a su defensa. La Situación de España es cada día más crítica; la anarquía reina en la mayoría de los campos y pueblos; autoridades de nombramiento gubernativo presiden, cuando no fomentan, las revueltas; a tiro de pistola y ametralladora se dirimen las diferencias entre los ciudadanos que alevosa y traidoramente se asesinan, sin que los poderes públicos impongan la paz y la justicia. Huelgas revolucionarias de todo orden paralizan la vida de la población, arruinando y destruyendo sus fuentes de riqueza y creando una situación de hambre que lanzará a la desesperación a los hombres trabajadores. Los monumentos y tesoros artísticos son objeto de los más enconados ataques de las hordas revolucionarias, obedeciendo a la consigna que reciben de las directivas extranjeras y con la complicidad y negligencia de los gobernadores de monterilla. Los más graves delitos se cometen en las ciudades y en los campos, mientras las fuerzas de Orden Pública permanecen acuarteladas, corroídas por la desesperación que provoca una obediencia ciega a gobernantes que intentan deshonrarlas. El Ejército, la Marina y demás instituciones armadas, son blanco de los más soeces y calumniosos ataques, precisamente por parte de aquellos que debían velar por su prestigio, y, entre tanto, los estados de excepción, de alarma, sólo sirven para amordazar al pueblo y que España ignore lo que sucede fuera de las puertas de sus villas y ciudades, así como para encarcelar a los pretendidos adversarios políticos.
La Constitución, por todos suspendida y vulnerada, sufre un eclipse total: ni la igualdad ante la Ley, ni libertad, aherrojada por la tiranía; ni fraternidad, cuando el odio y el crimen han sustituído al mutuo respeto; ni unidad de la Patria, amenazada por el desgarramiento territorial más que por regionalismo, que los propios poderes fomentan; ni integridad y defensa de nuestras fronteras, cuando en el corazón de España se escuchan las emisoras extranjeras que predican la destrucción y reparto de nuestro suelo.
La Magistratura, cuya independencia garantiza la Constitución, sufre igualmente persecuciones que la enervan o mediatizan y recibe los más duros ataques a su independencia. Pactos electorales hechos a costa de la integridad de la propia Patria, unidos a asaltos a Gobiernos civiles y cajas fuertes para falsear las actas, formaron la cáscara de legalidad que nos preside. Nada contuvo la apetencia de poder, destitución ilegal del moderador, glorificación de las revoluciones de Asturias y Cataluña, una y otra quebrantadoras de la Constitución, que en nombre del pueblo era el Código fundamental de nuestras Instituciones.
...
Nuestro impulso no se determina por la defensa de unos intereses bastardos ni por el deseo de retroceder en el camino de la Historia, porque las instituciones, sean cuales fuesen, deben garantizar un mínimo de convivencia entre los ciudadanos, que, no obstante las ilusiones puestas por tantos españoles, se han visto defraudadas, pese a la transigencia y comprensión de todos los organismos nacionales, con una respuesta anárquica, cuya realidad es imponderable.
Como la pureza de nuestras intenciones nos impide el yugular aquellas conquistas que representen un avance en el mejoramiento político-social, el espíritu de odio y venganza no tiene albergue en nuestro pecho; del forzoso naufragio que sufrirán algunos ensayos legislativos, sabremos salvar cuanto sea compatible con la paz interior de España y su anhelada grandeza, haciendo reales por primera vez y en este orden, la trilogía: fraternidad, libertad e igualdad.

Españoles: ¡¡Viva España!! ¡¡Viva el honrado pueblo español!!.

Francisco Franco
José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría
Coronel de Caballería

2 comentarios:

Javier de la Uz dijo...

Fragmento de una entrevista que le hicieron recientemente a este escritor, que viene a confirmar la mala fe con que reescriben la “memoria histórica”.

(07-03-2011) Diario LA GACETA
Enrique de Aguinaga: “Franco anunció a Nixon en 1971 que en España habría democracia”
Se lo dijo al general Walters, enviado para preguntar por el futuro del régimen. Es uno de los testimonios del libro ‘Aquí hubo una guerra’. “La clase media era garantía de que no habría guerra civil”, afirma.

Santiago Mata. Madrid
A sus 87 años, Enrique de Aguinaga es el más veterano de los ocho cronistas de Madrid, además de catedrático emérito de Periodismo de la Universidad Complutense. En el libro Aquí hubo una guerra presenta una “antología razonada de los testimonios que me dejaron huella”, hilándolos “mediante explicaciones”. Los más reveladores se refieren a Franco, que en 1969 dijo que los principios del Movimiento no eran inamovibles y en 1971 dijo a Nixon que tras él vendría la democracia liberal.
-¿Franco previó la llegada de la democracia tras su régimen?
-Se lo dijo en febrero de 1971 al general Wernon Walters, que no reveló exactamente lo que le dijo Franco hasta una entrevista en ABC el 15 de agosto de 2000. Entonces Walters resumió así lo que le dijo Franco que sucedería tras su muerte, para que se lo transmitiera a Nixon: “Yo he creado ciertas instituciones. Nadie piensa que funcionarán. Están equivocados. El Príncipe será Rey, porque no hay alternativa. España irá lejos por el camino que desean ustedes, los ingleses y los franceses: democracia, pornografía, droga y qué sé yo. Habrá grandes locuras, pero ninguna de ellas será fatal para España”.
-¿Qué cara puso Walters?
-Preguntó a Franco cómo podía estar seguro, y la respuesta fue: “Porque yo voy a dejar algo que no encontré al asumir el Gobierno de este país”. El general norteamericano pensó que iba a decir las Fuerzas Armadas, pero Franco prosiguió: “La clase media española. Diga a su presidente que confíe en el buen sentido del pueblo español. No habrá otra guerra civil”.
-¿Entonces Franco no puso obstáculos a Don Juan Carlos?
-El designio de Franco era clarísimo y, a partir de 1969, al Príncipe no le dice ni media palabra de cómo deba ser la Monarquía. Cuando el Príncipe le pide consejo y quiere asistir a consejos de ministros, Franco le dice: “No, porque usted va a gobernar de otra manera completamente distinta”.

Chevi Sr. dijo...

Si es que no ha fallado ni una.