ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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10/6/11

Asedio al Alcázar - 26 de agosto de 1936









Jóvenes soldados rezan, en el Alcázar, a la patrona de Infantería.


Miércoles, 26 de agosto de 1936.

Un solo «chupinazo” del obús del 15 y varios del avión trimotor. Uno sólo sobre el Alcázar; los demás en zonas despistantes. Continúan los comentarios sobre las lecturas de nuestros periódicos y siguen cábalas y cómputos de tiempo para todos los gustos y reveladores de la especial psicología de cada cual.

Orden de la Comandancia militar.-

Artículo 1º Como continuación al artículo 3º de la orden de la Comandancia del día 24 del actual, se citan como distinguidos al corneta del 4º Tercio de la Guardia civil, Madrid, Manuel Malillo González y guardia del mismo Instituto Adrián Díaz Guerra, que prestaron servicio de ametralladoras en el frente Norte del Alcázar dicho día aguantando el bombardeo con gran espíritu.

Art. 2º Es preciso restringir el consumo de municiones y reducirlo a lo estrictamente indispensable para poder disponer de una reserva de cartuchos de fusil y proveer con ella, si es necesario, a la columna que se acerca a Toledo.
Los jefes de las distintas unidades dispondrán de una revista de armamento y municiones a las suyas respectivas, entre mañana y pasado mañana, completando las dotaciones, si es necesario, con la cartuchería suelta o pidiéndose al Comandante jefe de municionamiento. En los puestos quedará sólo cartuchería no empaquetada para el pequeño gasto diario, empleando las dotaciones individuales si en un momento dado fuese necesario. Igualmente deben economizarse los embalajes, para facilitar el transporte de la cartuchería si fuese necesario.

Art. 3º Todo el que tenga armas cortas o largas procedentes del depósito de la Guardia civil, sin autorización del Teniente coronel del mencionado Instituto, las entregará en el Depósito de armamento de este Alcázar, con el fin de evitarles a los poseedores la responsabilidad que pudiera corresponderles.

Art. 4º Desde las ocho de la mañana se guardará en el Alcázar y recinto exterior absoluto silencio, con el fin de que los centinelas puedan cumplir la misión que les está confiada.

Art. 5º A partir del día de hoy la visita a enfermos y heridos en la enfermería del Alcázar estará sujeta al siguiente horario: consulta para enfermos, de diez a once y de dieciséis a diecisiete horas.

El Coronel comandante militar, Moscardó.- Rubricado.

Servicio de jefes y oficiales para el día 26 de agosto de 1936.

Jefe de servicio: Teniente coronel de la Guardia civil, don Pedro Romero Basart.
Comandantes de servicio en el Alcázar: Comandante don Alfredo Martínez Leal; comandante don Pedro Vida]. Comandante de servicio en Puerta de Hierro: Comandante don Bernardo Sánchez-Tirado y Guzmán.
Capitán de servicio en Puerta de Hierro: Don Emilio Alamán Ortega.
Jefe de la guardia de presos: Alférez don José Sánchez Mascaraque.

De O. de S. S., el capitán ayudante, José Carvajal.

HECHOS RELACIONADOS

Franco visita a Mohamed ben Mizzian, oficial marroquí herido.

LOS MÉRITOS DEL FRANQUISMO

He sostenido en la Transición de cristal y otros lugares, que el pecado original que ha enturbiado - no invalidado - la transformación democrática de España ha sido el olvido o denigración de su origen, que no fue otro que el régimen de Franco.
La democratización fue emprendida por el grueso de la clase política de aquel régimen y, desde él, de la ley a la ley. Este diseño fue aprobado por la gran mayoría de los españoles (por más votos que la Constitución), contra todo el espectro antifranquista empeñado en una ruptura demagógica que enlazaría con el frente popular y provocaría con seguridad una transición convulsa. Aun así hubo cierta convulsión causada por la ETA, cuyo carácter socialista y separatista, además de totalitario, condensa lo que fue en realidad el antifranquismo: solo a un ingenuo le extrañaría la simpatía de toda aquella oposición hacia el grupo asesino. La democracia (y la monarquía) vienen, por tanto, del franquismo, en cambio, el antifranquismo ha sido y es la causa de los graves problemas que sufre nuestra democracia: el terrorismo, el separatismo, las oleadas de corrupción, el ataque a la independencia judicial, el abortismo, etcétera.
Muchos se quedan perplejos ante el hecho de que una dictadura haya generado una democracia, pensando que tal cosa es un contrasentido.No lo es en absoluto si tenemos en cuenta las características excepcionales del régimen de Franco, que tampoco suelen entender los que se proclaman franquistas y detestan la democracia.
Franco, poco antes de llegar la República, creía en una democratización ordenada como una mejor salida para España. Pero lo que vino fue un sistema caótico que derivó en pocos años a una intentona revolucionaria y la destrucción de su propia legalidad. Franco, debe recordarse, fue el último en rebelarse contra aquella República. Antes lo habían hecho los anarquistas, los comunistas, Sanjurjo, los socialistas, los separatistas catalanes, los republicanos de izquierda (Azaña intentó golpes de estado al perder las elecciones de 1933). Y ni siquiera eso, pues Franco no se sublevó contra la República, sino contra un proceso revolucionario rampante y lo derrotó partiendo de una situación material casi desesperada. La derrota de la revolución fue sin duda uno de sus grandes méritos. Por entonces la democracia liberal estaba en crisis en casi toda Europa y él concluyo que en España nunca funcionaría con partidos y demagogos como los de la República. Un mérito decisivo consistió en mantener a España fuera de la guerra mundial, que habría causado desastres mucho mayores que la Guerra Civil. Nadie más lo habría logrado (creo haberlo demostrado en Años de Hierro) en la derecha, menos aún en una izquierda y separatismo deseosos de una nueva guerra, por su interés de partido y contra el de los demás españoles.
El franquismo derrotó el aislamiento internacional que intentaba derribarlo imponiendo el hambre a los españoles, o el intento de iniciar la guerra civil mediante el maquis. Además trajo a España una prosperidad nunca antes vista y, más importante aún, reconcilió a la inmensa mayoría de los españoles antaño enfrentados por el Frente Popular. Esa prosperidad y reconciliación facilitaron la democracia actual, hoy en crisis precisamente por la insidiosa y despótica actuación de los antifranquistas.
Resumo para los despistados y sectarios empeñados en negar la evidencia: Franco derrotó a la revolución, evitó a España la guerra mundial; venció al maquis guerracivilista y a los intentos exteriores de axfisiar al país y traer de vuelta a los verdaderos causantes de la Guerra Civil; Trajo la reconciliación y la prosperidad a España; nunca tuvo una oposición democrática real; y finalmente creó las condiciones para una democracia algo sólida. Ningún otro gobernante ha hecho tanto por el Pais en varios siglos. Al olvidarlo, nos condenamos a la demagogia.
Pio Moa
(Artículo de la revista Época)
José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría
Coronel de Caballería

2 comentarios:

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

OTRO ARTÍCULO, MUY RECIENTE, DE PÍO MOA (LIBERTAD DIGITAL, 9 DE JUNIO DE 2011)
Al contrario de lo que suele creerse por influencia de la izquierda antidemocrática, el franquismo puede ser defendido desde los valores de la democracia liberal. No solo puede: debe. Expondré brevemente algunas razones.
1.Nuestra democracia viene directamente del franquismo, de la ley a la ley. La alternativa era pasar sobre 40 años de historia para buscar la legitimidad en el nefasto Frente Popular, de tendencia totalitaria y destructor de la legalidad republicana, como proponían la izquierda y los separatistas.
2.El paso "de la ley a la ley" supuso, además, prolongar la paz más prolongada de nuestra historia contemporánea, comenzado por el franquismo. Fueron la izquierda y los nacionalistas catalanes los organizadores de la guerra y de un proceso revolucionario al cual, justamente, derrotó Franco. La paz no es el máximo valor social, pero es un valor muy importante.
3.El franquismo nunca tuvo oposición democrática viable. Es una brutal falsedad la equiparación de antifranquismo y democracia, sostenida desde la transición, que ha permitido a una izquierda nunca democrática repartir títulos de demócrata. En las cárceles franquistas –con seis veces menos presos que hoy– no había demócratas: sus pocos presos políticos eran totalitarios diversos y terroristas.
4.El franquismo fue autoritario, no totalitario. La diferencia clave reside en que el estado totalitario tiende a ocupar todo el espacio social. Pero el estado franquista fue muy reducido, seis veces menor que el actual. El espacio dejado a la actividad social espontánea era mayor que ahora.
5.No es cierto que en el franquismo no hubiese libertades. Vale la pena recordar el episodio Solzhenitsin para entender la realidad. Existía incluso una prensa muy considerable de carácter pro comunista y pro etarra. Las libertades de reunión, expresión o asociación, etc., estaban limitadas, pero existían con mucha más amplitud de lo que ahora creen o dicen creer muchos.
6.El franquismo no solo derrotó a la revolución, también nos salvó de la guerra mundial, desbarató el maquis y el aislamiento impuesto injustamente a España, reconcilió a la población (bien puedo decirlo, habiendo sido de los pocos que luchó contra aquel régimen) y dejó el país más próspero de lo que había sido en siglos. Ello permitió la democracia.
7.Todas las amenazas a la democracia (corrupción, leyes totalitarias, ataque a la justicia independiente, separatismo, terrorismo, etc.) provienen, y no es casual, del magma antifranquista creado después de Franco por la izquierda y el separatismo, gracias a la renuncia de la derecha a la lucha de ideas y a la creación de opinión pública
8.No puede defenderse el franquismo como un sistema actual. Pero fue, sin duda, una dictadura históricamente necesaria, muy llevadera y con un balance positivo no ya bueno sino espectacular, teniendo en cuenta lo que ha sido la historia de España en estos últimos siglos.

Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda dijo...

MÁS DE PÍO MOA
¿QUÉ ES SER ANTIFRANQUISTA?
Observen: antifranquistas son Carod Rovira, De Juana Chaos, Rubalcaba, Rajoy, Alfonso Guerra, Josu Ternera, Mas, Carrillo, la Chacó, Cebrián, Arenas, Camps, Roldán, Odón Elorza, Setién, Basagoiti, Arzallus... Señalarlo no es demagogia, sino destacar un hecho objetivo, oscurecido vergonzantemente. ¿A qué obedece tan peculiar fenómeno, si el franquismo se disolvió, por voluntad propia, hace 35 años? Obtendrán una respuesta si reparan en que ninguno de ellos ha contribuido a la democracia, la cual se implantó "de la ley a la ley", al margen o en contra de ellos; y en que todos han envilecido el régimen de libertades con abusos de poder, manejos separatistas, corrupción, terrorismo o colaboración –activa o pasiva– con el terrorismo, negación de la separación de poderes y desprecio a la nación española. Han inventado "naciones" y "hechos nacionales" para diluir la nación española, base de la soberanía, y denigrado y confundido con mil falsedades la historia de España...
¿Qué significa, entonces, el antifranquismo? Significa, muy literalmente, oposición a España y a la democracia. Lo primero es tradicional ya desde antes de los tiempos en que los vivas a Rusia y a la república se contraponían agresivamente a los vivas a España. Lo segundo sorprende solo a los ingenuos porque se ha identificado, con pleno fraude, antifranquismo y democracia, cuando son con toda evidencia conceptos opuestos: la democracia procede históricamente del franquismo, y todas las amenazas a ella nacen del antifranquismo, como salta a la vista y casi nadie señala.
Procede distinguir también entre el antifranquismo de otrora y el actual. Cuando Franco, había un antifranquismo activo, básicamente comunista, y otro antifranquismo de pandereta, tolerado por el régimen y con la vista puesta en la muerte del Caudillo para extraer ventajas políticas, así fuera en connivencia con el terrorismo. El primero, por los riesgos que corría, no dejaba de tener cierta dignidad a pesar de su totalitarismo. El que ha venido creciendo después ha sido particularmente abyecto, porque la mayoría de sus líderes no solo no hizo nada contra aquella que ahora llaman terrible dictadura, sino que prosperó e hizo carrera en ella y en sus aparatos. Cebrián o Ángel Viñas son modelos de esa miseria tan extendida. Y si no se clarifican de una vez las cosas y se les para los pies, enlazarán, como siempre han querido, con el nefasto Frente Popular con el que se identifican en sus desvaríos. Mientras estas cosas elementalísimas no se clarifiquen, España y sus libertades correrán serios peligros: pueblo que olvida la historia, tiende a repetir lo peor de ella.