ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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14/5/11

LA ALBÓNDIGA ROJA



Me lo remite Javier de la Uz. Y viene muy al cuento, ahora que el tándem
PSOE-TC ha legalizado a ETA

CARTA A LA ALBÓNDIGA ROJA

 
Carta a María Antonia Iglesias. POR ALFONSO USSIA    


 Querida, admirada y respetada María Antonia:

Te escribo estas emotivas líneas para mostrarte mi más sincera solidaridad con tu persona, tan injustamente vilipendiada por la derechona extrema y pendenciera.

No es justo que digan de tí que eres prepotente, intolerante, jacobina, zafia, mamporrera, mezquina y maleducada, cuando todo el mundo sabe que eres dulce, educada, sutil, ecuánime, independiente, amable y divertida como la que más.

Y quien diga lo contrario miente como un bellaco.

Tampoco entiendo cómo pueden tacharte de insensible con las víctimas del terrorismo, sólo porque achacaste las críticas que hizo Marimar Blanco al presidente ZP y el dolor que sentía por su negociación con ETA , y es que  Marimar es además del PP.

¡Insensibles son los que te critican!

Y seguro que te llamaron detodo menos guapa cuando afirmaste, demostrando una vez más tu inmenso talante democrático, que: «Batasuna debe participar en las elecciones porque es dejar sin voz a medio millón de vascos».

Puede que hasta te llamaran traidora, falsa y exagerada por regalar 300.000 votos extra a los demócratas etarras y por asegurar, fiel a tus inquebrantables principios democráticos, que era «una imbecilidad» no estar de acuerdo con tus posiciones.

¡Ay, qué injustamente se porta la vida contigo, mi pobre Mari Toni! Ni puedo aceptar tu fama de resentida integrista del progre-republicanismo que te achacaron tus enemigos fascistas cuando afirmaste, con todo el sentido común , que el Desfile de la Fuerzas Armadas del Día de la Hispanidad era «partidista porque sólo desfiló la bandera bicolor representando a España y no la tricolor republicana», pues «la bandera bicolor es cosa de Franco y excluye a los españoles derrotados en la guerra civil».

Seguro que además te tacharon de estúpida, ignorante y maniquea. ¡Con la pedazo de memoria histórica que tienes tú, que has vivido in situ la historia de España desde que nació, por lo menos! Pero lo que más me repatea es que te califiquen de sectaria sólo porque llames fascista a todo el que no comulga con tu siempre acertado criterio o a los votantes/simpatizantes/ militantes del PP sólo porque lo sean o porque defiendas el democrático cordón sanitario o porque justificaras las muy democráticas agresiones a las sedes del PP afirmando (con toda razón) que eran ellos quienes las provocaban. "Si son unos fascistas de mierda y unos fachas y unos asesinos", ¿por qué no se lo vas a llamar? ¿Es que no hay libertad de expresión o qué?

Y si en las tertulias televisivas interrumpes continuamente a todo el que cuestione las tesis oficiales de tu jefe oficial, es porque no merecen hablar. Y punto en boca. Y además lo haces con tal elegancia, gracejo y sutileza que no se te puede ni reprochar la (presunta) falta de educación. ¡Pero si los interrumpidos quedan incluso agradecidos por tus inteligentes a la par que elocuentes multi-interrupciones! (y si se quejan, es que son unos antidemócratas mercenarios de la extrema derecha). Y quien ose decir que segregas bilis en cada palabra y supuras odio en cada argumento es un mentiroso, un exagerado, un asqueroso y está corroído por la envidia más envidiosa y fea (con perdón).

Y yo me sublevo y me rebelo y me revuelvo, mi querida Mari Toni, cuando cuestionan tu ejemplar profesionalidad, tu imparcialidad, tu independencia, ¡tus valores democráticos sin mácula! sólo porque fuiste directora de los servicios informativos de TVE en los años de la (presunta) corrupción, del (presunto) GAL y la (presunta) cal viva, de los (presuntos) fondos reservados y demás presunciones de la era González, tu idolatrado, tu bienamado. Y buena prueba de tus 100 años honradez (o más) es que cuando fuiste directora de la revista Interviú no abusaste de tu posición para salir en portada mostrando tus gracias, como hacen otras aprovechadas, haciendo así gala de tu modestia y de tu buen gusto y probablemente salvando alguna vida.

Y me cabreo y me indigno y me exacerbo cuando te comparan con el seboso monstruo Jabba el Hutt de la Guerra de las Galaxias o cuando te llaman “albóndiga estalinista” o “albóndiga roja”. ¡Es que no lo puedo soportar! ¡Qué falta de educación, qué grosería infame, qué zafio comportamiento ante una gentil dama! ¡Mira que mezclar la comida con la política!

En fin, mi querida, admirada y respetada María Antonia Iglesias, nombre de reina desafortunada y apellido de casta vocación (aunque sé que tú nunca perderás la cabeza como la monárquico-fascista María Antonieta ; y que tampoco ejerces la castidad, al menos voluntaria, como los curas de la COPE), sólo quiero añadir que estoy contigo, que te aprecio por lo que eres y por cómo eres, que te quiero por tus muchas virtudes y tus escasísimos defectos; y te prometo, con el corazón en la mano, que cada vez que te vea en las tertulias de la tele sonreiré con deleite, sólo por verte, sólo por escucharte.

Y a los que no te comprenden, ¡que les den morcilla! Porque, ah, Mari Toni, ¿quién puede dudar de tu belleza interior? Si tú eres la prueba viviente de que LA CARA ES EL ESPEJO DEL ALMA.

Besos... bueno, abrazos... estooo, un saludo afectuoso, tu rendido  MARCELINO

PD. Y dile a tu amigo y compañero Enric que sonría un poco, ¡hombre!, que da pena. No entiendo cómo puede tener esa cara de amargado perenne compartiendo bancada con tu bellísima persona y gozando de los éxitos de la égida zapatera, por Dios....


 

                                                     Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda 

3 comentarios:

Javier de la Uz dijo...

Repito el comentario que hice antes de que el progre de turno borrara el artículo.
Se de buena tinta que esta señora es de Misa y Comunión diaria; ¿quién lo diría?. No me cabe en la cabeza, pero todavía hay mucho fariseo/a en este mundo.

Chevi Sr. dijo...

Cuando miro una cosa así pienso que soy maricón; sin ofender, no sea que me metan 5.000€ y dos de carcel.

Cristina Fdez. de Valderrama Alonso dijo...

Alfonso Ussía, misericorde con María Antonia Iglesias tras los ataques de esta hacia él, en un programa basura de Tele 5.
Mi madre me lo enseñó desde niño. «Cuando una persona que tiene justificada su amargura te hiere, hay que ser doblemente misericordioso en el perdón». Y en esas estoy. Lo escribí el domingo 14 de diciembre aquí, en LA RAZÓN. Me refería al todopoderoso Vasile, el creador de basuras en Telecinco. «Su poder es omnímodo, y de ahí mi ofrecimiento como su próxima víctima». Vasile no entra al trapo, porque como todos los cobardes y manipuladores usa de sus asalariados para arremeter. Es la norma. Él paga, manda y los demás obedecen.

La persona que eligió para rebozarme de basura y mentira fue María Antonia Iglesias en un programa que nunca he visto. Pero me llamaron amigos que asistieron al espectáculo. No debo desobedecer a mi madre, que se fue de este mundo once años atrás. Si es cierto lo que me han contado, esta chica no dio una con su necio garrote, prodigiosamente dibujado por Antonio Mingote. Pero no importa. Tiene mi perdón asegurado. «Cuando una persona que tiene justificada su amargura»… Perdonada, María Antonia. Te perdonaría, incluso, si supiera que tus insultos y falsedades hubieran nacido de tu animadversión. Me consta que has obedecido consignas, y tampoco lo repruebo, porque me consta lo mucho que te ha costado alcanzar un buen nivel de remuneraciones en esto del periodismo estercolado.

Y entiendo tu obediencia, faltaría más. La izquierda estalinista es ejemplar en el cumplimiento de las consignas y las órdenes, incluso de la ultraderecha italiana, y tú no podías ser la excepción.
«Cuando una persona que tiene justificada su amargura»… Eso, María Antonia, la comprensión y la misericordia. Ello no significa que te vaya a convidar a comer. Pero sí que te sientas despojada del peso de tu mala conciencia. No una, sino mil veces pasaría y pasaré por alto tus mentiras y perversidades, y tan sólo hoy, para que lo sepas, te lo explico y revelo. A mi edad, que es menor que la tuya, no es conveniente disgustarse por opiniones obedientes de otros. Y además, que la justificación de tu amargura no admite dudas ni discusiones. Este es un Valle de Lágrimas, María Antonia, y a ti te ha tocado bailar con la más fea. Me dicen que eres de misa diaria. En tal caso, entenderás mejor mi postura y mi encuentro con el perdón. Sólo deseo que seas feliz, si ello es posible. Intuyo que has padecido constantes e injustas humillaciones durante toda tu vida aplicadas a una circunstancia de la que no eres culpable. Pero no te creas que eres la única persona descontenta con su apariencia. Yo también lo soy. Lo soy y lo estoy.

Pero no te insultaría si alguien me lo ordenara. Se agrietaría mi buena educación, y los valores y principios que se me han quedado de las enseñanzas que recibí en mi infancia. Entre ellas, aborrecer de las dictaduras, aborrecimiento que no comparto contigo, y mucho que lo siento. Llamarme «falangista» es algo que sólo puede interpretarse con sentido del humor, y por las razones que sean, ese sentido me sobra.

Considérate perdonada, María Antonia. El pan es el pan, y el lujo es el lujo, aunque este último no sea muy de izquierdas, lo cual lamento. Eres la dueña de tu conciencia y la administradora del rencor que justifica tu carácter y tu manera de ser. De parecerme a ti, yo también padecería la amargura, y seríamos amigos. Pero no es así, y me limito a perdonarte, de todo corazón, porque tu desazón y tu enfado con la vida está justificado.
Y que sigas ganando dinero haciendo estas cosas. Al menos, eso compensará tu estupor diario ante el espejo.