ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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17/4/11

Asedio al Alcázar - 28 de julio de 1936.

Evacuación de heridos.

Nº 3.- Martes, 28 de julio de 1936.

El día 26 se caracterizó por la pasividad de la aviación y la artillería no actuó más que con piezas de 7,50 (no de treinta reales) y con tiro tan mal dirigido con respecto a un blanco tan señalado como el Alcázar, que dió sensación de que quien dirigía el tiro tenía deseos de no ocasionarnos el menor daño. Los servicios cada día se ajustan y perfeccionan y, paralelamente, el buen espíritu se mantiene y acrece.
Como nota regocijadora, una nueva vida, en los sótanos de este Alcázar-palacio, al haber dado a luz una de las animosas mujeres que aquí habitan. Se precisa una colaboración asidua de todos con respecto a las medidas de sanidad, higiene y limpieza. En números próximos quizá intentemos una galería de las figuras destacadas de esta brillante defensa.
El valor se pone de moda. Hoy y siempre es patrimonio en cuantos encierra este Alcázar. Ayer se jugó al fútbol en el patio de este Alcázar-palacio y por la tarde hubo canciones a cargo de la juventud.

Milicianos republicanos posando orgullosos con momias de monjas procedentes de tumbas que habían profanado en el Convento de la Concepción.

José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría
Coronel de Caballería

2 comentarios:

Chevi Sr. dijo...

"El buen espíritu se mantiene y acrece". "El valor se pone de moda". "Ayer se jugó al fútbol... por la tarde hubo canciones".
Y ahora hay que aflojar el ritmo en la AGM porque los chicos piden la baja. Excelente sistema de selección; al parecer.

José Antonio dijo...

Quizá fuese aquel 28 uno de los días menos angustiosos y más esperanzadores:

- Alguien que dirigía el tiro artillero con intención de no dar en el Alcázar. Eso era jugarse la vida, si los gerifaltes rojos se daban cuenta de ello.

- Una nueva vida había nacido, en los sótanos del Alcázar-palacio. Una bendición de Dios para la madre y el padre de la criatura; y una esperanza para la patria, que encadenaba así un nuevo eslabón que en su día quizá pudiese ser fiel defensor de sus esencias espirituales y de su histórica grandeza acumulada.

- El valor heroico, por el que se rivalizaba entre todos para acreditarlo cada uno, como el mejor servicio a la defensa del recinto que no podían entregar porque era de España.

¿Y el mando de la defensa? Pues, consciente de sus responsabilidades y de los limitados recursos a su disposición. ¡Pero obedecido por la mejor tropa del mundo!

José Antonio Chamorro Manzano
XVI Promoción A G M