ESE EJÉRCITO QUE VES.
Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.
Poetas Muertos
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11/12/10

Ley de la carrera militar










Ley de la carrera militar

DESAFUEROS DE LA NUEVA LEY DE LA

CARRERA MILITAR


Me pasa lo que escribió Alfredo de Vgny en su libro Servidumbre y Grandeza Militar: Yo no puedo obligarme a callar cuantos sufrimientos poco conocidos y valerosamente soportados he visto caer sobre una raza de hombres siempre desdeñada o glorificada con exageración, según que las naciones la encuentren útil o necesaria.

Por eso, no puedo obligarme a callar los atropellos hechos Ley en la nueva sobre la Carrera Militar 39/2007, en la que para empezar, el ascenso a coronel que inmemorialmente venía siendo la culminación de la carrera militar ordinaria para los militares procedentes de la Enseñanza Superior Militar, a partir de ahora va ser excepcional. El último ascenso normal será el de teniente coronel. Son muchas las ampollas que este asunto está levantando, al que el Ministerio y su mediática ministra se muestran insensibles e inflexibles.

Lo irritante para los militares de carrera, es que simultáneamente a la constante y paulatina reducción de sus expectativas profesionales, el resto de los oficiales que no son de carrera, han obtenido unos inimaginables, incomprensibles, innecesarios y por todo ello, injustos ascensos, de forma que prácticamente todos los oficiales alcanzarán la misma graduación, tanto si son de carrera como si no lo son, aun cuando y las cosas por su nombre, su preparación militar en modo alguno es equiparable.

Habiendo una diferente formación, es injusto e ineficiente que los menos cualificados obtengan los mismos resultados que los de mayor cualificación. Es desincentivador del esfuerzo. El militar que no es de carrera, no puede, no debe, alcanzar prácticamente el mismo empleo militar que el que se ha graduado en la exigente y rigurosa Academia General Militar. Esto vulnera el merito y capacidad que establece el articulo 103.3 de la Constitución.

Para completar el atropello, la nueva Ley unifica las diferentes escalas, refundiendo en una única a los procedentes de la Enseñanza Superior Militar con los demás. A partir de ahora, será indiferente haberse graduado en la Academia General Militar o no. Aparte de la injusticia material de tal medida, ésta corroe la disciplina, y es letal para el compañerismo, ambos fundamentales en todo ejército.
En la vida civil no hay precedente similar imaginable. Es incomprensible la existencia de médicos que hayan cursado estudios en la Facultad de medicina y otros que no, o de abogados que hayan estudiado en la Facultad de derecho y otros que no. Son barbaridades que los demagogos sólo se atreven a llevar a cabo en unas Fuerzas Armadas mudas.
Aun está reciente el revuelo producido por el extravagante anuncio del ex-ministro Bermejo de que pudieran acceder a la judicatura los licenciados en derecho sin opositar. Con mayor motivo, resultaría impensable que se pudiera ser juez sin ser licenciado en derecho. No me pondría en las manos de un médico que hubiera obtenido el título tomando la tensión arterial durante años, ni me subiría a un avión pilotado por un sobrecargo.
En ninguna parte se obtiene un titulo de licenciado o arquitecto más que en la Universidad, y de la misma manera que es impensable que un juez no sea licenciado en Derecho, o un cirujano no sea licenciado en medicina, es una imprudencia y una temeridad que se concedan altos empleos militares sin la selectiva y exigente preparación que se obtiene en la Academia General Militar.

Puede que me critiquen por clasista y elitista, pero en mi opinión, esos calificativos no son peyorativos mas que cuando se defienden injustificados privilegios de clase o de casta, pero en modo alguno lo son cuando lo que se defiende -como en el presente caso-, es el resultado de años de intensa y exigente preparación, cuando lo que se defiende es la única aristocracia defendible: la aristocracia del conocimiento.

El filósofo José Antonio Marina, en un muy recomendable libro de filosofía económica titulado “La Creación Económica”, defiende frente al “Estado Providencia” su idea de “Estado Promotor”: el que incentiva el esfuerzo, la capacidad creadora, la iniciativa y la igualdad de oportunidades -no la igualdad de resultados-, y por ello considera que es un Estado justo y eficaz. La igualdad de resultados -no la igualdad de oportunidades-, es injusta e ineficaz. Coincido plenamente.

Defiende Marina el socialismo de oportunidades y la aristocracia del mérito como propio de las sociedades inteligentes. Añade el mismo autor que, según él, hay un “Estado de Bienestar de la exigencia y del merito”, -al que me adhiero inquebrantablemente-, y un “Estado de Bienestar de la mangancia y de la sopa boba”, -palabras textuales del filósofo-. Según dicho autor “Este ultimo es al que en España nos acercamos a toda velocidad”, y al que, según mi opinión, la nueva Ley de la Carrera Militar aporta su granito de arena.

Tomás Torres Peral
Comandante de Caballería
Abogado y Economista

Javier Brenes
Coronel de Caballería

5 comentarios:

Gonzalo R-Colubi dijo...

Único Ejército del mundo, civilizado me refiero, donde se juntan churras con merinas. A escalas me refiero.
Si ésto, como es mi caso, lo cuentas en la vida civil...se descojonan. Vamos que no te creen, aún con la Ley en la mano

Carlos Argüelles dijo...

Desgraciadamente Marina tiene razón, TODA la razón y mi amigo el Quillo lo expresa como solo lo puede hacer el "primeraco". ¿Alguien tiene dudas?

Santi Z dijo...

Tomás Torres "El Quillo" es una cabeza privilegiada de la "SIN PAR" Promoción par número XXXIV de la AGM, siempre firma con orgullo sus artículos como Comandante de Caballería anteponiendo tan noble título a los de Doctor en Derecho y Económicas que también ostenta. Teniendo en cuenta que sus compañeros de promoción ya han alcanzado el generalato multiplica el valor de su decisión. Un fenómeno con la cabeza muy bien amueblada y de valor acreditado, fuera de su hoja de servicios, con una posición acomodada y con todo que perder decidió, por compañerismo, hacer una larga visita a otro compañero de promoción destinado en Kabul, la visita se convirtió en toda una peligrosísima aventura. Espero que, con su buenísima pluma, algún día nos la cuente.

Albondi dijo...

Quillo, que alegría leerte.
Que razón llevas y que razón lleva Santi Z (excepto en lo de SIN PAR, para vuestra desgracia sois PAR, aunque hay alguna excepción...)
Para nuestro descredito, vergüenza y pena, las Leyes las escriben nuestros compañeros pitufos. ¡¡Disparar sobre nosotros que el enemigo está dentro!!
Un abrazo Quillo y viva Cai !!

Gonzalo R-Colubi dijo...

Manolo: yo estas cosas siempre que puedo las comento con los pitufos. Vamos que les rajo un güevo.Hay que ver cómo lo intentan justificar...pero sólo un momentito. En cuanto pueden cambian de conversación, por falta de recursos. Pero bueno, esos pequeños momentos, los pasan putas. Es mi derecho al pataleo, que no es poco.